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martes, 14 de octubre de 2014

La Torre de hierro de la India


Todos sabemos los efectos que sufre el hierro estando a la intemperie. El simple paso del tiempo va debilitando y oxidando su superficie hasta mermar cualquier estructura elaborada con este material. Pero ¿Y si te dijéramos que existe una imponente columna en la India que es incorruptible? ¿Que tiene más de 1.600 años y que no dispone ni de una sola mota de óxido?
 
¿Lugar? Al sur de la India, en las ruinas de lo que fue la primera ciudad islámica. Se llama el templo de Qutb, Patrimonio de la Humanidad, y es allí, en su patio, donde se erige una imponente torre de 7 metros de altura, 1,5 de diámetro y con 6 toneladas. Fue el rey Chandra Varman quien la mandó construir… o más que construir, levantar, puesto que aún hoy no se sabe claramente cuál es su origen, y se cree, simplemente, que fue trasladada desde otro sitio. De hecho, solo conocemos dos cosas, que dispone de una leyenda redactada en sánscrito y que a pesar de disponer del 98% de pureza de hierro, no se oxida.
 
Esta torre es para los expertos un ejemplo incomprensible de la siderurgia, un nivel de conocimiento tan elevado que supone un auténtico reto. Pero, ¿Cómo fue construida? en su inscripción en sánscrito podemos obtener algunas pistas gracias a dos palabras: “soldeo de fragua”. Los investigadores nos explican que este proceso es altamente sofisticado, que  se necesitan unos  200 cilindros sólidos de hierro fundido y que debe someterse a un proceso de tueste y fundido con carbón vegetal. Hoy en día con nuestros avances tecnológicos podemos conseguir ese mismo 98% de pureza, desde luego, pero en aquella época, es decir el siglo IV d. C, era algo complicado.
 
Pero ¿cómo explicamos el que no haya sufrido oxidación alguna? algo extraño sabiendo que los agentes corrosivos de la India se han ido incrementando de modo espectacular, y que hoy en día, este país es uno de los que más contaminación arroja a su atmósfera, sus monumentos y cómo no, la salud de sus habitantes. Pero allí está su Iron Pillar, incorruptible.
 
¿Qué más esconde la torre de hierro de la India?
 
Las historias existentes entre la población al respecto de su querida torre de hierro que no se oxida, se centran en la idea de que lo que vemos hoy en día de la Iron Pillar, no es más que la punta del iceberg. Es decir, que solo vemos una tercera parte de lo que en verdad es y que se esconde más abajo… bajo tierra.  Dicen los rumores que tiene en realidad ni más ni menos que 18 metros de altura, y que su base, en las profundidades, tiene un diámetro de 41 centímetros. Así pues, la columna visible no sobresale del suelo más que 6’60 metros. Se podría decir pues que está férreamente asentada al subsuelo. ¿Fascinante, verdad?
 
Esta idea se basa en rumores que han sido mantenidos desde la antigüedad y que sus gentes asumen como ciertas. Y más aún, también la ilustrativa  inscripción en sánscrito nos sugiere también esta idea, a saber:
 
Hay quien aporta una sencilla explicación al misterio de la no oxidación de la torre: son tantos siglos en que los fieles han pasado las manos sobre la torre, que es imposible que pueda deteriorarse debido a la constante fricción. ¿Puede ser este el secreto de su particularidad? Lo desconocemos. ¿Pero cómo llegaban a tocar la parte superior? Solo podemos decirte que recientes investigaciones efectuadas con microscopios electrónicos, nos dicen que la torre dispone de una especie de barniz antioxidante formado por algo parecido a un ácido tánico con resinas sintéticas. Lo creas o no, este tipo de barniz se comercializa en nuestra actualidad desde hace unos años, es decir, es un logro moderno. ¿Cómo podían haberlo descubierto ya hace 1600 años?
 
Pero todo es posible, no tenemos por qué menospreciar los logros de civilizaciones pasadas. ¿Construir una torre inoxidable en pleno siglo IV? Toda una curiosidad que bien merece la pena conocer.

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