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domingo, 28 de septiembre de 2014

En defensa de Pasqual Maragall: crítica del nacionalismo españolista

En las discusiones, que no pueden dignificarse con el nombre de debate, que están teniendo lugar en España sobre el llamado “problema catalán”, se están haciendo afirmaciones y supuestos que, aun cuando reproducidos constantemente en los mayores medios de información y persuasión españoles, deben cuestionarse. Entre ellos destaca el artículo de José Bono (que fue Presidente de Castilla-La Mancha, candidato a la Secretaría General del PSOE, Ministro de Defensa del gobierno socialista, y Presidente del Congreso de los Diputados), publicado en El País el 14.09.14, en el que, en términos claramente ofensivos, se refiere a Pasqual Maragall (que fue President de la Generalitat de Catalunya y protagonista en el proceso de elaboración del Estatuto aprobado por el Parlament de Catalunya y, más tarde, por las Cortes Españolas) responsabilizándolo indirectamente de la posible ruptura de España.
Veamos algunas de estas afirmaciones y supuestos, que aparecen implícita o explícitamente en este artículo y otros artículos de José Bono, entre otros:
1. Se utiliza continuamente en esta narrativa el término nacionalista, sin más, para definir a los nacionalismos reivindicativos existentes en Catalunya, el País Vasco y Galicia, sin nunca utilizar el término nacionalismo para definir al más poderoso, dominante y excluyente de los existentes en España, que es el nacionalismo españolista (utilizo el termino “españolista” sin ningún intento peyorativo, de la misma manera que se utiliza ampliamente el término de nacionalismo catalanista), que domina el establishment (es decir, la estructura de poder) político y mediático del país basado en la capital del Reino, Madrid (expresión que no tiene ninguna intención peyorativa u ofensiva con la población que vive en Madrid, hacia cuyas clases populares tengo gran simpatía, como señalaré más adelante). Este nacionalismo se extiende en amplios sectores de la población a lo largo del territorio español que consideran que en España hay solo una nación, la española, única e indivisible, cuya unidad, según la Constitución, está garantizada por el Ejército, considerando a esta institución, así como a la Corona, como las máximas garantes de esta unión, que debe mantenerse, incluso si hace falta, por la fuerza, incluyendo la militar.
2. En contra de lo que el nacionalismo españolista indica, ha habido, sin embargo, en la historia de España, durante varios siglos, dos visiones de España: una la españolista, defensora a ultranza de una visión uninacional; y otra con una visión plurinacional, que entiende y ve a España como compuesta por varios pueblos y naciones, unidos voluntariamente y no por la fuerza, que han de tener el derecho a decidir sobre su articulación dentro del Estado español. Esta visión fue brutalmente reprimida durante la dictadura impuesta por el Ejército, y ha continuado discriminada durante el periodo democrático por el establishment político y mediático español.
3. Históricamente, las izquierdas en España apoyaron durante la dictadura y en la clandestinidad esta visión plurinacional de España, como lo demuestra el hecho documentado de que tanto el PSOE como el Partido Comunista defendieran el derecho de autodeterminación (lo que ahora se llama el derecho a decidir) de los distintos pueblos y naciones de España durante la clandestinidad y cuando lucharon heroicamente contra la dictadura. Léanse los documentos del PSOE de la clandestinidad, en fecha tan reciente como 1976, y lo verán.
4. El derecho a decidir no es lo mismo ni es idéntico a la petición de escisión o independencia, distinción que de una manera interesada y manipulada nunca se hace por parte del nacionalismo españolista o por los independentistas catalanes. Naturalmente que el derecho a decidir implica e incluye el derecho a escoger alternativas, una de las cuales puede ser la escisión. Pero no es la única.
5. El derecho a decidir por parte de una nación es el derecho de su población a escoger la manera de articularse y/o relacionarse con el Estado. Lo que vimos en Escocia hace unos días fue el enorme triunfo y victoria del derecho a decidir del pueblo o nación escocesa, lo cual se hizo debido al carácter democrático del gobierno y del Parlamento británicos.
6. El Ejército y la Monarquía vetaron, durante la Transición, que dicha posibilidad –el derecho a decidir- quedara reflejada en la Constitución, tal como indicó uno de los llamados padres de la Constitución, el Profesor Jordi Solé Tura. Este veto fue profundamente antidemocrático, pues ni el Monarca ni el Ejército tenían ninguna representatividad democrática en el momento en el que se iniciaron los pasos hacia la Transición. Fue, por lo tanto, una imposición antidemocrática de las fuerzas que controlaban el Estado dictatorial. Esta imposición de la España uninacional frente a la plurinacional está en la raíz de las tensiones existentes en España, en relación a lo que ofensivamente (reflejando la mentalidad del nacionalismo españolista) se presenta, repito, como el “problema catalán”, cuando en realidad es el problema español, que no se ha resuelto. El intento de Pasqual Maragall era resolverlo.
7. Todas las izquierdas catalanas, incluyendo el PSC, han conservado la visión plurinacional de España, habiendo sido el socialismo catalán, bajo la dirección de Pasqual Maragall, el que lideró el proceso para redefinir España y la relación entre Catalunya y el Estado central español, proyecto que fue aprobado por el Parlament de Catalunya, por las Cortes Españolas (después de lo que ofensivamente se presentó como un “cepillado”) y por el pueblo catalán en referéndum. El Estatuto reconocía el carácter plurinacional de España, definiendo a Catalunya como nación, lo cual, jurídicamente, fue vetado por el Tribunal Constitucional. Ni el Estatuto ni Pasqual Maragall abrían la posibilidad de escisión. Lo que deseaban era el reconocimiento por parte del Estado de la plurinacionalidad de España, lo cual no se consiguió debido al veto de dicho tribunal.
8. Esta redefinición de España como plurinacional creó una enorme animosidad por parte del establishment político y mediático del país, centrado en Madrid, incluyendo gran parte de los barones socialistas, como el mismo José Bono (figura clave en el establishment político y mediático castellano y madrileño), que incluso llegó a exigir que a Maragall se lo expulsara del PSOE (según sus propias declaraciones en El País, 14.09.14), pues, según él, la propuesta de Estatuto aprobada por el Parlament de Catalunya rompía con su concepción de lo que es España. José Bono, una figura muy representativa del establishment castellano, hijo de un miembro de la Falange, ha mostrado a lo largo de su vida política una visión enormemente tolerante con el fascismo y una gran insensibilidad hacia las fuerzas democráticas que lucharon por una España democrática. Prohibió, por ejemplo, que se enarbolara la bandera republicana en las Cortes, en reconocimiento a los republicanos que lucharon por la democracia durante la Guerra Civil, en un acto de reconocimiento a ex presos y represaliados del franquismo y familiares. Y en la celebración de una fiesta nacional puso, como Ministro de Defensa, en el desfile militar a los fascistas que lucharon con las tropas de Hitler en la II Guerra Mundial al lado de las tropas republicanas que lucharon por la libertad de España y de Europa, liberando lugares y ciudades de este continente como, por ejemplo, París, hecho que nunca se celebró en esta España.
9. De este tipo de mentalidad del nacionalismo españolista se deriva otra falsedad: que los que tienen una visión uninacional de España son los auténticos patriotas. Los nacionalismos periféricos son definidos frecuentemente como anti España, como secesionistas que quieren su destrucción. Y consideran a la Corona y al Ejército como los máximos exponentes de tal patriotismo. Se ignora que, en realidad, es fácil de ver en España quién es más patriota, entendiendo por patriota el que muestra una actitud más comprometida con el bienestar de las clases populares, que son la mayoría del pueblo español, y, por lo tanto, de la patria española. España no es una entidad abstracta (sintetizada por la espada y la cruz como su símbolo). España es primordialmente la población que vive en ella. Pues bien, la Corona, el Ejército y, además, la Iglesia, han sido históricamente responsables de que hubiera una dictadura en este país que afectó muy negativamente al bienestar y calidad de vida de las clases populares (como he documentado extensamente en mi libro El Subdesarrollo Social de España. Causas y Consecuencias), sin que los supuestos “súper patriotas” españoles hayan pedido perdón o disculpas al pueblo español por ello. Todo lo contrario, se consideran los súper españoles.
10. Ahora bien, uno de los hechos más importantes hoy en España es precisamente el resurgimiento de la otra España, la España plural, siendo las Marchas de la Dignidad, procedentes de los distintos pueblos y naciones de España, un ejemplo de ello, indicando que el Estado español no les representa. El eslogan del 15-M “no nos representan” es hoy compartido por la mayoría de la ciudadanía en España. Es la España plurinacional la que también expresa un mayor compromiso con el bienestar de las clases populares. La redefinición de España es esencial para conseguir el bienestar social de la población. El mismo Estado que se niega a reconocer la plurinacionalidad de España es el responsable de su enorme retraso social.
11. Lo que está destruyendo a España es el nacionalismo españolista, tan bien reflejado por José Bono. Cuando volví del exilio, hace muchos años, ya indiqué que ese nacionalismo rompería España. Y lo están consiguiendo. Es lógico y predecible que el independentismo esté creciendo en Catalunya debido al dominio de esa visión españolista, que no será capaz, a no ser que sea por la fuerza militar repitiendo nuestra historia, de detener este enorme rechazo que se está dando a lo largo del territorio español.
12. En Barcelona, en la gran manifestación del 11 de septiembre, una de las ovaciones más intensas que se hayan visto en cualquier manifestación fue la respuesta de miles y miles de manifestantes a la presencia y los discursos de trabajadores andaluces, gallegos y madrileños, que vinieron a apoyar el derecho a decidir del pueblo catalán, indicando que la lucha de este pueblo era también su lucha. La ovación alcanzó su máximo nivel cuando el representante de la Marcha de la Dignidad de Madrid dio su apoyo a ese derecho. Era la voz de las clases populares de Madrid, que lucharon hasta el último día contra el fascismo, y a las que el President Companys indicó en su día “Madrileños, Catalunya os ama”. El enorme aplauso y ovación de las miles de personas donde se celebró su presentación muestra que los catalanes allí presentes también aman al Madrid popular que lucha contra el Madrid oficial del establishment que lo ahoga.
13. En Catalunya el secesionismo ha sido históricamente minoritario. El President Companys, el presidente más popular que haya tenido Catalunya, no era secesionista. Era federalista. Pero la intolerancia del nacionalismo españolista está causando que este secesionismo se esté convirtiendo en mayoritario. Hoy, el Estado español, y voces como Bono, están destruyendo España. Pero su fundamentalismo les impide ver lo que es obvio.
Se está abriendo un nuevo escenario en España, donde dos de los principales partidos, Podemos e IU, apoyan el derecho a decidir. Y en el PSOE, la izquierda está presionando para que lo apoye. Hoy se está produciendo un tsunami en Catalunya y en España que el establishment -tan bien representado por José Bono- no entiende ni es capaz de responder a él. Pero las semillas se están plantando, no solo en Catalunya sino en todo el Estado, para crear otra España, una España justa, democrática y plurinacional, donde el derecho a decidir sea una práctica que se realicea todos los niveles en este Estado.

Vicenç NavarroCatedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra
Leído en: http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2014/09/24/en-defensa-de-pasqual-maragall-critica-del-nacionalismo-espanolista/

sábado, 27 de septiembre de 2014

Muere un señor pobre

Muere a los 79 años un señor pobre que no tenía un banco ni un centro comercial y que por lo tanto no hizo nada por España. La prensa y los mercados no muestran ningún tipo de consternación por la noticia.
 
Laudelino De Las Cuevas murió víctima de una insuficiencia cardíaca el pasado Domingo. El español, hijo de no empresarios ni banqueros y nieto de no empresarios ni banqueros, notó un pinchacito en el corazón mientras se encontraba en el sofá de su casa, ahí, sin crear riqueza, por lo que rápidamente no fue ingresado en un hospital de Madrid.
 
La prensa nacional, así como distintas personalidades del mundo de la diplomacia y los negocios, han coincidido en señalar que la muerte de Don Laudelino, heredero de una larga saga de personas normales, les importa una mierda. Uno de los motivos que podrían justificar este hecho es que no le deben dinero a su familia.
 
La vida de De Las Cuevas es una historia de película. Concretamente, de película de Ken Loach. Nacido en una deprimente aldea de Murcia, su curiosidad y ambición pronto le impulsaron a emigrar a la gran ciudad, con la esperanza de cumplir el sueño de convertirse en un hombre rico y poderoso. Empezó desde abajo, trabajando de dependiente en una pequeña sastrería. Allí aprendió los secretos del oficio. Las ventas, las telas, la negociación con los proveedores y, por supuesto, su marca personal, un exquisito trato con el cliente. Tras años de esfuerzo y dedicación, el negocio fue traspasado y sustituido por una hamburguesería. De las Cuevas acabó cazando gatos callejeros para alimentarse.
 
La muerte de Don Laudelino deja un hondo vacío en el salón de la fama de los españoles que no han hecho nada por España porque no son lo suficientemente poderosos para tener a los poderes fácticos cogidos por las pelotas. Un hueco que será rellenado con cualquier otro español no ejemplar, como tú.
Leído en:

viernes, 26 de septiembre de 2014

Gallardón y el largo y frío verano


Una golondrina no hace verano, pero un proyecto de ley sí; al menos eso es lo que debe pensar el Ministro Ruiz Gallardón mientras deshoja las margaritas de su pensil: “Reforma del aborto sí, reforma del aborto no”; “dimisión no, dimisión sí”…
 
El Ministro de Justicia, allá cuando el estío se desvestía de julio, dijo que el proyecto de ley sobre la reforma del aborto se aprobaría antes de que acabara el verano, es cierto que mostró sus dudas sobre cuándo era ese momento, pero no vaciló en situarlo en la referencia estacional, nada de metáforas ni licencias poéticas para referirse al trayecto de su proyecto como una travesía en el desierto.
 
Ahora parece que el verano acaba en marzo, al menos ese es el tiempo que tiene, según algunas informaciones, para que se apruebe el proyecto de ley y poder tramitarlo antes de que finalice la legislatura. Por eso le queda por vivir un “largo y frío verano”, tal y como ha quedado en evidencia cuando tras sus palabras en la sesión de control del 17-9-14, su grupo apenas le ha dado el calor de los aplausos.
 
El Ministro continúa perdido entre lo divino y lo humano, y utiliza la moral que le dicta la fe para imponer a las mujeres una ley que les obliga a ser madres en caso de embarazos no deseados. ¿Qué dios o qué moral puede obligar a ello?…  Sólo quien ve a las mujeres como un instrumento para la maternidad las puede forzar en contra de su voluntad. Ni siquiera el nasciturus, como ha reconocido el Tribunal Constitucional, puede imponer su protección por encima de la madre.
 
Quizás por ello el Ministro juega con uno de los mitos tradicionales sobre las mujeres, ese que afirma que “las mujeres en realidad quieren decir sí cuando dicen no”; y que, por tanto, el problema se resuelve a base de insistencia. Sólo hay que insistir por encima de su voluntad, pues según esa idea, al final se darán cuenta de “lo equivocadas que estaban y de lo feliz que pueden ser en las nuevas circunstancias”.
 
Parece que para el Sr. Gallardón proteger a las mujeres es decidir por ellas, a lo mejor comparte lo de la “superioridad intelectual” que manifestaba su excompañero de Gobierno Arias Cañete, y con su ley busque una norma que permita ejercer ese paternalismo sin problemas. Pero actuar de ese modo, como le han dicho en el Congreso, es “legislar en contra de las mujeres”, pues significa hacerlo en contra de su libertad y de su dignidad. Y también es legislar en contra de los hombres que creemos en los Derechos Humanos, y que queremos la Igualdad como una de las referencias sobre las que articular la convivencia.
 
Por eso  sorprende que nadie, ni su ministerio ni ningún otro, haya planteado la solución al aborto por medio de la prevención de los embarazos no deseados a través de la educación sexual, ni quieran, tampoco, oír hablar de afectividad y sexualidad ni de nada parecido. Para ellos todo queda reducido a “pecado o delito”.
 
Lo que quizás no sepa el Ministro Gallardón es que el último informe global de la OMS sobre el aborto, realizado junto al Guttmacher Institute de Nueva York, concluye que el número de abortos en todo el planeta se ha reducido desde 1995 un 8’7%, y que esa disminución ha sido del 44’1% en Europa. Entre los factores que han facilitado ese descenso está el desarrollo de leyes permisivas con el aborto, puesto que lo que hacen estas normas es abordar el problema de los embarazos no deseados desde una perspectiva integral, no sólo mirando al resultado y quedarse en el “aborto sí, aborto no”.
 
Esa es la razón de que el informe también recoja que las legislaciones restrictivas con el aborto no se acompañan de una disminución del número de abortos, lo único que se modifica  es el lugar y las condiciones donde las mujeres abortan, y las consecuencias de esta inseguridad  sobre la salud de las mujeres. La situación llega a ser tan grave que el 4% de las muertes maternas se producen como consecuencia de abortos (inducidos y espontáneos),  lo cual significa que 70.000 mujeres mueren cada año en el mundo por abortos; una mujer cada 8 minutos.
 
No se puede defender la vida “en abstracto” sin que importe la vida de las mujeres, ni se puede pensar que los abortos disminuirán porque muchos de ellos se hagan clandestinamente o en clínicas de otros países, como ocurría en nuestro país al legislar sobre los supuestos que el Gobierno quiere devolver. Esconder los abortos bajo las alfombras de las estadísticas oficiales no resuelve el problema, además de ser inmoral.
 
Si el Ministro Gallardón y el Gobierno defienden la vida, respetan la libertad de las mujeres y quieren acabar con los abortos, como afirman, lo que tienen que hacer es mantener la actual Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo que impulsó la Ministra Bibiana Aído desde el Ministerio de Igualdad, y que hoy tanto apoyo “popular” tiene; y, además, lo que también deben hacer es dotarla de más recursos en toda su amplia parte preventiva.
 
El primer año de dicha norma, sin apenas  medios para poder desarrollarla adecuadamente, ha supuesto una disminución del 5% de abortos. Eso es defender la vida y respetar a las mujeres, y con ello defender la convivencia bajo la libertad y buscar una sociedad mejor para hombres y mujeres.
 

jueves, 11 de septiembre de 2014

50 sombras de Luisi


Salgo de musicoterapia y voy a tomar algo con las amigas. Con todas menos con Reme, que le ha dado la ciática en la conga y se ha marchado a casa. Vamos a un sitio nuevo que conoce Virtudes que por dos euros te ponen una caña y un pincho así de grande, que con un par ya has cenado.

Allí la Marce nos cuenta que se está leyendo el libro ese de darse azotes. Por lo visto es de un señor rico que coge a una chica jovencita y en vez de darle besos y hacerle arrumacos la toma por una piñata y la escaralla. Es lo que se lleva ahora en el sexo. Claro que a ella le debe gustar porque vuelve a por más, como la gata flora, que si se la metes grita y si se la sacas llora.

El caso es que de camino a casa no dejo de darle vueltas al tema y me sorprendo a mí misma pensando en hacer algo parecido con Manolo, que es lo que tengo disponible. No es que a mí me guste que en la cama me traten como a una yegua, pero a lo mejor así resucitamos nuestra vida sexual, que lleva muerta desde que empezó a tener más tetas él que yo.

Llego a casa y me doy una ducha de las esmeradas, poniendo especial énfasis en frotar el peluche y aledaños, que quede apetitoso. Luego voy al salón en ropa interior, apoyo una mano en el marco de la puerta y le digo a la cosa esa que hay despatarrada en el sofá que me acompañe a la habitación.

Él no entiende nada pero obedece, por no discutir y porque el tema pinta retozón, que no acostumbra. Así que se pone en marcha y cuando pasa junto a mí le suelto un manotazo en el culo y un “que te como, pirata”. Crece su extrañeza.

- Luisi, ¿has bebido?
- Calla, señor Bermúdez, y tira que te voy a dar la paga -. Le doy otro azote mientras avanzo detrás de él.

Manolo en estas cuestiones muy exquisito no se pone. Cuando cruzo el pasillo y le doy alcance, él ya está con los calzones por los tobillos diciendo “rápido, que empieza el Pasapalabra”. Pero no le hago caso. Hoy no va a ser el “aquí te pillo, aquí te mancillo” de siempre.

Le digo que se tumbe boca abajo y pienso. Necesito un látigo, que es muy erótico, que me lo ha dicho la Marce, pero en casa no tengo de eso así que cojo un cinturón, uno con la hebilla de golfi. Así, en bragas y con un antifaz de cotillón, le arreo un latigazo en la espalda. Manolo se caga en mis bisabuelos, en mi gazpacho y en el ministro de hacienda.

Hay que pensar otra cosa porque la dominación con latigazos no ha dado los resultados esperados. Manolo sigue retorciéndose intentando que la mano le alcance la zona donde le he atizado para aliviarse el escozor. Así que ahora me tumbo yo en la cama y le pido que me dé azotitos. A la segunda hostia que me suelta en el culo con la manaza abierta, que la tiene como una peineta de berenjenas, estoy empotrada contra el cabecero de forja toledana. Esto parece un rodeo americano. Así tampoco.

- Te voy a estimular el punto ge - le digo con sensualidad, pasándome la lengua por los labios. Quizás haya exagerado un poquito el matiz sexy y haya parecido una vaca bebiendo, pero bueno, ya está hecho.
- Eso - dice él -. Bájate a los columpios que tengo la mazorca a punto de hacer palomitas.

Para mí que este no se ha enterado muy bien de lo que le voy a hacer. Me humedezco un dedo con saliva y le pongo la banderilla. Manolo clava las uñas en las sábanas, aprieta los dientes y su voz se vuelve aguda. Su cara ahora mismo es como dos huevos fritos con labios.

- Hiiiiiija de puta…

Saco el dedo deprisa. Ya no sé ni por qué sombra voy, pero a las cincuenta me da a mí que no llegamos. Voy a pasar al erotismo verbal. Esto no puede fallar porque lo he visto en un montón de películas españolas y siempre funciona.

- Manolo, dime cosas feas
- Guarrilla
- Eso es
- Putita
- Así, sigue, dime más
- Cotilla, histérica, eres como tu madre, todo el día tocando los cojo…
- Pero qué hablas, borracho
- Yo a esa señora no la quiero más aquí en Nochebuena
- Mira, Manolo, mi madre vendrá a esta casa cuando ella quiera. No empecemos otra vez con lo mismo, te lo pido por favor.
- Bueno, pero hay mandanga o no hay mandanga
- Ya por no oírte, hijo mío
- Venga, ponte boca arriba, a ver si me da tiempo de ver el rosco, que hay casi un millón de bote
- ¿Ya estás dentro?
- Qué hija de pu... eres

martes, 9 de septiembre de 2014

A los fabricantes de bragas

Un artículo muy gracioso...
 
El mundo textil de la ropa interior lleva años jugándonosla a todas las vaders y afines. Nosotras, acostumbradas a sufrir en silencio y a esconder nuestras vergüenzas como si no existieran, estamos hartas de soportar la incompetencia de los fabricantes de bragas quienes, según hemos constatado, desconocen por completo las necesidades de los usuarios.
 
Las bragas presentan errores elementales de diseño que hacen que su funcionalidad se vea limitada. Desafortunadamente, el público al que se destinan estos productos está acostumbrado a manejar dispositivos bien repletos de defectos de serie, bien implantados específicamente para que impere la incomodidad y, por qué no decirlo, el sufrimiento en su sentido más amplio (tacones, tangas, cera caliente, hijos…). Con esta premisa es fácil comprender que los usuarios de bragas apenas protesten por la ineficacia de su detalle más importante: el chochero (sí; la calle ha hablado y parece ser que se llama así).
 
El chochero es una capa extra de tela superpuesta. Su principal función consiste en asegurar que el área de impacto de diversos fluidos queda reforzada. De este modo el flujo vaginal, por ejemplo, difícilmente ha de traspasar hasta incidir con el pantalón, lo que debería dotar a la usuaria de gran autonomía.
 
(1) Área de impacto de fluidos
Sin embargo, las prestaciones del chochero no son todo lo satisfactorias que debieran. Su optimización sería  mejorable si alguien se molestara en configurar una adecuada ubicación del mismo.
 
Como vemos en esta imagen tan ilustrativa, el área de impacto de fluidos queda totalmente externa al chochero, limitando sus posibilidades en ciertas situaciones. Un par de centímetros más de tela serían suficientes para conseguir un acabado perfecto del refuerzo. El diseño tradicional, tal y como viene fabricándose, lo vemos más dirigido a jóvenes o entornos de uso muy específicos.
Nos vemos obligadas a citar como ejemplo representativo el bochornoso caso del salvaslip, cuya forma y tamaño son muy similares al del chochero. Es fácil llegar a la conclusión de que el salvaslip no es más que otro refuerzo extra de ayuda al chochero y parecería lógico pensar que debe adherirse justo encima de éste. Bien, pues resulta que no. El salvaslip ha de colocarse por delante del chochero, asegurándonos de que cubre el área de impacto marcada en la imagen anterior. Que una adecuada colocación del salvaslip consista en burlar los límites del chochero, representa la prueba irrefutable de que existe un terrible error de diseño de nuestras bragas.
Por tanto, queridos fabricantes de bragas: EL CHICHI ESTÁ MÁS ARRIBA, entérense de una vez.
Por Mara Jade Garland

lunes, 8 de septiembre de 2014

Cara de cabrones

Según un estudio de la Universidad de Oxford, publicado en la revista “Plos Biology”, el “estatus social” cambia el cerebro de los primates. Con este axioma hacen referencia a conexiones neuronales fisiológicas específicas que determinan morfológicamente el desarrollo de determinadas áreas del cerebro, según en qué peldaño social se encuentre el simio.
 
Pero la verdad, es que el “descubrimiento” en sí se me antoja poco novedoso dada la historia evolutiva del ser humano. Se supone que nos hemos ido irguiendo a medida que hemos descendido de los árboles, y nuestras manos y dedos se han ido especializando con el desarrollo de las herramientas. No sabemos qué modificaciones genéticas vendrán de la mano del uso omnipresente de la tecnología y del desarrollo de la era digital que nos envuelve, pero la pinta que tiene la cosa anticipa un único dedo en cada mano para desplazarse por la pantalla táctil.
 
Ahora, lo que ante todo tengo claro es que si el estatus social cambia el cerebro en los primates, lo que cambia y determina de cuajo es el desarrollo de la vida de las personas. Y si no lo ven así, consulten toda la literatura política e histórica ligada a la lucha de clases, al continuo desequilibrio en que se sustenta la historia de la humanidad.
 
Está claro que si te nacen en el África subsahariana el modo de buscarse la vida no será para nada comparable a si te nacen en Londres, de la misma manera que no tendrá nada que ver nacer en el entorno de una familia desahuciada por el banco en Vallecas, que nacer en el palacio de la Zarzuela con toda la sopa boba por delante.
 
Y es que los nacidos en el entorno del poder, rara vez quieren soltarlo, y mucho menos compartirlo o democratizarlo. Eso no les cambia el cerebro, sino la cara: todos tienen cara de cabrones.
 
Jesús H. Cifuentes, cantante de Celtas Cortos