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miércoles, 12 de febrero de 2014

Publican una novela inédita de Chaplin


La única novela de Charles Chaplin, Footlight, que sirvió de inspiración del filme Candilejas, se publica por primera vez, más de sesenta años después de que el actor y director de cine británico la escribiera en 1948. Las distintas partes de la obra, en forma de manuscritos y guiones mecanografiados, permanecían en los archivos Chaplin de la Cinemateca de Bolonia (Italia), encargada de digitalizar todos los trabajos del cineasta y que ahora publica esta novela.

Compuesto por 34.000 palabras, Footlight ha sido reconstruido por el biógrafo de Chaplin, David Robinson, que lo ha incluido en un libro titulado The World of Limelight (El mundo de Candilejas). Robinson incluye en ese libro un comentario suyo y una descripción de la novela inspiración de Limelight, considerada el mejor trabajo cinematográfico de Chaplin por la sensibilidad de sus personajes y su originalidad.

Chaplin escribió esta única novela en 1948, cuatro años antes de la película y previo a verse obligado a abandonar EE.UU. a principios de los años 50 por la implacable persecución de Edgar Hoover, el que fuera director de la Oficina Federal de Investigación (FBI), por considerarle simpatizante comunista. Según detalles divulgados en Londres por Robinson, la historia cuenta con personajes similares a los de Candilejas, como el cómico alcohólico y mayor de edad, Calvero (Chaplin), y la bailarina Thereza (Claire Bloom) a la que salva del suicidio. De todos modos, la versión en novela profundiza aún más en el estado emocional de estos dos personajes y ayuda a entender la personalidad del director de cine antes de su exilio en Europa.

De acuerdo con el biógrafo, Chaplin fue un "gran blanco" de Hoover, hasta el punto de que "una gran parte de la clase media de Estados Unidos se volvió contra él".

Esta situación le provocó una gran conmoción, haber sido "el hombre más querido del mundo durante treinta años", agregó Robinson, en referencia al personaje "Charlot", ese vagabundo con bastón, divertido, torpe y adorable popularizado a comienzos en el cine mudo de principios del siglo XX.

Una de las directoras de los archivos Chaplin en Bolonia, Cecilia Cenciarelli, declaró al diario "The Guardian" que la novela es la historia de un cómico que ha pedido contacto con su público, que tiene pesadillas y está "desencantado con su carrera". Así, las emociones de Chaplin por aquel entonces pueden apreciarse en las palabras de Calvero en el libro. "Yo sé que soy gracioso pero los agentes piensan que mi tiempo ha pasado. ­Dios! Sería fantástico conseguir que se tragaran sus palabras. Eso es lo que más odio de envejecer, el desprecio y la indiferencia que te demuestran. Piensan que no sirvo...Es por ello que sería maravilloso volver... Quiero decir que sería sensacional, conseguir que se partieran de risa...", relata Calvero.

Robinson ha contado que el libro no fue escrito con la intención de ser publicado sino como algo muy personal para Chaplin, un actor criado en un barrio pobre de Londres que dejó Inglaterra a principios del siglo XX para radicarse en EE.UU. De acuerdo con el biógrafo, la novela muestra el lenguaje de un hombre autodidacta, que llevaba consigo siempre un diccionario y que se esforzaba por aprender una palabra nueva cada día, como traquetear, florecer o fanfarronada. "En cuanto tenía una palabra que le gustaba, la usaba, incluso si no era la correcta para esa situación. No obstante, escribe de manera increíble. Con sus películas, él trabajaba y trabajaba hasta que salían bien, y es lo mismo con este libro. Es una buena lectura. Es raro, pero bueno", dijo Robinson.

A lo largo de su vida, Charles Chaplin -distinguido con la Orden del Imperio Británico en 1975- recibió numerosos reconocimientos, como el premio Óscar Honorífico en 1928 y 1972, además de ser candidato al premio Nobel de la Paz en 1948.

Leído en: http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/Charles-Chaplin-novela-inedita_0_1079292409.html

viernes, 19 de julio de 2013

La historia de mi vida

Uno de los monólogos más famoso de Miguel Gila (1919-2001) recuperado de una grabación:


Les voy a contar a ustedes la historia de mi vida, que es de mucha pena. Así que si hay algún enfermo del corazón que se tape los oídos.

Yo tenía que haber nacido en diciembre, pero no me habían terminao el abrigo y me estuve esperando pa' nacer en agosto, con todo el calor.

Y nací, no estaba mi mamá en casa, había salido a pedir perejil a una vecina, y yo nací solo. Y bajé a decírselo a la portera.
Dije: Señora Julia, que... que soy niño, que he nacido y no está mi mamá en casa, ¡a ver quién me da la merienda!

Y me dio de merendar la portera. Muy poquito, porque de joven había sido nodriza y había criao once niños y el cajero de un banco, que luego ni se casó con ella ni nada.

Y subí a mi casa y cuando vino mi mamá salí a abrir la puerta y le dije: ¡Mamá, he nacido.
Dijo mi mamá: ¡Que sea la última vez que naces solo! Y me preguntó que si me había puesto polvos de talco, dije que sí que los había agarrao de la cocina y dijo: ¡Idiota...! Te has puesto el pan rallaoo.

Y entonces escribimos una carta a mi papá, que trabajaba de buzo en París, y vino corriendo, dijo "ahora sí que hay que trabajar", porque ya éramos muchos en mi casa. Éramos nueve hermanos, mi papá, mi mamá y un señor de marrón, que no le conocíamos, que estaba siempre en el pasillo y dormía allí la siesta. Y mi papá se puso muy contento porque hacía ya mucho tiempo que no nos veía.

Y como éramos muy pobres y teníamos poco dinero, pues en lugar de gastárnoslo en champán y en taxis y eso, lo echamos en una tómbola y nos tocó una vaca.

Bueno, nos dieron a elegir: la vaca o dos pastillas de jabón. Dijo mi mamá:La vaca, que es más gorda. Y dijo mi papá: ¡Tú con tal de no lavarte, lo que sea!

Y llevamos la vaca a casa y la pusimos de nombre Matilde, igual que una tía mía que se había muerto de una tontería. Mi tía se murió porque tenía un padrastro en un dedo, de esos pellejitos, empezó a tirar, a tirar, a tirar y se peló toda.

Y la vaca la pusimos en el comedor, pero todas las visitas se sentaban con la vaca, y luego ni olían a visitas ni nada. Y dijo mi mamá: ¡Pa' tener visitas y no poder olerlas....! Y dijo mi hermana: ¡Eso!, que a mi hermana le gustaba deciir cosas-.

Y entonces dijo mi mamá: Ahora eliges entre la vaca o yo. Y dijo mi papá: Son amores distintos... y nos quedamoss con la vaca.

Y la pusimos en el balcón, pa' que tuviera fresca la leche. Se conoce que tenía un cuerno flojo, se le cayó a la calle y le dio a un señor de luto. Y subió muy enfadao y cuando salió mi papá a abrir dijo: ¿Es de usted? Y dijo mi papá: Yo qué séee, yo que séee, porque mi pappá era muy despreocupao.

Y el tío del cuernazo se murió y a mi papá lo metieron preso y se escapó un domingo por la tarde, que no había taxis, y dijo "estoy libre" y se le subió un señor encima y dijo: "¡Hale, a los toros!" Y lo tuvo que llevar.

Y allí le volvieron a detener y entonces, como seguíamos siendo pobres, mi mamá me abandonó en la puerta de unos marqueses, que eran ricos y tenían corbatas, y sopa, de todo. Y por la mañana salió el marqués, me preguntó cómo me llamaba y dije: Como soy pobre, Pedrito. Dijo el marqués: Desde hoy te llamarás Luís Enrique Carlos Jorge Alfredo.

Y luego me llamaba "Chuchi", y quería que estudiara, para saber dónde están los ríos y eso, pero yo me escapé y me coloqué de ladrón en una banda. Pero lo tuve que dejar enseguida porque me puse enfermo, y todo lo que robaba lo devolvía. Y fui a ver al médico y me dijo que solo podía robar caldo y pescao blanco, y para andar así, pues mejor no.

Entonces me coloqué con un fotógrafo, ¡que era muy bueno! ¡muy bueno! te sacaba muy favorecido. A lo mejor retrataba a un pordiosero todo canijo, sucio, ahí, todo roto, pequeñijo, y en la foto le salía un ingeniero con los ojos verdes ¡que daba gloria!

Y un día me equivoqué, puse dinamita en lugar del magnesio, y maté una boda. ¡Vamos, quedó un invitao...! pero muy torcido... ni parecía invitado ni nada.

Y además, como no sabía multiplicar, pues no podía hacer fotos de 6 x 9. Así que me echaron, y ahora ya no hago nada. Solo andar despacito, y sentarme... algunas veces.

Y esta es mi vida. Buenas tardes, o, lo que sea.

martes, 26 de marzo de 2013

Cliente con Preferentes

Un vasco le pone la cara “del revés” al director del banco y recupera su dinero‏, el cliente tenía 35.000 euros en preferentes.

“La hostia se oyó en cuatro términos municipales de Bilbao”, asegura el jefe de la Policía Local de Barakaldo, población donde transcurrieron los hechos, y provocó una grieta de diecisiete metros lineales en el frontón municipal. “Creíamos que se había desplomado la cubierta del polideportivo”, asegura uno de los vecinos. “La mitad de las vacas del pueblo se han quedado sordas”, puntualiza otro vecino de una pequeña localidad situada a ocho kilómetros de Barakaldo.

Al parecer, la razón por la que el banco no podía devolver al cliente el dinero de la participación preferente consistía en un simple problema informático que se resolvió de manera extremadamente sencilla en cuanto el director, ya con la cara del revés, apretó cinco o seis botones del teclado de su ordenador y luego introdujo un número largo seguido de unas letras.

Abelardo Zaragormendi, el jubilado que tuvo la feliz ocurrencia de propinar el bofetón, asegura que no es ningún experto en ordenadores y que él ha sido el primer sorprendido por el resultado. “Le dije al director que quería sacar el dinero de la preferente, me empezó a decir palabras raras y le solté el sopapo automáticamente, sin pensar en cosas informáticas”, cuenta Zaragormendi. “Yo había oído algo de reiniciar pero no creía que se referían a esto”, añade. El cliente obtuvo además un juego de sartenes y tres calendarios.

La “Maniobra Zaragormendi”, como ya se conoce al suceso de la oficina bancaria de Barakaldo, será incorporada el próximo curso en todos los manuales de informática y economía de las universidades españolas.

“Es una hostia de recorrido, con la mano abierta, tirando primero el hombro hacia atrás hasta que te cruja el esternón. Luego sueltas el brazo y acompañas el hostión acordándote de su madre en voz alta”, ha revelado Zaragormendi.