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miércoles, 27 de agosto de 2014

¿Quién tiene más orgasmos?


¿Quieres experimentar más orgasmos? Malas noticias para las mujeres: en dicho caso, quizás harías bien naciendo hombre. Aunque si de verdad quieres superar en frecuencia a todas las que te rodean, deberías plantearte ser una mujer lesbiana. Eso sí, ni se te atreva probar suerte con el sexo opuesto, puesto que ello hará descender el número de tus clímax amorosos sensiblemente. Este es un resumen de las conclusiones a las que ha llegado una investigación publicada en el último número del Journal of Sexual Medicine.
 
El estudio, que ha sido llevado a cabo en el Instituto Kinsey de la Universidad de Indiana, pone de relieve que el sexo y la orientación sexual influyen en la frecuencia de los orgasmos que experimenta una persona. Algo que ya era conocido en el caso de la diferencia entre hombres y mujeres –previas investigaciones como la realizada por la sexóloga Elizabeth Lloyd señalaban que sólo el 25% del sexo femenino experimentaba orgasmos vaginales–, pero no tanto respecto a las costumbres sexuales.
 
Los datos recogidos en la investigación son claros y concisos: en cabeza se encuentran los hombres, que alcanzan el clímax en el 85,1% de sus encuentros sexuales con su pareja, independientemente de su sexo. Una cifra que descendía en el caso de las mujeres hasta el 62,9%. Pero, mientras en el caso de los hombres apenas existía variación en las diferentes orientaciones sexuales –85,5% para heterosexuales, 84,7% para homosexuales, 77,6% para bisexuales–, sí que existía una gran diferencia entre mujeres de distintas tendencias. Las lesbianas son las más afortunadas, con un 74,7% de acierto, seguidas por las heterosexuales (con un 61,6%) y las bisexuales (58%).
 
Las lecciones detrás de la estadística
 
No se trata de una cuestión biológica, sino más bien, de la forma en que los encuentros sexuales se suelen desarrollar. Estos datos dicen mucho acerca de la manera en que los roles se reparten en el dormitorio. En un gran número de relaciones, el fin del encuentro sexual es el orgasmo masculino y la eyaculación, que pone punto y seguido (o punto y final) a la escaramuza. El largo período refractario en el que el hombre no siente ningún deseo ni se encuentra capacitado para practicar sexo tampoco ayuda precisamente. Ello explicaría por qué los datos del hombre apenas varían aun a pesar de su orientación sexual.
Los investigadores tienen su propia hipótesis acerca de por qué hay una diferencia tan significativa entre las mujeres homosexuales y las heterosexuales. Como señalaban los autores, “una posible explicación es que las mujeres lesbianas se encuentran más a gusto y están más familiarizadas con el cuerpo femenino y, por lo tanto, generalmente, tienen una mayor capacidad para inducir el orgasmo en sus compañeras”. Ello también puede deberse a que, como asegura el estudio en sus conclusiones, las experiencias orgásmicas de las mujeres son mucho más variadas que las de los hombres, es decir, son causadas a través de estrategias muy diversas y resultan menos previsibles que el “sota, caballo y rey” del orgasmo femenino.
 
Por otra parte, los investigadores sugieren que el encuentro sexual entre lesbianas suele tener una duración superior al de otras parejas sexuales, como han señalado previos estudios, lo que puede contribuir a este aumento de la frecuencia orgásmica. 
 
La investigación se llevó a cabo a partir de los datos recogidos por un cuestionario online entre 6.151 participantes de edades comprendidas entre los 21 y los 65 años. El examen posterior se limitó a un espectro de 2.850 solteros, divididos casi a partes iguales entre hombres (1.497) y mujeres (1.353) que habían mantenido relaciones sexuales durante el último año.
 
¿Hay realmente alguna diferencia entre orgasmos?
 
Ya conocemos la frecuencia entre orgasmos para hombres y mujeres, pero, ¿existe realmente alguna diferencia cualitativa? Las tomografías por emisión de positrones (PET) han permitido comprobar si el cerebro de los hombres se comporta de manera diferente al de las mujeres a la hora de alcanzar el clímax. Y parece ser que no son muy diferentes. Como puso de manifiesto una investigación realizada por la Universidad de Groningen en Holanda, si bien el órgano se comportaba de forma distinta durante la etapa de excitación, apenas había diferencias a la hora de experimentar un orgasmo.
 
Tanto en uno como en otro caso, el análisis mostraba una gran activación del lóbulo frontal, que a su vez excitaba el lóbulo paracentral, el área encargada de procesar las señales motoras de las extremidades inferiores. Si bien es cierto que los órganos sexuales de uno y otro sexo se comportan de forma distinta por sus diferencias anatómicas, el cerebro lleva a cabo operaciones semejantes en hombres y en mujeres.
 
Para el psicólogo Alan Fogel existe una buena razón para que el orgasmo sea una experiencia única, compartida por ambos sexos. Debido a que la visualización del clímax en otra persona resulta excitante y favorece que se alcance el orgasmo, resulta lógico pensar que el ser humano haya evolucionado para compartir un mismo mecanismo cerebral que, en última instancia, favorezca la pervivencia de la especie.
Héctor G. Barnés para El Confidencial

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