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lunes, 28 de abril de 2014

Reflexión XXXIII: El escorpión

Un maestro del oriente vio a un escorpión cuando se estaba ahogando y decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el escorpión le picó. De la reacción de dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó al agua y se estaba ahogando de nuevo. El maestro intentó sacarlo otra vez y otra vez el animal le pico. Alguien que estaba viendo al maestro se le acercó y le dijo:
- Disculpe, ¡pero usted es terco!, cada vez que intente sacarlo del agua le va a picar...
El maestro respondió:
- La naturaleza del escorpión es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar.
Así que con la ayuda de unas hojas, el maestro sacó al escorpión y le salvó la vida.
No cambies tu naturaleza, si alguien hace algo malo, sólo toma precauciones. Algunos persiguen la felicidad, otros la crean. Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación, tu conciencia es lo que eres y tu reputación es lo que otros piensan de ti. Y lo que los otros piensen, no es tu problema... ¡¡Es problema de ellos!!

domingo, 27 de abril de 2014

77 años del bombardeo nazi a la ciudad de Guernica


El 26 de abril de 1937 cayó en lunes, el día en que la mayoría de los vascos acostumbraba a ir de compras al mercado. Era una jornada espléndida, luminosa y sin viento. La villa que había sido fundada por el infante don Tello, conde de Vizcaya y hermanastro del rey Pedro I de Castilla, iba a cumplir 571 años dos días después. Su nombre procedía de “Gernikazarra” (Guernica la Vieja), un robledal situado sobre la colina, no lejos de la ermita de Nuestra Señora Santa María la Antigua, donde el señorío de Vizcaya celebraba tradicionalmente sus Juntas Generales. El rey Fernando el Católico había jurado los fueros el 30 de julio de 1476 bajo el árbol de las libertades vascas, que, según el poeta, “no daba cobijo a confesos ni traidores”.

Centro tradicional de la cultura vasca, a lo largo de la historia, Guernica había pasado lo suyo. Peleó en el bando gamboíno en las guerras civiles del siglo XV, y conoció el paso apenas grato de los soldados de Napoleón, el pillaje y las guerras carlistas. En 1521 sufrió un incendio que sólo le dejó el esqueleto. Pero aún faltaba lo peor.

Habían pasado las cuatro y media de la tarde de aquel día, del que hoy se cumplen 77 años, cuando los aviones de la Legión Cóndor, con lo más nuevo de la tecnología de la Alemania nazi, irrumpieron en el diáfano cielo vizcaíno portando muerte y destrucción.

Los civiles vascos que comenzaron a ver sobrevolar los primeros aviones lejos estaban de imaginar que sus asesinos iban a protagonizar una suerte de anticipo del espanto que poco después se multiplicaría en la Segunda Guerra Mundial.

Es que cuando el general golpista Francisco Franco (quien se había sublevado contra el gobierno republicano el 17 de julio de 1936) pidió ayuda a comienzos de la Guerra Civil Española (1936-1938), la Italia fascista de Benito Mussolini y el Tercer Reich alemán de Adolf Hitler se lo concedieron enseguida. Ambos dictadores esperaban lograr en España una victoria rápida que les valdría un aliado a bajo costo y, a la vez, tendrían la oportunidad de probar su nueva maquinaria bélica.

A las cinco menos veinte de la tarde comenzó el horror.

La aproximación del primer avión fue advertida por los centinelas apostados en la caseta del monte Chorroburu, quienes hicieron la señal con la bandera. En la torre de la iglesia de Santa María recogieron el aviso. A los pocos segundos, Guernica estaba bajo el toque a rebato de las campanas. Pero la alarma aérea era frecuente por entonces, por lo que algunos, más perezosos y confiados, dudaron unos segundos con el txikito de vino o la copa de coñac en la mano, tardaron en devolver el cambio a los clientes en las tabernas, o en colocar las hortalizas en un bolso en el mercado.

A muchos otros guerniqueses el ataque los sorprendió con las azadas en la mano mientras trabajaban en sus huertas. El ruido de los aviones era ensordecedor y volaban tan bajo que se podía ver al piloto. Las aeronaves de la Legión Cóndor, comandadas por el teniente coronel Wolfram von Richthofen, de 41 años, eran Heinkel 111, Junker 52 y Messerschmitt 109. Von Richthofen los había preferido a los Stuka, que en el ataque en picado eran precisos, mortíferos.

La razón de la elección radicó en que el ataque aéreo sobre Guernica fue algo más que una simple operación en el mapa de la Guerra Civil Española. La combinación de bombarderos y cazas, el lanzamiento de oleadas de escuadrillas, 43 aviones en total, con la precisión de un reloj suizo, dejaría a Guernica en cenizas, borrada del mapa, con cráteres, fuego, cadáveres, lamentos de heridos, cuerpos carbonizados.

Con la convicción de que el fin justifica los medios, los pilotos alemanes no dudaron un instante a la hora de apretar el botón y dejar caer sobre una población sorprendida e indefensa el catálogo de bombas: las rompedoras, las explosivas, las incendiarias.

La consigna también era volar bajo y ametrallar a campo abierto para causar el mayor pánico posible y que el mundo temblara de terror ante la noticia. Fue un ensayo de lo que más tarde sería la blitzkrieg (guerra relámpago) aérea de Hitler al inicio de la Segunda Guerra Mundial. Un éxito rápido y una medalla más para colgar en el pecho del obeso y morfinómano jefe de la Luftwaffe (Fuerza Aérea alemana), Herman Goering.

El bombardeo duró unas tres horas, destruyó el 70 por ciento de los edificios y mató a campesinos en el mercado y en sus tierras. Murieron más de mil personas de las siete mil que vivían por entonces en Guernica. A pesar de que ambos bandos, republicanos y nacionalistas, habían atacado objetivos civiles con anterioridad, el bombardeo de Guernica fue la acción más salvaje y prolongada de la corta historia de la guerra aérea en territorio español.

Como un Nerón del Tercer Reich, Von Richthofen contempló desde un monte cercano la perfección de su maquinaria de guerra, y se deleitó con el endiablado carrusel que formaban sus aviones. La densa humareda que se alzaba al cielo daba cuenta que Guernica, como Roma, ardía por los cuatro costados. El centro se consumía en llamas. En la iglesia de Santa María una bomba incendiaria rompió el techo y cayó al pie del altar pero no explotó. La apagaron con agua bendita. El párroco de San Juan, el joven padre Eusebio Arronategui, recorría las calles devastadas y daba la bendición a los moribundos mientras mascullaba: “¡Señor perdónalos porque no saben lo que hacen!”.

Los soldados republicanos y los bomberos arrastraban a los heridos y a los cadáveres hacia los refugios o al hospital de campaña de las Carmelitas. Pero los aviones nazis se lanzaban en picada sobre todo lo que se moviera. De Guernica debían quedar sólo cenizas.

Dos horas después del primer bombardeo, el cúmulo de humo, polvo y hollín sobre la villa vasca era tal que los pilotos alemanes accionaban la palanca de las bombas sin saber ya hacia dónde irían a caer. Era la rutina de la destrucción. Hacia las siete y media de la tarde, el bombardeo cesó. Todo se había vuelto oscuro, impenetrable. Cuando cayó la noche, Guernica ardía como una fogata de San Juan.

Los pilotos alemanes celebraron con champán el “impecable” trabajo realizado, pero el Árbol de Guernica, el viejo roble de las libertades vascas, quedó intacto.

El bombardeo fue el ensayo general para la tragedia que se desataría luego sobre todo el mundo. Sirvió de laboratorio donde experimentar los mortíferos métodos que se emplearían, pocos años después, en la Segunda Guerra Mundial. El líder británico Winston Churchill, como siempre, lo diría mejor que nadie: “Guernica fue un horror… experimental”.

La obra de arte de los nazis

El bombardeo de Guernica afectó mucho al artista Pablo Ruiz Picasso. Le habían encargado una pintura para el pabellón español de la Exposición Internacional de París y él pintó el Guernica, un mural emocionadamente devastador sobre el bombardeo. El cuadro causó sensación en París y en Estados Unidos, donde fue enviado al finalizar la Guerra Civil Española. Se dice que en 1940, con París ocupada por los nazis, un oficial alemán, ante la foto de una reproducción del Guernica, le preguntó a Picasso si era él quien había hecho eso. El pintor respondió: “No, han sido ustedes”.

Rubén Alejandro Fraga

Fuente: www.elciudadanoweb.com

Leído en: http://www.ecorepublicano.es/2014/04/se-cumplen-77-anos-del-bombardeo-nazi.html

sábado, 26 de abril de 2014

Declaración de principios

 
Te quiero aunque la brevedad del tiempo
-según las normas y reglas establecidas-
no justifique tal promiscuidad verbal,
ni tal apuro sentimental.
Te quiero desde la noche a la mañana,
porque no sé hacerlo de otra manera.
Te quiero como soy, torpe sin elegancia.
En el desayuno, te quiero despeinada,
sin pintar, mujer, humana.
No correctísima, ni de moda.
Te quiero entre los libros, entre el café,
en ese pequeñísimo rincón de la casa
con sus largas sombras y el polvo añejo.
Te quiero aunque el diario nos sacuda
con noticias de que el mundo
está muerto de miedo,
que la inflación es tan alta
que valen lo mismo las balas que la vida,
y que los muertos mueren más veces
bajo el silencio y las bombas.
Que el FMI asesinó a la alegría
y que el amor se ahorcó
en una habitación de Madrid.
Agitan que la muerte misma
juega a los dados con la gente;
y ya no se puede que querer.
Entonces, aún más te quiero.
Porque ahora querer es subversivo,
te quiero guerrillera, te quiero mi heroína.
Te quiero en el almuerzo y en la cena.
Te quiero entre las sábanas mojadas y
entre esos pequeños
besos somnolientos en el que las bocas
juegan a buscarse desorientadas.
Te quiero cuando con un dedo
busco despertar el calor otrora
encendido en nuestras largas noches.
Te quiero, te quiero, te quiero
aunque esto suene a cursi,
aunque nadie lea esto que escribo.
Te quiero sin metáforas, a pura piel,
liso, llano, simple, así te quiero.
Te quiero de maneras terrestres,
sin astros, ni dioses, ni mercado.
Te quiero aunque no te vea,
te quiero aunque no me hables.
Te quiero aunque no sepas que te quiero,
o si lo sepas, pero aún así no digamos nada.
Alan Arias

viernes, 25 de abril de 2014

A vista de pájaro...

1) Las cataratas del Niágara. Más de 5.000 cuerpos han sido recuperados desde el fondo de las Cataratas del Niágara desde 1850.
cataratas del niagara
2) Barcelona.
barcelona
3) Central Park, en Nueva York. Aunque es un parque enormemente grande, Central Park es sólo el quinto parque más grande de Nueva York.
central park
4) La costa de Dubái. Ese mapa mundi que se ve en la foto está formado por más de 200 islas artificiales.
dubai
5) Ciudad de México (ahí viven 8,8 millones de personas).
mexico
6) Venecia.
venecia
7) Amsterdam.
Amsterdam
8) Desierto de Namibia.
namibia
9) Skyline de chicago.
skyline de chicago
10) París.
Paris
11) Shanghai. Hay más personas en la ciudad de Shanghai que en toda Australia.
Shanghai
12) Moscú.
moscú
13) Vancouver.
Vancouver
14) Pirámides de Giza.
piramides de giza
15) Rio de Janeiro.
Rio de Janeiro
16) San Francisco, Estados Unidos.
San Francisco
17) El Vaticano. La Ciudad del Vaticano no es capaz de unirse a la Unión Europea porque la UE exige que todos los Estados miembros deben ser democracias de libre mercado.
vaticano
18) Lago Pomerania, en Polonia.
pomerania
19) Marina de Dubái. Es el distrito más exclusivo de Dubái.
marina dubai
20) Vac Son, en Vietnam.
vac son
21) Seattle, Estados Unidos. La ciudad de Seattle genera el 90% de su electricidad a partir del agua.
Seattle
22) Malé, capital de la República de las Maldivas. El presidente de las Maldivas ha comenzado a comprar tierras en la India para que puedan ir sus ciudadanos cuando el archipiélago de Maldivas quede inundado debido al calentamiento global.
Malé
 

jueves, 24 de abril de 2014

El libro

"Qué cosa más sorprendente es un libro. Es un objeto plano, hecho de un árbol, con partes flexibles en las que están impresos montones de curiosos garabatos. Pero, cuando se empieza a leer, se entra en la mente de otra persona; tal vez de alguien que ha muerto hace miles de años. A través del Tiempo, un autor habla clara y silenciosamente dirigiéndose a nosotros y entrando en nuestra mente. La escritura es, tal vez, el más grande de los inventos humanos. Une a personas que no se conocen entre sí. Personajes de libros de épocas lejanas rompen la cadena del Tiempo. Un libro es la prueba de que los hombres son capaces de hacer que la magia funcione".

Carl Sagan


Frases:

¿No sería hermoso el mundo si las bibliotecas fueran más importantes que los bancos?
¿Algo bueno que ni engorda ni mata? LEER

miércoles, 23 de abril de 2014

Google Earth encuentra chica extraviada

En 2007, Gemma Sheridan y dos de sus amigos decidieron emprender una aventura, navegarían deLiverpool, su ciudad natal, hacia el Canal de Panamá y luego a Hawái.
 
Al principio el viaje se llevó a cabo sin contratiempos, pero luego de cruzar el Canal de Panamá, la naturaleza hizo de las suyas. Una tormenta atrapó la embarcación en que los tres amigos viajaban, dos de ellos cayeron por la borda y murieron, Gemma sobrevivió.
 
Durante 17 días, Gemma estuvo a la deriva hasta que fue alcanzada por otra tormenta en medio delOcéano Pacífico. La fuerza del fenómeno natural la dejó inconsciente, finalmente despertó en una inhóspita playa, rodeada por los escombros de su barco. Se trataba de una isla desierta.  
 
Gemma cuenta que en cuanto se despertó y se percató que había naufragado, comenzó a pensar en sobrevivir a como diera lugar. Lo primero que hizo fue buscar una fuente de agua potable, pues las provisiones se habían perdido. Además de los cocos, su única fuente de agua fue una roca, que le proporcionaba una gota cada 50 segundos. Esto cambió para bien el día que llovió (después de sus primeras dos semanas en la isla), entonces pudo almacenar el líquido vital.
 
Durante dos semanas, Gemma vivió en un refugió construido con los escombros de la embarcación donde viajaba, luego encontró un árbol bastante grande y pensó que sería un buen “hogar” provisional. Debió “rascar” la corteza del árbol durante 11 días para tener lista una especie de cueva donde podría vivir. Gemma reflexiona que de haber tenido alguna herramienta, como un machete, el refugio habría estado listo en unas cuantas horas, sin embargo hizo todo el trabajo con la concha de una almeja gigante.
 
Luego de un mes logró prender una fogata. “No saben lo feliz que me hizo lograrlo”, confiesa Gemma.
 
La mujer comenzó a explorar la isla con la idea de conseguir alimento y buscar algún habitante o signos de vida humana. Lo que encontró fue un grupo de cabras salvajes, dos adultos y 3 crías. Intentó cazarlas pero no tuvo éxito, siempre escapaban.
 
Luego fabricó una lanza y un arco con flechas, ninguna de las ideas dio resultado. También intentó construir una trampa, como las que había visto hacer por otros aventureros en varias películas, pero otra vez fracasó.
 
Un día Gemma caminaba por la isla buscando cangrejos, entonces vio que una de las cabras se había atorado con sus cuernos en las ramas de un árbol del que comía las hojas; su instinto la hizo actuar como jamás habría pensado, tomó al animal del cuello e intentó romper su traquea; la cruel maniobra no logró matar a la cabra así que aceleró su final golpeándola con una concha.
 
Así pasaron los años, Gemma cuenta que intentó mantener su condición física ejercitándose en la playa; hacía sentadillas y todo tipo de flexiones, además caminaba mucho. Llegó a darse cuenta que cada vez se hacía más fuerte.
 
Pero lo más difícil era afrontar la soledad. Su mente le jugaba malas pasadas, pasando de la tranquilidad a la incertidumbre, desesperación y pensamientos suicidas, era deprimente. “Cuando empiezas a hablar contigo misma es una señal de que las cosas no van bien”, puntualiza Gemma.
 
Gemma hizo un enorme “letrero” en la arena con la señal de socorro internacional “S.O.S.”, medía unos 10 metros de ancho y tenía el objetivo de ser visto por un avión desde las alturas, algo que nunca pasó durante esos 7 largos años, nunca ni una sola avioneta cruzó el cielo de ese recóndito lugar.
“Una mañana me despertó el sonido del vuelo de un avión”, cuenta emocionada Gemma, el avión volaba inusualmente bajo. “No lo podía creer. Pensé que era un sueño”, recuerda.
 
“Corrí a la playa gritando y agitando los brazos como loca, la avioneta dio un par de vueltas y luego dejó caer un paquete”.
 
En el paquete había agua potable, comida, un botiquín y una radio portátil. Gemma encendió el aparato y por primera vez luego de muchos años, escuchó otra voz humana. Luego de una larga y emotiva charla, Gemma preguntó “¿Cómo me encontraron?”, sus héroes respondieron:
 
“Un muchacho de Minnesota encontró tu señal S.O.S. en Google Earth”.
 
“Yo ni siquiera sabía lo que era Google Earth, pero ahora estoy eternamente en deuda con esa herramienta”, confiesa Gemma, cuya historia es digna de ser compartida.
 
 
 
No obstante, unos días después de la publicación de la historia, la página web Waffles at Noon presentó una serie de argumentos que desmontan la posibilidad de que sea cierta.
 
En primer lugar la foto del mensaje de SOS en realidad fue tomada de un informe sobre las destrucciones del año 2010 en Kirguistán provocadas por los enfrentamientos entre kirguises y uzbecos en la ciudad de Osh. El sitio NewsHound.org publicó solo una parte de la fotografía, cuya versión completa incluye imágenes de algunos edificios.
 
En segundo lugar, el sitio que contaba la historia no hacía ninguna referencia a sus fuentes.
 
Y por último, lo que es más importante: la historia de Gemma Sheridan copia textualmente el verdadero caso de Ed Stafford, viajero británico que pasó 60 días en una isla desierta en el Pacifico.  
Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/123062-google-earth-sos-mujer-rescate-fraude
 
 Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/123062-google-earth-sos-mujer-rescate-fraude