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sábado, 7 de febrero de 2015

221 insultos en castellano

El castellano es un idioma muy rico. Un hecho insólito si tenemos en cuenta que la mayoría de sus hablantes son, a día de hoy, mileuristas. Sin embargo, el español medio desconoce en gran medida una parte muy importante de nuestro extenso vocabulario.
 
Según expertos en lingüística como Fundeu BBVA, un ciudadano medio español no usa más de 1.000 palabras y sólo los muy cultos alcanzan las 5.000. Por eso, para ponerle remedio a este descalabro que desaprovecha de manera descarada las posibilidades de nuestra lengua, en GQ hemos decidido ayudaros a conocer esas palabras que la mayoría desconoce. Y como sucede siempre cuando uno comienza a aprender un idioma nuevo, empezaremos por lo más importante: los insultos.
 
He aquí, pues, una lista con 221 insultos que nos brinda el castellano y que tú deberías controlar.
1. Abanto
 2. Abrazafarolas
 3. Adufe
 4. Alcornoque
 5. Alfeñique
 6. Andurriasmo
 7. Arrastracueros
 8. Artabán
 9. Atarre
 10. Baboso
 11. Barrabás
 12. Barriobajero
 13. Bebecharcos
 14. Bellaco
 15. Belloto
 16. Berzotas
 17. Besugo
 18. Bobalicón
 19. Bocabuzón
 20. Bocachancla
 21. Bocallanta
 22. Boquimuelle
 23. Borrico
 24. Botarate
 25. Brasas
 26. Cabestro
 27. Cabezaalberca
 28. Cabezabuque
 29. Cachibache
 30. Cafre
 31. Cagalindes
 32. Cagarruta
 33. Calambuco
 34. Calamidad
 35. Caldúo
 36. Calientahielos
 37. Calzamonas
 38. Cansalmas
 39. Cantamañanas
 40. Capullo
 41. Caracaballo
 42. Caracartón
 43. Caraculo
 44. Caraflema
 45. Carajaula
 46. Carajote
 47. Carapapa
 48. Carapijo
 49. Cazurro
 50. Cebollino
 51. Cenizo
 52. Cenutrio
 53. Ceporro
 54. Cernícalo
 55. Charrán
 56. Chiquilicuatre
 57. Chirimbaina
 58. Chupacables
 59. Chupasangre
 60. Chupóptero
 61. Cierrabares
 62. Cipote
 63. Comebolsas
 64. Comechapas
 65. Comeflores
 66. Comestacas
 67. Cretino
 68. Cuerpoescombro
 69. Culopollo
 70. Descerebrado
 71. Desgarracalzas
 72. Dondiego
 73. Donnadie
 74. Echacantos
 75. Ejarramantas
 76. Energúmeno
 77. Esbaratabailes
 78. Escolimoso
 79. Escornacabras
 80. Estulto
 81. Fanfosquero
 82. Fantoche
 83. Fariseo
 84. Filimincias
 85. Foligoso
 86. Fulastre
 87. Ganapán
 88. Ganapio
 89. Gandúl
 90. Gañán
 91. Gaznápiro
 92. Gilipuertas
 93. Giraesquinas
 94. Gorrino
 95. Gorrumino
 96. Guitarro
 97. Gurriato
 98. Habahelá
 99. Huelegateras
 100. Huevón
 101. Lamecharcos
 102. Lameculos
 103. Lameplatos
 104. Lechuguino
 105. Lerdo
 106. Letrín
 107. Lloramigas
 108. Longanizas
 109. Lumbreras
 110. Maganto
 111. Majadero
 112. Malasangre
 113. Malasombra
 114. Malparido
 115. Mameluco
 116. Mamporrero
 117. Manegueta
 118. Mangarrán
 119. Mangurrián
 120. Mastuerzo
 121. Matacandiles
 122. Meapilas
 123. Melón
 124. Mendrugo
 125. Mentecato
 126. Mequetrefe
 127. Merluzo
 128. Metemuertos
 129. Metijaco
 130. Mindundi
 131. Morlaco
 132. Morroestufa
 133. Muerdesartenes
 134. Orate
 135. Ovejo
 136. Pagafantas
 137. Palurdo
 138. Pamplinas
 139. Panarra
 140. Panoli
 141. Papafrita
 142. Papanatas
 143. Papirote
 144. Paquete
 145. Pardillo
 146. Parguela
 147. Pasmarote
 148. Pasmasuegras
 149. Pataliebre
 150. Patán
 151. Pavitonto
 152. Pazguato
 153. Pecholata
 154. Pedorro
 155. Peinabombillas
 156. Peinaovejas
 157. Pelagallos
 158. Pelagambas
 159. Pelagatos
 160. Pelatigres
 161. Pelazarzas
 162. Pelele
 163. Pelma
 164. Percebe
 165. Perrocostra
 166. Perroflauta
 167. Peterete
 168. Petimetre
 169. Picapleitos
 170. Pichabrava
 171. Pillavispas
 172. Piltrafa
 173. Pinchauvas
 174. Pintamonas
 175. Piojoso
 176. Pitañoso
 177. Pitofloro
 178. Plomo
 179. Pocasluces
 180. Pollopera
 181. Quitahipos
 182. Rastrapajo
 183. Rebañasandías
 184. Revientabaules
 185. Ríeleches
 186. Robaperas
 187. Sabandija
 188. Sacamuelas
 189. Sanguijuela
 190. Sinentraero
 191. Sinsustancia
 192. Sonajas
 193. Sonso
 194. Soplagaitas
 195. Soplaguindas
 196. Sosco
 197. Tagarote
 198. Tarado
 199. Tarugo
 200. Tiralevitas
 201. Tocapelotas
 202. Tocho
 203. Tolai
 204. Tontaco
 205. Tontucio
 206. Tordo
 207. Tragaldabas
 208. Tuercebotas
 209. Tunante
 210. Zamacuco
 211. Zambombo
 212. Zampabollos
 213. Zamugo
 214. Zángano
 215. Zarrapastroso
 216. Zascandil
 217. Zopenco
 218. Zoquete
 219. Zote
 220. Zullenco
 221. Zurcefrenillos
 
 

lunes, 2 de febrero de 2015

Separaciones

He leído en Facebook esta carta y no he podido resitirme a publicarla. A quien le interese leer y reflexionar.
 
Desde hace un tiempo, cuando camino por la ciudad veo hombres solos sentados en bancos de la calle con un par de maletas. No son viajeros. Tampoco mendigos. Sufren lo que podríamos llamar el desahucio masculino, una nueva lacra de nuestras sociedades tan preocupadas por la justicia y la igualdad. Desde hace un tiempo hablo también con hombres sentados al volante de un taxi o a la mesa de una oficina, hombres que, después de trabajar toda su vida, apenas pueden soñar con jubilarse, porque de un sueldo de 1.800 euros al mes deben pagar a su exmujer 1.500. Hombres que con más de 40 años no tienen más remedio que volver a dormir en casa de sus padres. O en la de un amigo. Y eso, con suerte. Desde hace un tiempo sé que en nuestro país hay más de un hombre sentado en la cárcel, cumpliendo condena por una sentencia basada tan sólo en falsos testimonios.
La igualdad no se consigue con nuevas injusticias. La igualdad sólo se alcanza con esfuerzo, coraje y buena voluntad. Haciéndonos pasar por víctimas de los hombres cuando no lo somos, las mujeres nos volvemos aún más débiles. Y dañinas. En perjuicio de las que realmente lo han sido tantas veces, o lo siguen siendo. No pretendamos tener sólo derechos. Compartamos la custodia y las cargas económicas. Sólo así podremos ser iguales. Debemos ser capaces de respetar al hombre con el que hemos convivido algunos años, o buena parte de nuestra vida. Debemos poder plantear una separación en términos de reciprocidad, en lugar de hacerlo llevadas por una venganza ciega o el egoísmo, y mal aconsejadas por abogados, amigos o parientes. Pensemos en nuestros padres varones, en nuestros hermanos, en nuestros hijos. Lo que no queremos que sufran ellos no se lo hagamos nosotras a sus padres...
 
Tengo una compañera de trabajo que cuando escucha que le he colgado el armario del baño a mi compañero de piso, dice que eso no se hace, que eso es cosa de hombres. Pues ya, si le digo que el chico es gay, ni te cuento... ¡Tiene 40 años y es de lo más retrógrado que he oído en la vida! Y eso que se ha criado en Alemania, pero con unos padres que debían de ser de la España profunda y sin ganas de salir de ella... jesús,jesús... qué pena...
 
Oye, que hoy he ido a correr sola, he subido al Tibidabo sola y estoy hecha una campeona, ¡¡yo sola a mi bola!! Jajaja.
Viva las chicas moderrrrnas!!!
¡¡Un besazo!!
 

domingo, 1 de febrero de 2015

La ciencia franquista buscó sin éxito el "gen rojo" en 50 reclusas de Málaga

En mayo de 1939 el afamado psiquiatra franquista Antonio Vallejo Nájera se trasladaría hasta la prisión provincial de Málaga para someter a un importante experimento racial a 50 presas republicanas, elegidas de entre todo el grupo de edades. Sus investigaciones en la cárcel le permitieron degradar hasta sus últimas consecuencias la figura de aquella mujer republicana, que tachaba en sus estudios como un “ser degenerado, lleno de ferocidad y de rasgos criminales”. Publicaría años más tarde en la Revista Española de Medicina y Cirugía el prestigioso artículo recordando la temible influencia del “gen rojo” y la necesidad de extirparlo de entre los vencidos.
 
Nada se conoce de la identidad de aquellas mujeres que estuvieron expuestas durante largos días a los humillantes test psicológicos a que fueron sometidas. Con papel y pluma, el psiquiatra redactaría en un amplio informe caracterizando a sus víctimas. Aquellas “mujeres marxistas” eran cincuenta: 33 condenadas a muerte, 10 a reclusión perpetua y las 7 restantes tenían penas de entre 10 y 15 años. Ningún archivo pone nombres y apellidos a estas presas malagueñas, aunque se conoce como el temido psiquiatra las consideraba peligrosas por diferentes niveles de grupos, considerando “las más degeneradas” a las que eran marxistas y catalanas.
 
La crudeza de sus documentos despierta escalofríos al relatar la terrible humillación a la que fueron sometidas estas republicanas. Entre las conclusiones Nájera apuntaría que “la mujer roja y la mujer en general tenía rasgos físicos de extraordinaria inferioridad con respecto al hombre”. Además señala como otro de los puntos más importantes que “el marxismo y la revolución unidos a la mujer debían ser tratados médicamente, no políticamente”. Para este médico era una cuestión de absoluta obviedad pensar que eran “débiles mentales y analfabetas”.
 
EL TEMIDO GEN ROJO
 
“Este psiquiatra creía que existía el gen rojo, creía que las mujeres tenían un virus que era necesario extirpar y que ser de izquierdas tenía una inconfundible relación con la perversión humana”, apunta Esperanza Bosch, autora del estudio La psicología de las mujeres republicanas  según el Dr. Antonio Vallejo Nájera. Ante esta creencia y el éxito absoluto de las teorías de Nájera en la posguerra, las mujeres republicanas comenzaron a sufrir la verdadera degeneración por parte de la dictadura franquista. Bosch apunta que “a estas mujeres les quitaron a sus hijos para destruir sus mentes y anular sus voluntades”. Tampoco se sabe a ciencia cierta si los niños de aquellas mujeres sobrevivieron en medio de los experimentos, siendo finalmente exterminados para eliminar cualquier posibilidad de “intoxicación” de aquel gen.
 
Tal y como se ocurrió en la Alemania nazi posterior, el franquismo presentó estudios a través de personalidades reconocidas de la época, como el de este psiquiatra, que crearon un patrón de exterminio que justificaría las políticas contra la llamada ‘Anti- España’, llena de “masones, comunistas, librepensadores anarquistas y republicanos”.
Además Nájera, nombrado jefe de los servicios psiquiátricos de Franco, se encontraba fuertemente influenciado por las doctrinas alemanas de higiene racial que luego se llevarían hasta sus extremos más pavorosos en los campos de exterminio de la Segunda Guerra Mundial. Aquellas cincuenta presas fueron el primer material de estudio.
 
 

sábado, 31 de enero de 2015

La ciencia lo confirma: Tú y tu pareja deberían dormir desnudos

Resulta que realmente tiene algo de científico el hecho de que te vayas a la cama sola y despiertes en la mañana hecha polvo. Es probable que no seamos los primeros en decirte esto -y no te ofendas- pero tienes que encontrar una pareja, al menos para dormir. Te explicamos el porqué.
 
Según la investigación colectiva de Andrea Petersen en The Wall Street Journal, dormir con un compañero en la misma cama proporciona una serie de beneficios para la salud. Y no sólo eso.
 
Algunos científicos suponen que dormir con una pareja puede ser una de las razones de por qué las personas en relaciones  tienden a ser más saludables y a vivir más que los solteros. Después de todo, compartir es lo mismo que cuidar, al menos cuando se trata de tus sábanas.
 
El dormir juntos promueve sentimientos de protección y seguridad, lo que reduce los niveles de cortisol, una hormona del estrés.
 
“Compartir una cama también puede reducir las citosinas, relacionadas con la inflamación. Y aumentar la oxitocina, la llamada hormona del amor que es conocida por aliviar la ansiedad y la cual se produce en la misma parte del cerebro que es responsable del ciclo de sueño“, sugiere el Wall Street Journal.
 
Tal vez si te sientes ansioso antes de un examen importante o una presentación, debas abrazar y acurrucarte con tu pareja.
 
La investigación también demuestra que las mujeres en relaciones estables se durmieron más rápido y se despertaron con menos frecuencia que las mujeres solteras, o aquellas cuyo estado civil cambió durante el estudio.
 
Así que si vas a abrazar a tu hombre, ¡asegúrate de apretarlo fuerte y de no dejarlo ir! O de lo contrario estarás irritable y cansada.
 
Sin embargo, la ciencia no se detiene allí. Si deseas aumentar la felicidad en tu relación, tú y tu pareja deben dormir desnudos.
 
Es bastante intuitivo. Dormir juntos y desnudos construye un sentimiento de cercanía e intimidad, que a su vez, refuerza su relación.
 
Una encuesta realizada a 1000 británicos reveló que el 57% de las parejas que dormían desnudas reportó sentirse “muy feliz” con sus relaciones, mientras que sólo el 50% de aquellos que dormían con pijama lo estaban.
 
¿La lección? Incluso si te diste un festín de comida china en la noche, no tengas miedo de quitarte el pijama.
 
Quítatelo todo.
Por  Candela Duato
Leído en: http://www.upsocl.com/mujer/la-ciencia-lo-confirma-tu-y-tu-pareja-deberian-dormir-desnudos/

viernes, 30 de enero de 2015

Reflexión LIV: El último deseo

A pocas horas en su celda, esperando ser ejecutado, pidió como último deseo papel y lápiz. Luego de escribir por varios minutos, le dijo a su custodio ¡¡Por favor, entregue esta carta a mi madre!! La carta decía así:

Madre, creo que si hubiera más justicia en este mundo, tanto tú como yo deberíamos de ser ejecutados. ¡Tú eres tan culpable como yo de mi miserable vida! ¿Te acuerdas madre, cuando llevé a la casa aquella bicicleta que le quité a otro niño igual que yo? Me ayudaste a esconderla para que mi padre no se enterara. ¿Te acuerdas madre, cuando robé el dinero de la cartera de la vecina? Fuiste conmigo al centro comercial y lo gastamos juntos. ¿Te acuerdas madre, cuando echaste a mi padre de la casa? Él sólo quiso corregirme por haber robado el examen final de mi grado y a consecuencia me expulsaron. Madre, yo era sólo un niño, luego fui adolescente y ahora un hombre mal formado. Era sólo un niño inocente que necesitaba corrección, y no consentimiento. Te perdono, y sólo te pido que le hagas llegar esta reflexión a todos los padres del mundo, que sepan que ellos son los únicos responsables de formar, a un hombre decente, o a un vulgar delincuente. Gracias madre por darme la vida y gracias también por ayudarme a perderla. Firma ¡Tu hijo, El Delincuente!

miércoles, 28 de enero de 2015

Papá soy gay

Un padre escucha a su hijo como planea contarle que tiene novio: Su padre le deja esta nota...
 
Rubén,
 
Anoche escuché la conversación que tuviste con Miguel hablando de tus planes para contarme que eres gay. Lo único que necesitas planear es traer el pan cuando salgas de clase, nosotros estamos fuera (como tú ahora).
 
He sabido que eras gay desde que tenías 6 años y te he querido desde que naciste.
 
P.D.: Tu madre y yo pensamos que Miguel y tú hacéis muy buena pareja.