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viernes, 15 de febrero de 2013

El próximo Papa

Desde que Benedicto XVI anunciara su renuncia el pasado lunes, en los medios de comunicación se preguntan incesantemente quién será el nuevo papa. Algunas casas de apuestas se han apuntado al carro y ya se arrojan quinielas sobre quién será, si el cardenal nigeriano, ghanés o el canadiense. Pero mucho antes de los actuales pronósticos ya hubo quien creyó saber no el que vendrá el mes que viene, sino todos hasta el fin del mundo: San Malaquías. Según su profecía, el próximo papa que llegué será el último de la historia. O si no, podemos atender a la de Nostradamus y su predicción sobre el papa negro.
La conocida Profecía de los papas proviene de unos manuscritos atribuidos a Malaquías, obispo irlandés del siglo XII. En 1139 aseguró tener una visión sobre 111 futuros pontífices, la cual convirtió en una serie de consignas relacionadas con los sucesivos papas “hasta el fin de los tiempos”, como dice la Enciclopedia Católica.
Los creyentes en esta profecía aseguran que todas sus predicciones se han cumplido, aunque la misma enciclopedia pone en cuestión la autenticidad de los manuscritos, los cuales se descubrieron 400 años después de que San Malaquías se lo entregara, presuntamente, al papa Inocencio II.
Los enunciados estaban enumerados con títulos místicos y los defensores de la veracidad de esta profecía encuentran ciertas coincidencias, por ejemplo: Juan Pablo I se describió como “de medietate lunae”, que significa “en el medio de la luna”. Los intérpretes dice que esto predijo que el papado de Juan Pablo I comenzaría durante la meda luna y duraría solamente un mes, tal y como sucedió. Su sucesor, Juan Pablo II, es descrito por San Malaquías como “de labore solis” o “del trabajo del sol”, supuestamente porque nació durante un eclipse solar. Sobre Benedicto XVI, que anunció su renuncia en lunes, se dice que fue el “gloria olivae” o “gloria del olivo”, hipotéticamente por su nombre “Benedicto” fue tomado de San Benedicto, cuya orden monacal utiliza una rama de olivo como símbolo.
Las descripciones de cada papa son muy escuetas y pueden ser objeto de múltiples interpretaciones, tantas como queramos para hacer que se cumpla la profecía en cuestión. Pero Malaquías, en principio el autor de la misma, se entretuvo a detallar algo más sobre el último sumo pontífice, que llegará con el fin del mundo.
De acuerdo con la profecía, o con los que la descodifican, el siguiente será el último de la historia. Del inminente papa (que será elegido a finales de marzo) se dice que será Pedro de Roma, y que liderará la Iglesia hacia la destrucción de la Ciudad Eterna (La Ciudad de Dios) y el Juicio Final.
La Enciclopedia Católica niega que la Profecía de los papas diga que el siguiente será el último. Con relación a Petrus Romanus, el último sumo pontífice, “la profecía no menciona que no existirán papas entre él y su predecesor designado como Gloria olivae [supuestamente Benedicto XVI]. Solamente dice que él será el último, de tal manera que podemos suponer tantos papas como deseemos antes de Pedro el Romano”.
El portal The work of God (La obra de Dios) sí que sitúa a Benedicto XVI como el papa anterior al último. Reflejan las “fascinantes” coincidencias que se dan entre los cuatro últimos. Junto con los tres mencionados antes se encuentra Pablo VI, sumo pontífice desde 1963 hasta 1978: se le atribuye la reflexión Flos florum (flor de flores), que coincide con que su escudo de armas tiene tres flores de lis.
En 1559 el historiador benedictino Arnold Wyon “descubrió” los documentos de Malaquías (cuatro siglos después de escritos) y publicó la Profecía de los papas. En 1820 se editó otra versión, Lignum Vitre, la cual analiza John Christian Ryter. Este autor explica que en el citado libro aparece un nuevo papa número 112 no presente en el original de Malaquías. El papa 112 fue introducido por los monjes benedictinos olivetanos. La orden de San Benedicto afirma que este último papa vendrá dentro de la orden benedictina, y que fue colocado en la línea de sucesión porque el mismo San Benedicto profetizó que antes del fin del mundo su orden guiaría triunfalmente a la Iglesia católica “en su batalla contra el mal” (la batalla del Armagedón).
El médico y autor de profecías Michel de Nôtre-Dame, o más conocido como Nostradamus, también ha aparecido en estos días de predicciones. Supuestamente, Nostradamus interpretó también la profecía de Malaquías y pronosticó que el último papa, el que llevaría al fin del mundo, sería negro. Buscando coincidencia podríamos volver a los papas que se barajan en las quinielas de las casas de apuestas: de los tres cardenales más pronosticados, dos son africanos. William Hill, la mayor de Gran Bretaña, ha anunciado que ya tiene un favorito, Peter Turkson, cardenal Ghanés, es el que más probabilidades estadísticas tiene de ser el próximo Papa.
Ninguna de estas interpretaciones proceden de la Iglesia Católica, pero seguramente oiremos más sobre la Profecía de los papas de manos de los creyentes en el fin del mundo si alguien se encarga de hacer coincidir las consignas de San Malaquías con el nuevo papa que se anuncie tras la fumata blanca.
Leído en: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013/02/13/el-proximo-papa-se-llamara-pedro-de-roma-y-sera-el-ultimo-de-la-historia-114806/

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