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jueves, 28 de febrero de 2013

Carta de un indignado al Sr.Grey



¡¡Uf!! vaya año más complicado, pero especialmente para los hombres.
 
Amigo Christian:
 
Te conocimos y todo cambio. Me explico. Has dejado el listón de la conquista tan alto que nos compararán contigo de por vida. Y es que no podías ser un tío normal, no... eres guapísimo, seductor, multimillonario... No vives en un pisito de 80 metros en Alcorcón, no... vives en una mansión que lo flipas. No conduces un Seat Ibiza, no... tú tienes un Audi Q-7 con chófer, y para vacilar, un Audi R-8, y además, pilotas tu propio helicóptero... ¡¡casi nada!! En el terreno laboral, ya alucino, nunca has estado en el paro, ni has trabajado con contratos de 8 horas, no... tienes una empresa con cuarenta mil empleados y el fin de la misma es erradicar el hambre en el mundo...
 
Venga COÑO... ¡¡No me jodas!!!! Emocionalmente hablando, conoces a una chica (por cierto virgen con ventitantos... a ver quien se lo cree) y sobre la marcha le regalas un lote de libros carísimos, un MacBook Apple y un Audi A3.
 
Pero... ¿¡¡Tú sabes donde estas poniendo el listón colega!!? Mira, para que me entiendas... ¡artista! Cualquiera de mis amigos, llevaba a comer a su piva al bar de Andrés y ¡¡¡LO FLIPABAN!!! Si les regalabas los cortavientos para el coche (para ti Clean Air) la tenías comiendo en tu mano mínimo 6 meses y si querías ganártela para toda la vida le regalabas el colgante de "La Niña" de Tous (porque ya están hartas del osito) y te casabas con ella seguro. Pero después de tus regalitos... ¿Qué? ¿Cómo las sorprendemos?
 
Además sexualmente, eres mas raro que un perro verde. Tienes una habitación llena de maquinitas, con barras separadoras, cuerdas, látigos... Pero claro, aquí al mendas si se le ocurre dar un azote más fuerte de lo normal, termina denunciado por malos tratos.
 
Christian ¿tú has jugado alguna vez con los dados eróticos, desnudo con tu pareja? ¿no verdad?, pues hazlo y ya me contarás como termina la partida. ¡¡Eso sí es erotismo!!
 
Bueno Christian, me despido campeón. Solo una cosita... Hijo de puta.
 

miércoles, 27 de febrero de 2013

¿Hace el amor más excitante al sexo?

¿Nos enamoramos de alguien porque nos gusta como se comporta en la cama o disfrutamos especialmente del sexo con una determinada persona porque estamos locos por ella? ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? O en este caso, ¿qué fue anterior, el sexo o el amor? Los tiempos han cambiado y también los mitos y mientras se espera al príncipe azul una puede hacérselo hasta con el ogro y además, no es obligatorio casarse para poder comer perdices. Sin embargo, la mayoría de las mujeres y también muchos hombres siguen esperando a su media naranja, lo que traducido al lenguaje sexual significa que continúan pensando que, en un mundo feliz, el amor y el sexo deberían ir unidos.

Pocos reniegan de un revolcón si la cosa se pone a tiro, pero lo que en el fondo todos anhelan es que Cupido bendiga esa unión, esperando así alcanzar el Nirvana. De Lady Gaga uno puede esperarse cualquier cosa, sobre todo últimamente que le ha dado por engrosar las filas de la moral más rancia asegurando, entre otras cosas que nunca practica el sexo sin amor porque podría arruinar su energía.  También Robert Pattinson el protagonista de la saga Crepúsculo, que no tiene inconveniente en ir mordiendo cuellos por el mundo, se declara firme partidario del sexo con amor. ¿Quién no? Al disfrute sexual se le añade el del enamoramiento, al que Ortega y Gasset -que nunca destacó por romántico- calificó de “imbecilidad transitoria” y al que muchos científicos asemejan con el desorden obsesivo compulsivo.

Gracias a la química y a su acción en el sistema nervioso central, el amor desata sentimientos de felicidad, plenitud, capacidad para pasar las noches en vela sin apenas acusar el más mínimo cansancio al día siguiente y sensación de levitar a unos cm del suelo; pero también celos, envidias, miedo, orgullo, despecho… Ya sabemos que los sentimientos más potentes siempre necesitan de un decorado plagado de luces y sombras. A Susan Sarandon se le preguntó un día que situación le parecía más excitante y contestó: “para mi la idea del amor prohibido siempre ha sido desde luego entre una monja y un marino, en una isla desierta rodeados de japoneses”.

Pero esa tormenta de feromonas que es el enamoramiento no dura demasiado, el cuerpo no podría soportarlo y para sobrevivir se vuelve inmune a esas sustancias y la locura de la pasión se desvanece gradualmente para dar paso a un amor más sereno, los hijos y la pantanosa ciénaga de la hipoteca. Y con el tiempo, es posible que este sentimiento también desaparezca. Nadie se plantea entonces que está practicando el sexo sin amor. Es nuestro cuerpo, generalmente más sabio que nuestra mente, el que nos dice que ya no nos apetece tanto y lo vamos dejando, primero para los sábados y luego, exclusivamente para fechas muy señaladas.

A Lidia le pasó lo mismo, solo que ella se saltó los hijos, la casa y, pasado el tiempo, hasta su pareja. Lo curioso es que tras algunos meses volvió a retomar relaciones con su ex, en este caso exclusivamente carnales y descubrió el sexo. “El que antes era mi novio pasó entonces a ser mi amante. Ya no había ningún compromiso, era algo puramente físico pero resultó mucho mejor que antes. A los amigos no se les pide que sean perfectos ni se les está cuestionando constantemente su comportamiento, se aceptan tal y como son, con sus virtudes y defectos. Con los novios las mujeres nos estamos preguntando todo el tiempo: ¿Es realmente el hombre de mi vida? Lo que consume energía y crea muchas paranoias. En la cama me lo tomaba todo en plan lúdico, era como un juego y resultó mucho más placentero para los dos. Muchas veces pienso que el amor está sobrevalorado”.

Disfrutar de la sexualidad sin que haya un compromiso de por medio, sin fijar ninguna expectativa puede ser muy liberador para muchas mujeres. Los hombres son más duchos en el arte de separar romance de lujuria, como prueba la costumbre milenariamente practicada, de compaginar el matrimonio y el amor, con la amante y la pasión. Pero las mujeres han tenido que hacer un ejercicio de aprendizaje para ponerse al día.

En un artículo de Suzanne Braun Lavine, titulado Ocho razones por las que el sexo es mejor después de los 50 y dedicado a las mujeres, la autora enumera en  primera posición: “Se puede separar el sexo de la reproducción” -ya sabemos que hay métodos anticonceptivos, pero hasta ahora y por lo que yo conozco es ella la que debe ocuparse del tema-, y en segundo lugar: “se puede separar el sexo del amor”. En este apartado Suzanne subraya como “antes de los 50 la mayor parte de las mujeres invierte muchos años en mitos románticos –como unir sexo, matrimonio y amor-, pero cuando se entra en la segunda edad adulta, la experiencia y la independencia que traen los años hace que muchas mujeres empiecen a separar sexo de compromiso, lo que les hace diseñar a su gusto sus encuentros sexuales, ya sea con conocidos, amantes o amigos con derecho a roce y disfrutar de su sexualidad, sin más”.

El médico y sexólogo Santiago Frago comparte también esa teoría: “En una mujer el deseo va a más con los años. Normalmente este es un tanto frágil en el sexo femenino y va asociado a la relación de pareja, el ambiente amoroso, que a veces pesa más que la biología. Sin embargo, con el tiempo la mujer se vuelve más sexual y menos romántica y es entonces cuando muchas empiezan a disfrutar realmente de sus relaciones de pareja”.

Entre los partidarios del sexo por encima del amor está también Napoleón Hill, el que fuera el gurú de los  manuales de autoayuda y que asesoró a presidentes de EEUU como Wilson Woodrow y Franklin Delano Rooselvet. Su libro Piense y hágase rico es uno de los más vendidos de todos los tiempos y en él elabora una lista de las emociones humanas más importantes. ¿Cuál encontramos en primer lugar? Para Hill no es el amor, sino el sexo, al que califica de necesidad biológica y motor de todo tipo de acciones.

A la pregunta de qué deberes tendríamos que llevarnos a casa las mujeres y los hombres de hoy en día para mejorar nuestra vida sexual, la sexóloga Francisca Molero, del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, me contestó un día “las mujeres deberíamos focalizar más, genitalizar más nuestra sexualidad, centrarnos más en el aspecto físico y corporal, mientras los hombres deberían hacer lo contrario”. De lo que quizás podamos deducir que, en términos de sexo, la pareja ideal  podría ser la formada por un hombre enamorado y una mujer que no lo esté. Es más, podríamos caricaturizarlo al modo de los dibujos animados. Él con un pequeño Cupido en su hombro, dándole instrucciones y ella con un diminuto diablillo con un tridente que la empuja a hacer cosas muy muy malas.


Leído en: http://smoda.elpais.com/articulos/el-amor-hace-mas-excitante-al-sexo/3126

martes, 26 de febrero de 2013

Faltas de ortografía


Escribir habrir es una falta de ortografía tan descabellada e inverosímil que parece un signo de rebeldía, como quien escribe okupa. Sin embargo, cuando una profesora de Hispánicas, letras, y otra de Agrónomos, ciencias, repasan en común mentalmente las faltas más habituales de sus alumnos aparece pronto el dichoso habrir. ¿Cómo llegan a una falta tan rocambolesca? Probablemente, conjeturan las docentes, porque no distinguen “habría” del verbo haber de “abría” (casi siempre escrito sin acento) de abrir. Los fallos ortográficos y de expresión son frecuentes en unos estudiantes que con esa ortografía no hubiesen pisado la Universidad. Los profesores reconocen que el panorama es desolador, pero pocos bajan la nota de un examen por la ortografía y la expresión, menos aún en las carreras de ciencias, y no existen reglas comunes para baremar este asunto en los departamentos de las facultades.

“Hay algo de verdad y algo de tópico. Si no hubiera sido por la métrica, el poeta podría haber dicho tal vez ‘cualquier ortografía pasada / fue mejor’. Antes había un sector de la población que no estudiaba y que apenas sabía escribir. Ese sector hoy ha accedido a la enseñanza y, por supuesto, escribe mejor”, explica el académico Salvador Gutiérrez, que fue el encargado de coordinar Ortografía de la lengua española, el polémico volumen de la RAE. “Sin embargo, los que antes estudiaban debían someterse a un largo y duro aprendizaje de corrección idiomática y, como consecuencia, su ortografía alcanzaba un nivel mucho más elevado que el que tienen los que, por ejemplo, acceden hoy a la Universidad”.

“El problema no es solo de ortografía. También, o más, de prosodia. Es decir, la organización de la sintaxis: los puntos, las comas… Entiendo “baca”, pero puedo no entender el discurso si no se organiza bien. Es difícil de marcar, pero no se esfuerzan”, plantea Flor Salazar, profesora de Filología Hispánica en la Universidad Complutense. “Por ejemplo, está muy de moda no poner las sangrías después del punto y aparte. Hemos copiado a los anglosajones y eso tenía su utilidad”, prosigue. “Yo, cuando era pequeña, todos los días hacía una redacción. Y es lo que deberían de hacer ahora. Redacción, redacción, redacción. Recuerdo a una compañera de facultad que, hace 40 años, tuvo un cero por escribir disminutivo”.
Amparo Medina Bocos, profesora jubilada de Lengua en secundaria, remarca también la importancia de las tildes. “No es lo mismo ‘revólver’ que ‘revolver,’ pero está socialmente mejor visto que escribir vailar. Hemos caído en la dejadez. En la calle lees cafeteria y antiguedades. Nada”.

“Si un estudiante escribe que la toma de la Bastilla tuvo lugar en 1787 es probable que no obtenga un sobresaliente, aunque quizá tampoco un suspenso. Pero si escribe que la toma de la Bastilla tuvo lugar en 1987, o como parece que escribió una vez cierto estudiante, que lo que tuvo lugar en 1789 fue la toma de la Pastilla, entonces no necesita una calificación, sino en rigor un aviso de que no ha llegado a ponerse en condiciones de ser calificado en un examen de Historia”, opina José Luis Pardo, catedrático de Filosofía en la Complutense. “Creo que este es el mismo caso de las faltas de ortografía (cuando son graves): no es lo mismo si un alumno de primero de Filosofía escribe Witgenstein con una ‘t’ de menos que si escribe el dever ser con uve. Hay que suspenderle, claro está. No hay otra manera de hacerle notar que no cumple las condiciones, pero conviene que se entere de que ha suspendido no por falta de conocimientos, sino por no reunir las condiciones previas necesarias para poder ser calificado”. “Es como si en la escuela de ingenieros se preguntasen si hay que ser exigentes en la construcción de puentes o si se debe levantar un poco la mano, aunque algunos viaductos se caigan a la primera ventolera”.

Pardo modela a los próximos filósofos y José Manuel Sánchez Ron, en la Autónoma de Madrid, a los que un día serán físicos. Este cuatrimestre el académico de la Lengua ha decidido bajar la puntuación en Historia de la Ciencia, una asignatura optativa, por los fallos “aunque de una manera generosa, no condicionará su aprobado”. “He tomado esta decisión individual a la vista de que no conduce a nada decirles que presten atención porque saldrán mejor preparados”. El primer día de clase, el científico les recuerda la importancia de escribir bien. “Les digo que no soy su colega y, por tanto, que no pueden escribir como un SMS a los amigos”.

El inglés es la lengua franca en ciencias, pero se niega a que se escuden en el argumento de que lo importante es ser capaces de resolver las fórmulas y problemas. “Es la manifestación de un movimiento posmoderno. La ortografía no es un juicio relativo, es una ley absoluta”, dice Ron.

Consensuar que se valore la forma y no solo el contenido de lo escrito no parece fácil. Hace una década un grupo de profesores de Hispánicas en la Complutense propuso al decanato un reglamento común al que ampararse ante las quejas estudiantiles, pero este adujo que el asunto no era de su competencia. “Debe bajarse la nota (incluso hasta llegar al suspenso) cuando se trata de faltas graves y/o muy reiteradas. No debería ser preciso ningún reglamento, como tampoco para ir a clase completamente vestido y calzado o no entrar en el aula con mascotas, y el simple decoro (el sentimiento de vergüenza ante el reproche común) debería bastar para que se inhibieran los infractores”, sugiere Pardo. Aunque, realista, concluye: “Está claro que esto ha dejado de ocurrir, de modo que es preferible que haya una norma común, si fuera posible de Estado, porque esto sería lo más parecido a no tener que estar todo el rato advirtiendo lo que en realidad no haría falta advertir porque es de sentido común”.

Que se lo digan a un profesor de un grado en Comunicación en una prestigiosa universidad pública española enfrentado a sus alumnos por su decisión de rebajar la nota con las faltas. Eso ha supuesto el suspenso de más de uno. “La culpa es de los alumnos, claro, pero también de los docentes. Rebajamos mucho el listón y obviamos la necesidad de subrayar que se debe escribir correctamente en cualquier caso, pero más en el nuestro, porque somos profesionales de la palabra”, sostiene desde el anonimato. “Algunos alumnos te dicen que se tiene que valorar solo el conocimiento de la materia y no cómo se escriben las palabras porque para eso existen correctores. Pero en las redacciones apenas queda esa figura y ya no hay tiempo para corregir. Y, aunque los hubiera, no sería excusa”.
Este docente esboza un presente y futuro negro en la Universidad: “La comunidad educativa tiene cada vez más miedo a imponerse. Los alumnos se atreven a decir y hacer cosas que en nuestra generación nunca habríamos hecho, y los profesores se asustan, en algunos casos o, sencillamente, evitan los problemas porque, con la crisis, ven recortados sus ingresos, aumentado su trabajo y lo último que les apetece es enfrentarse a reclamaciones y quejas”.

En la Comunidad Valenciana quieren ponerle coto a las faltas en las PAU (Pruebas de Acceso a la Universidad), eso sí, solo en las asignaturas de Lengua y Literatura II. En la Selectividad se rebajará hasta tres puntos por las faltas (0,25 por las grafías y 0,15 por las tildes), un descuento que llegará a los cuatro en 2015. El recorte es paulatino para dar tiempo a los institutos a que solventen el problema. La reforma de los planes de estudio del Ministerio de Educación prevé también reválidas al terminar la primaria y la secundaria. Dos pruebas externas que quizá obliguen al profesorado a hacer hincapié en la ortografía.

“Terminar con las faltas es complicado porque el resto de profesores consideran que es un tema de Lengua que no les compete y no bajan la nota”, lamenta Javier López, periodista de formación y docente de Lengua en el instituto Serranía de Alozaina (Málaga). Existe también la queja inversa: ¿si no le suspende el de Lengua, cómo lo voy a hacer yo en Historia? “El español no es patrimonio de los profesores de Lengua. Es de todos. Y cada uno en su ámbito tiene que enseñar su léxico y en clase de Matemáticas no puedes dejar que un niño escriba hangulo. No puedes”, razona Medina Bocos.

Hace tres cursos, López, de 37 años, comenzó a ser profesor de Lengua y Literatura y le sorprendió “una didáctica del siglo XIX en el XXI”. En su opinión, para mejorar la ortografía “ya no sirve, como funcionó con generaciones anteriores, hacer dictados o copiar muchas veces una palabra mal escrita”. Él mantiene contacto a través de las redes sociales con sus alumnos y les obliga a expresarse con corrección. “Cuando escribías una carta te esforzabas, aunque fuese a un amigo, porque era algo de lo que quedaba constancia y decía mucho de ti. Por eso quiero que entiendan que en Tuenti o en Facebook también se puede escribir bien y tienen que elevar el registro. La relación alumno-profesor no puede ser la misma que entre ellos”. López saltó a los medios con su campaña Tu ignorancia me alimenta. “Por cada falta que le restaba puntos en el examen tenían que traer un producto si querían recuperar la nota”, recuerda. Y así donaron 500 kilos de comida.

No todo son malas noticias. Hay una minoría muy preocupada por la lengua. Lo constatan en el departamento de dudas de la RAE, Español al Día, que recibe un centenar de preguntas diarias. “Cada vez más gente accede a la educación media y superior y un buen dominio de la herramienta lingüística es imprescindible para acceder a puestos de trabajo cualificados. También ahora hay más medios para obtener información y resolver cuestiones lingüísticas, como los diccionarios de dudas o servicios como el nuestro, que permiten a los hablantes obtener respuesta a sus preguntas sin tener que buscarla por sí mismos en manuales de gramática u obras de referencia, a menudo, difíciles de entender y digerir”, cuentan.

El descrédito del uso del lenguaje es tal que unas oposiciones a Policía Municipal en Las Palmas de Gran Canaria levantaron polvareda el año pasado por esta razón. Cien candidatos denunciaron ante el registro del Ayuntamiento la prueba ortográfica que solo aprobaron 17 de los 168 opositores. La prueba consistía en descubrir los fallos de 22 frases en 10 minutos. La cuestión es: ¿debe el Estado bajar el nivel requerido? “No es que las instituciones hayan de ser severas, sino justas”, matiza Gutiérrez, también catedrático de Lingüística en la Universidad de León. “Los que desean acceder a un puesto de la Administración no solo han de conocer los asuntos que atañen a la plaza a la que concursa, sino también a la lengua en que se expresan. Si los policías tienen que redactar informes o levantar actas, han de demostrar en la oposición que pueden hacerlo de forma correcta”.

El filósofo Pardo no da crédito: “Denuncian al Estado los infractores de la norma más elemental para la convivencia (el uso respetuoso y compartido de la lengua), pero si el Estado permitiese las infracciones, que es lo que sí sería un delito atroz y una dejación escandalosa, nadie pondría una denuncia. Todo un ejemplo de moralidad pública”. Y se muestra categórico: “Los organismos no deben dejar de castigar a los infractores de la ortografía como no dejan de hacerlo con los infractores de las normas de tráfico”.
Con la reforma educativa del ministro Wert, los alumnos de secundaria recibirán un 25% más de clase de Inglés, Matemáticas y Lengua. Quizá entonces el drama de las faltas se acabe o, al menos, se aminore. De alcanzarse este objetivo, será el adiós al hit del momento: ola k ase.

Otras faltas muy comunes: 
  • Se + han = 'san'
  • El punto final no existe y las frases no arrancan con mayúsculas. Estas se usan indistintamente.
  • “Haber” y “a ver” es el mayor quebradero de cabeza.
  • Por contagio de la manera de escribir por móvil desaparece la ch, que pasa a ser x. Mucho es muxo.
  • La g es hoy w. Uno no es guapo sino wapo.
  • Ay, ahí, y hay traen quebraderos de cabeza.
  • Las palabras acortadas en los apuntes de clase —tb por también o pq / porque— se ven en los exámenes.
  • Los términos se funden: derrepente, asique, osea.
  • “Hecho” de hacer y “echo” de echar no se distinguen.
  • Aparecen nuevas palabras como el gerundio tuviendo.
  • Una s por una x espectativas y una n que no existe transtorno.
Elisa Silio para El País
Enviado por Lucía Fernández

lunes, 25 de febrero de 2013

Marcas registradas


El mundo de la propiedad intelectual causa dolores de cabeza a creadores y abogados del mundo entero. Cada territorio cuenta con sus propias leyes, y lo que en EEUU puede ser aceptado como “marca registrada”, aquí puede encontrarse con la negativa de los organismo pertinentes.
Aún así, todas las palabras o expresiones que os presento son propiedad de alguna empresa que vigila de manera cuidadosa su utilización. En algunos casos, la ubicuidad de algunas marcas comerciales las terminan por hacerlas de uso común: toda una generación ha hablado de “hacerse un Cola Cao“. En otras, hay que reconocerlo, han tenido un poco de morro a la hora del registro.

Superhéroe
Propiedad de: Marvel y DC Cómics
Las dos compañías de tebeos más grandes de los EEUU poseen esta vocablo tan popular al 50%. El resto de compañías comiqueras suelen usar expresiones como “Metahumanos” o “Superhumanos”. El uso de la palabra no es especialmente perseguido, pero sí se ha dado algún caso de retirada de un producto. ¡Ah! De nuevo, ninguno de los dos propietarios inventó el término: se inventó en un serial radiofónico de 1917.

Marines Espaciales
Propiedad de: Games Workshop
La compañía de juegos británica Games Workshop ha registrado el término y es agresiva protegiéndolo, llegando a solicitar la retirada de libros con este título. En realidad, nació en 1932 en el relato “Captain Brink of the Space Marines” y ha sido usado en decenas de obras de ciencia-ficción, desde videojuegos a películas. Lógicamente, la comunidad de fans no anda especialmente contenta con las acciones de la compañía…

LoqueseZILLA
Propiedad de: Toho pictures
¿Has llamado alguna vez a un perro muy gordo “PerroZilla”? ¿Has hecho alguna broma sobre un amigo o mascota enorme añadiendo el ‘Zilla’ el final, apelando al recuerdo de Godzilla, el monstruo gigante? Pues que sepas que deberías pedir permiso a la productora de cine japonesa Toho Pictures. No sólo es Godzilla una marca registrada, sino cualquier palabra que termina con esas cinco letras. No: Nocilla es con C.

Olímpico/a
Propiedad de: El Comité Olímpico Internacional
Juegos olímpicos sólo hay unos, y son los que organiza el COI. Y para asegurarse, la palabra, que tiene su origen en un monte griego, pertenece a este organismo. Los organizadores de eventos como las “Olimpiadas de la calceta” pudieron comprobar el celo de sus abogados a la hora de perseguir a los infractores.

Jacuzzi
Propiedad de: la empresa Jacuzzi Brand Corps
Al igual que algunos llaman “Pan Bimbo” a cualquier pan de molde, la marca “Jacuzzi” ha conseguido ser sinónima de baño con burbujas. Debe su nombre a sus inventores, los hermanos Jacuzzi, que comenzaron a fabricar y vender este tipo de bañeras en 1917.

Yo-Yo
Propiedad de: Duncan Toys
Esta entrada en nuestra lista nos crea un gran desasosiego, porque… ¿cómo podemos referirnos a este producto sin mencionar a esta marca en concreto? La alternativa sugerida, “juguete giratorio con cuerda”, es ambigua y confusa así que, por más que se empeñen los propiatarios de Duncan, seguiremos llamando Yo-Yo a este pasatiempo que todos hemos disfrutado.

Felicidad
Propiedad de: Nestlé
¡Que felices nos hacen los productos Nestlé! Al menos a los angloparlantes, que disfrutan mucho más de sus variedad alimenticia: el gigante alimenticio posee la palabra ‘Joy’ (Felicidad), al menos en cuanto a uso comercial se refiere. Pensadlo la próxima vez que os toméis un Nescafé.

Ping-Pong
Propiedad de: Juegos Parker (originalmente) Escalade Sports
No diga “ping pong”, diga “Tenis de mesa”. Es el término correcto, ya que “Ping Pong” es el nombre que Parker Games (creadores del Monopoly) escogieron para vender sus sets para practicar este singular deporte. El nombre tiene raíz onomatopéyica: se escogió por su parecido al sonido que se escucha durante una partida.

Tupper
Propiedad de: Tupperware Brands
El término ‘Tupperware’ viene a representar todo tipo de recipientes similares a los invitados por su creador… el señor  Earl Silas Tupper. Poco imaginaría que en un tiempo acabarían apareciendo otros términos como “Tuppersex”. La palabra, por cierto, ha sido castellanizada como “Táper”, y aunque no está reconocida por la RAE, si aparece ya en varios diccionarios.

J.R.R. Tolkien
Propiedad de: Herederos de J.R.R. Tolkien
Así es: un nombre propio también puede ser una marca registrada. La compañía que gestiona los derechos de la obra de Tolkien, gestionada por sus hijos y nietos, se encargó de que el nombre de su abuelo no se usara en vano. Así, monitorizan cualquier mención al genial autor de ‘El Señor de los Anillos‘ que no sea de su agrado, llegando a exigir su retirada en artículos o libros.

Leído en: lainformacion.com

domingo, 24 de febrero de 2013

Proteína quemagrasas

Científicos del Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), pertenecientes a las Universidades de Barcelona y Santiago de Compostela, dan con una proteína ósea, presente también en el cerebro, capaz de activar el calor corporal y y poner en marcha la quema de calorías.

La investigación, dirigida por el doctor Francesc Villarroya (Universidad de Barcelona) y por el doctor Miguel López (Universidad de Santiago de Compostela), ha contado con la participación de científicos de Iowa (Estados Unidos), Estocolmo (Suecia), y Cambridge (Reino Unido), y se ha publicado en la revista Cell, especializada en biomedicina y biología molecular.

Segun investigaciones recientes, el cuerpo humano tiene dos tipos de grasas: la blanca, causante del sobrepeso y la obesidad, y la marrón o parda, que actúa como una caldera de calefacción humana.

Teniendo en cuenta esta teoría, los investigadores han demostrado que al inyectar un suplemento de proteínas óseas 8B se activa la grasa marrón o parda, que no acumula lípidos sino que los procesa, mediante un mecanismo conocido como termogénesis, favoreciendo así la quema de grasa blanca o calorías. Estas grasas son, por tanto, una importante diana terapéutica en el tratamiento y la lucha contra la obesidad.

El estudio se ha llevado a cabo en ratones y ratas, pero abre la vía para la investigación de terapias que, actuando sobre estas sustancias, consigan combatir la obesidad.

Para ello, inyectaron en ratones de laboratorio "suplementos" de la proteína morfogenética ósea 8B (BMP8B), una sustancia ligada a los factores de crecimiento y responsables de la formación de huesos, cartílagos y tejidos conjuntivos.

Al aumentar los niveles de esta proteína en el hipotálamo cerebral de los ratones de experimentación, los científicos vieron que esto era suficiente para aumentar "de un modo muy potente" la temperatura corporal de los animales y, por tanto, la quema de grasas.

Por el contrario, los ratones carentes de BMP8B "eran marcadamente obesos, a pesar de tener una ingesta de alimentos reducida", hecho que se debe a que tenían "una menor capacidad para quemar grasa en el tejido adiposo marrón", explican los autores.

Leído en: http://es.tendencias.yahoo.com/blogs/salud-y-bienestar/descubren-una-prote%C3%ADna-quemagrasas-110547348.html

sábado, 23 de febrero de 2013

El desarrollo emocional

Las emociones parecen estar programadas de forma biológica, apareciendo algunas de ellas a los pocos meses de vida. Posteriormente se produce una complejización de estas emociones básicas gracias al desarrollo cognitivo (toma de consciencia de uno mismo como individuo, comprensión de las normas sociales, etc.) dando lugar a emociones más complejas.

Alrededor de los cuatro años de edad el niño se da cuenta de que las otras personas no piensan ni sienten igual que él. Esto se produce gracias a la teoría de la mente, que es la habilidad para comprender y anticipar la conducta, intenciones y emociones de otras personas. Es el inicio del proceso que ayuda al niño a empatizar con el otro y ponerse en su lugar. Este aprendizaje tiene gran relevancia en la afectividad, ya que permite contemplar a la otra persona como un ser completo y complejo (tanto como uno mismo) con deseos, afectos y diferentes formas de modularlos y expresarlos.

La autoestima es un pilar clave a esta edad, ya que la valoración positiva de si mismo permite al niño alcanzar sus objetivos desde la ilusión y la seguridad que otorga el creer en sus propias capacidades. Durante el proceso, el niño descubre el orgullo del éxito, que le conduce a un mayor nivel de concentración y persistencia, asimismo surge el deseo de probar nuevas experiencias que le permiten seguir aprendiendo. Para que un niño se sienta orgulloso de sus actuaciones y de si mismo, necesita que sus figuras de referencia (padres, familiares y maestros) hayan mostrado de forma realista que se es merecedor de él.

En esta franja de edad suele aparecer también la vergüenza (aunque hay autores que la clasifican como una emoción primaria). Esta tiene un origen externo, proviene de saber que alguien podría ver y criticar lo que uno ha hecho. Es importante resaltar que la vergüenza no tiene por qué ser negativa. Como consecuencia de la vergüenza la persona puede limitar sus acciones, por lo que puede actuar tanto como elemento regulador de la conducta, como de elemento represor.

Sin duda, el logro fundamental entre los dos y los seis años es la capacidad de inhibir, aumentar, dirigir y modular las emociones. La adquisición de esta capacidad, llamada regulación emocional, permite a los niños ser más competentes en todas las áreas de sus vidas.

El sistema límbico forma parte del encéfalo y es el encargado de la regulación y expresión de las emociones. Este sistema es muy sensible a las expresiones faciales, especialmente a las de miedo, por lo que si uno de los padres expresa temor ante una situación o un objeto, el niño para el cual ellos son un referente va a interpretar ese estímulo como potencialmente peligroso. Por el contrario, un niño podrá variar sus sentimientos iniciales respecto a una situación que le provocaba, por ejemplo miedo, si observa que la expresión de sus progenitores ante esa situación difiere emocionalmente (curiosidad o indiferencia).

Durante este periodo, las rabietas y los miedos terroríficos disminuyen a medida que aumenta la capacidad de autocontrol. Esto responde en gran medida al desarrollo neurológico que se produce en el sistema límbico. En las emociones, como en el resto de áreas, hay que tener en cuenta las diferencias intersubjetivas, ya que a pesar de los aspectos evolutivos, cada persona es única.

Debido a la adquisición de la capacidad de regularse emocionalmente, la educación emocional es muy recomendable en esta etapa. Los niños mejoran su desarrollo socio-emocional mediante sus experiencias relacionales. En la medida que los adultos que se relacionan con ellos y lo hagan de manera adecuada, les será fácil integrar estos aprendizajes. Del mismo modo, los niños aprenden no sólo de los que se les dice, si no de lo que ven que hacemos, por lo que es importante que haya congruencia entre la comunicación verbal y no verbal. Algunas claves para ello son:

  • Observarnos: ¿Qué estamos diciendo con nuestras palabras? ¿Qué estamos diciendo con nuestros gestos? ¿Qué estamos diciendo con nuestras acciones? ¿Mis actos son coherentes con lo que quiero enseñar a mis hijos?
  • Escuchar: ¿Qué nos están diciendo con sus palabras? ¿Qué nos están diciendo con sus gestos? ¿Qué nos están diciendo con sus acciones?
  • Conectar con su estado emocional. ¿Cómo se sienten? Y con el propio ¿Cómo nos sentimos? Y transmitirle que entendemos lo que le sucede.
  • Intentar observar el contexto en el que suceden las cosas y ver las influencias de este.
  • Respetar sus tiempos. Los niños tienen tiempos y ritmos diferentes a los adultos.
  • Intentar ponerse en su lugar. Y ayudarles a ponerse en el nuestro ¿Cómo crees que se siente papá cuando pierde en un juego?
  • Recordar que como adultos algunas de las labores más importantes son: contener, apoyar, comprender y enseñar.

Es normal que durante el proceso de adquisición de estas habilidades el niño tenga conductas desajustadas (por ejemplo grita o no comparte). En estas ocasiones el esfuerzo irá dirigido a enseñarle otras nuevas más adecuadas y respetar el tiempo que necesita para modificarlas. Los cambios exigen mucho esfuerzo y resultan difíciles incluso para los adultos. Algunas formas en las que podemos ayudarles son:

  • Ayudarle a reflexionar sobre como se siente cuando tiene estas conductas y como se sienten los demás.
  • Motivarle para que pruebe otras formas de relacionarse.
  • Explicarle de manera clara y paciente cuales son las consecuencias de los comportamientos inadecuados.
  • Enseñarle a través del juego o de ejemplos actuados y no sólo de repetitivas indicaciones verbales.

Valorar los nuevos intentos y el esfuerzo. Cuando se corrija alguna conducta o actitud se debe hacer de forma sencilla, manifestando lo inadecuado de la conducta, no de la persona y explicitando cual sería el comportamiento correcto, diciendo, por ejemplo: “Nico, ¿te acuerdas que no puedes levantarte de la silla cuando estamos comiendo? Me gustaría mucho que volvieras a sentarte, tú sabes hacerlo muy bien”. A diferencia de: “Luis, cuántas veces te he dicho que no te levantes de la silla, eres terrible”. No es adecuado usar los términos “siempre” y “nunca” a la hora de corregir, ya que no permiten reconocer aquellas ocasiones, aunque no sean muchas, en que el niño a actuado de otra manera. Evitar hacer por él lo que puede hacer por sí mismo, aunque el resultado final no cumpla todos los requisitos esperados. Mantener la paciencia activa y el buen humor, es la forma más efectiva de enseñar y aprender.

Por Rebeca Recio
Leído en: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/blogs/relacion-padres-hijos/2013/02/21/el-desarrollo-emocional-del-nino-de-entre-3-y-6-anos-115346/