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Previsión del tiempo

miércoles, 6 de agosto de 2014

Como dormir sin calor (ni aire acondicionado)

Ciudad Real, 17 de julio, 23.00 de la noche: 32, 8 grados centígrados en el exterior, según datos oficiales de la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología). Con estas temperaturas, las sábanas se pegan, el pijama sobra y el aire brilla por su ausencia. El calor hace que sea imposible dormir. La OMS confirma que el 20% de la población sufre de forma transitoria dificultades para conciliar el sueño y permanecer dormido. La primera reacción: encender el aire acondicionado, si se tiene. Aunque, muchas veces, el gasto energético y de luz de estos aparatos modernos no compensa. Y decidimos apagarlo.
 
¿Es posible dormir fresco en verano sin aire acondicionado? La tradición dice que sí. Ya en la época egipcia, sus ciudadanos mojaban la ropa de cama para descansar mejor y combatir las olas del calor. Estas son un serio peligro para la salud pública. Según los resultados de un estudio llevado a cabo por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la mortalidad en personas mayores de 75 años aumenta un 20,1% por cada grado en que la temperatura máxima diaria supera los 36 grados centígrados.
 
Nuestros antepasados nos dejaron en herencia muchos trucos. Se pueden utilizar sábanas de algodón –este material facilita la transpiración–; meterlas en la nevera o en el congelador en una bolsa de plástico­ unos minutos antes de irse a dormir (no estarán frescas toda la noche, pero si lo suficiente para coger el sueño), o usar la bolsa de agua caliente, rellenándola con agua fría, para refrigerar la cama. Le damos alguno más.
 
1. Sea creativo. invente métodos que eviten que el aire caliente entre en la habitación. Por ejemplo, coloque un ventilador dirigido hacia las ventanas para impedir que entre el bochorno; o sitúe un bol lleno de hielo o de agua muy fría delante de las aspas para que el aire sea más fresco. Una sábana mojada colgando de las ventanas también ayuda.
 
2. Elija un pijama ligero. Lo recomienda el Centro de Prevención y Control de Enfermedades de EE UU (CDC, en sus siglas en inglés). Si prefiere dormir desnudo también puede hacerlo. Es cuestión de gustos. Aunque un estudio de la Asociación de Algodoneros Estadounidenses Cotton USA que hizo en Reino Unido, concluyó que el 57% de las personas que duermen desnudas son más felices en su relación de pareja.
 
3. Aplique compresas mojadas en agua tibia en las zonas más sensibles al calor como el cuello, los codos, los tobillos o detrás de las rodillas. El contacto con el agua fría ejercerá un estímulo térmico que desencadena una vasoconstricción, provocando calor en la piel. En cambio, el calor provoca frío por la diferencia con la temperatura ambiente, según explica la hoja informativa del CDC.
 
4. Duerma solo. Es la mejor para mantenerse fresco, hacerlo con alguien aumenta el calor corporal y hace que la ropa de cama se quede pegajosa, según explica dormir.org.es, web dedicada a los problemas del sueño. Hacerlo, además, a ras del suelo, hará que esté aún más fresco ya que el calor tiende a desplazarse hacia arriba.
 
5. Dese una ducha de agua templada para reducir la temperatura corporal. Es muy buena técnica para sentirse fresco y limpio. Son muchos los que defienden que, aunque el choque térmico del agua fría sobre nuestro cuerpo produce una sensación instantánea, reactiva el organismo y el gasto energético, provocando al final que sintamos más rápido el calor tras la ducha que si la tomamos con agua templada, explica el Instituto Biológico de la Salud. Además, mantenga los pies frescos ya que el calor entra por estas extremidades. Lavarlos antes de dormir o mantenerlos fuera de la cama pueden ser buenos trucos.
 
6. Cene ensalada. Evite las comidas copiosas y que necesiten consumirse en caliente como un estofado, sopa o pollo al horno. Obliga a que el cuerpo produzca más calor para digerirlas. Un gazpacho, un yogur o una ensalada son perfectos para las noches de verano. ¡Y recuerde, beba mucha agua!, recuerda la OMS. El cuerpo la utiliza para evacuar calor.
 
7. Apague completamente las luces y los aparatos electrónicos. No vale en stand by: gastan energía y siguen emanando calor (según la Agencia Internacional de la Energía, el modo espera consume entre un 5% y un 10% de la que necesita encendido el aparato en cuestión). Y sustituir las bombillas incandescentes por fluorescentes compactos: producen la misma luz pero utilizan una quinta parte de la energía y emanan menos calor, según explica el centro de Emergencias de Arlington (Virginia).
 
Por último, si puede dormir al aire libre, hágalo. Invente una acampada en la azotea o vaya al campo a dormir cerca de un lugar con agua (el agua suspendida en el ambiente, refresca), y convierta una noche terrible de calor en toda una aventura.
 
Carolina García en Elpais.com

martes, 5 de agosto de 2014

El gran (y sucio) error que cometimos cuando diseñamos los cuartos de baño

Cuando vamos al cuarto de baño pensamos que el lavabo, el retrete y la ducha siempre han sido así. Estamos tan acostumbrados a usar estas comodidades que creemos que no existe otra forma de asearse. De hecho, cuando vamos a otro país, donde tienen un tipo de cuarto de baño distinto, estamos incómodos (habría que contar cuántos españoles evitan las estaciones de servicio francesas solo por no usar sus "retretes"). Nos hemos acostumbrado a lo que hay y la mayoría de nosotros ni siquiera somos capaces de defecar en el campo. Y por supuesto no nos planteamos que nuestros cuartos de baño son un desastre en todos los sentidos. Se diseñaron para solucionar un determinado problema y han acabado creando muchísimos más.
 
Según explica en The Guardian, Lloyd Alter, editor de la revista británica sobre medio ambiente Tree Hugger, nuestros cuartos de baño tienen tantos fallos como componentes:
- El retrete es demasiado alto y no respeta la postura natural de nuestro cuerpo para defecar, que es la de cuclillas.
- El lavabo es muy bajo y bastante inútil, pues cumple parte de las funciones de la ducha.
- La ducha es una trampa mortal (todos los días muere un estadounidense al resbalar en ella), en la mayoría de casas muy pequeña e incómoda.
- Los cuartos de baño suelen ser pequeños, tienen poca ventilación y están llenos de productos químicos.
- Al tener el retrete al lado del lavabo cada vez que tiramos de la cadena nuestros gérmenes se esparcen por toda la estancia, y llegan incluso a nuestro cepillo de dientes.
- Gastamos litros y litros de agua limpia y la contaminamos a diario con todo tipo de residuos que tenemos que depurar para verter de nuevo a los ríos. Algo que sólo ocurre en el mejor de los casos.
 
Pensamos que el baño lleva allí toda la vida, pero su diseño actual tiene tan sólo un siglo y no se extendió por todo occidente hasta hace unos cincuenta años. ¿Por qué hemos aceptado este diseño desastroso en todos los hogares? ¿No hay ninguna forma mejor de asearnos y deshacernos de nuestros excrementos y orines?
 
Breve historia del cuarto de baño
 
Desde el nacimiento mismo de las ciudades, la gente tomaba el agua que necesitaba para cocinar y lavarse de ríos y fuentes, y limitaba su consumo a lo que podían llevar. Sus residuos fecales eran depositados en pozos negros de ladrillo y eran vaciados todas las noches por personas que se dedicaban a vender las heces como fertilizante o, directamente, las vertían al río. Los residuos líquidos (de cocinar o lavarse) eran vertidos directamente a la calle.
 
No hace falta decir que esta situación convirtió a las grandes ciudades europeas en auténticos vertederos, donde las enfermedades infecciosas campaban a sus anchas. En 1854 se produjo en Londres el brote de cólera más violento de Inglaterra. Aproximadamente 700 personas fallecieron en el barrio de Soho en menos de una semana, en un área de apenas medio kilómetro de diámetro. El doctor John Snow logró, mediante el uso de mapas, identificar la fuente de la infección: una bomba de agua contaminada con heces. El trabajo de Snow no sólo fue un hito de la cartografía sanitaria y el primer trabajo epidemiológico de la historia, fue además el punto de partida de los modernos sistemas de saneamiento.
 
Las autoridades se dieron cuenta por fin de que extraer el agua que se iba a beber del mismo lugar en el que se vertían los residuos no era una buena idea y el parlamento británico aprobó la Metropilian Water Act, la primera ley que regulaba el suministro de agua en las ciudades. Las fuentes públicas de Londres, que suministraban el agua de los mismos canales en los que se vertían las aguas residuales fueron eliminadas, y empezaron a instalarse fuentes en las casas, que suministraban agua limpia.
 
Pero este gran avance, que pronto se extendió por todas las ciudades occidentales, tuvo dos inconvenientes importantes:
 
En primer lugar, dado que la gente ya no tenía que desplazarse a por el agua, empezó a gastar mucho más: antes de que se instalara el agua corriente un londinense medio consumía unos 11 litros de agua, en cuanto se instalaron los grifos pasó a consumir una media de 113 litros.
Pero esto no fue lo más grave. Aunque el retrete ya se había inventado, no se usaba apenas porque había que deshacerse de las heces de todas formas, pero con la llegada del agua corriente bastaba con añadir una cisterna y enviar los excrementos de nuevo al desagüe. Las alcantarillas no estaban pensadas para esto y en cuanto llovía se desbordaban y las calles se llenaban de excrementos. El resultado fue que las tasas de cólera y enfermedades infecciosas en vez de disminuir, crecieron.
 
Los ecologistas de la época trataron de impedir que la gente se acostumbrara a deshacerse de los excrementos vertiéndolos al agua, porque creían, además, que las heces eran valiosas como fertilizantes. Muchos pensadores de la época defendían la creación de contenedores de residuos fecales en las ciudades para que las heces sirvieran como abono en el campo. Pero perdieron la batalla. Se impuso entonces la segunda corriente, a la que se adscribían la mayoría de ingenieros, y que aseguraba que el agua se purificaba a sí misma. Su lema era: “La solución a la polución es la disolución”. Y aún hoy los ingenieros estudian las proporciones necesarias en las que se deben diluir las aguas fecales en los ríos para no representar un peligro.
 
El éxito de los partidarios de devolver las aguas fecales a ríos, mares y lagos, provocó también un cambio en el diseño de los cuartos de baño. Hasta entonces a nadie se le habría ocurrido mezclar el lugar donde uno caga y donde uno se lava. Cada habitación tenía su lavabo y el retrete estaba en el patio trasero de las casas. Pero ahora que había que instalar todo un sistema de cañerías era demasiado costoso tener cada cosa en un sitio, así que se optó por mezclarlo todo en un mismo lugar.
 
Es curioso que un dilema que preocupó a todo tipo de médicos, ingenieros y arquitectos desde principio de siglo hoy nos traiga sin cuidado. Ni siquiera distinguimos la diferencia entre el agua residual de la ducha y el lavabo (el agua gris) del agua residual del retrete (el agua negra), que bajo toda lógica deberían ser procesadas de distinta forma. Simplemente se tomó la decisión más fácil y económica y hoy seguimos creyendo que es la única posible. Pero no es cierto.
 
¿Cómo debe ser el baño del futuro?
 
Según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, sin una actuación urgente para mejorar la gestión de los residuos domésticos –dos millones de toneladas de desechos, que contaminan 2.000 millones de toneladas de agua diariamente–, la situación sanitaria, sobre todo en los países en desarrollo, no hará más que empeorar. En estos países, el 90% de las aguas residuales se vierten directamente sin depurar. Pero es un problema que también debería preocuparnos a nosotros.
 
En 2011 la Comisión Europea denunció al Gobierno español por no aplicar la directiva europea de depuración de aguas residuales urbanas. Según el Ejecutivo comunitario, al menos 39 localidades de más de 10.000 habitantes vierten sus aguas a zonas sensibles que dañan el medio ambiente.
 
¿Qué podemos hacer para evitar esto? ¿Aún estamos a tiempo de que los países en desarrollo adopten un mejor modelo de cuarto de baño que el nuestro?
 
Por supuesto, hay alternativas. Aunque de momento no son nada populares hay empresas que comercializan retretes de compostaje. Hay diversos modelos, pero todos tienen un sistema que acumula las heces para fabricar abono, que puede ser utilizado en el campo. Estos retretes necesitan además mucha menos agua.
 
La alternativa ecológica (y más higiénica) a la ducha moderna es mucho menos compleja. No hay más que mirar a los japoneses. El baño tradicional japonés, que por supuesto está separado del retrete, consiste en un gran espacio en el que puedes sentarte y lavarte tranquilamente usando sólo el agua que necesites. No sólo es más cómodo y seguro, además gasta una décima parte del agua que usamos los occidentales para ducharnos. Todo el suelo puede mojarse, porque el drenaje está situado en la zona de la ducha.
 
Para Lloyd Alter la moraleja de esta historia es evidente: “En un mundo en el que tenemos problemas de abastecimiento de agua y hacemos fertilizantes artificiales de combustibles fósiles, es idiota y casi criminal que paguemos enormes cantidades de impuestos para usar el agua de beber para deshacernos de nuestro fertilizante personal y arrojarlo al océano”.
 
Leído en: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-07-17/el-gran-y-sucio-error-que-cometimos-cuando-disenamos-los-cuartos-de-bano_163078/

lunes, 4 de agosto de 2014

Con la coleta llegó el canguelo

La mayoría de las críticas que se están haciendo a Podemos pasarán a los anales del marketing político. Son tan histriónicas y exageradas que dejan en evidencia a quien las hace y generan simpatía y cada día más apoyo electoral al partido de Pablo Iglesias.

La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, condenaba hace meses a quienes salían a las calles para protestar por los recortes sociales y pedía que se presentasen a las elecciones. Pero ahora que lo hacen y obtienen un resultado inesperado los critica por hacerlo y dice que lo que buscan es levantar barricadas.

El presidente de Madrid, que no es capaz de explicar con claridad de dónde ha salido el dinero para pagar sus propiedades, critica a Iglesias por cobrar 10.000 euros mensuales como eurodiputado, como si esa cantidad la hubiera fijado el líder de Podemos y cuando se sabe que ha anunciado que donará casi las cuatro quintas partes de ese sueldo.

La vicepresidenta del Gobierno acusa a Podemos de debilitar la democracia y lo hace precisamente en los mismos días en que su Gobierno aprueba un decreto tan antidemocrático que concita el rechazo de toda la oposición o cuando presenta una auténtica ley mordaza de la protesta ciudadana.

Va más lejos Esperanza Aguirre. Calló cuando Aznar calificaba a ETA como movimiento de liberación nacional y ha negado el pan y la sal a las asociaciones de víctimas del terrorismo con cuyos responsables no simpatiza ideológicamente, pero acusa a Pablo Iglesias de apoyar a ETA, a pesar de que Podemos ha condenado reiterada y expresamente el terrorismo. Y le pide que dé dinero a esas asociaciones, como si todas las demás personas estuviéramos obligadas a arreglar las cosas como en su partido, a base de sobres.

Incluso personas que se presupone inteligentes y bien informadas, como Felipe González, asustan con el fantasma del bolivarianismo y se enredan con el tema de la casta, eso sí, mientras saltan sin escrúpulo de un negocio a otro. 

Se han asustado. Sabían que mientras los indignados solo estuvieran en las calles no pasaría nada. Carlos Menem lo dijo claro cuando hizo en Argentina lo que Rajoy aquí: “Pueden hacer mil marchas, mil huelgas, nada cambiará”. Pero cuando los ven levantarse con votos detrás y dispuestos a entrar en las instituciones y a quitarles el Boletín Oficial del Estado saben que su tiempo está contado y pierden los nervios. 

Con esas críticas, Podemos casi no tiene ni que hacer campaña. Le bastará, como en las europeas, con invitar a la gente a trocear embutido en las plazas. Aunque tenga que ser a palo seco porque en España no hay pan para tanto chorizo.
 
Juan Torres López en elpais.com

sábado, 19 de julio de 2014

Motivos para buscar la felicidad: Cinco lecciones vitales

Según se va acercando el verano y llega el calor, la principal preocupación de muchas personas es hacer dieta para poder lucir su mejor cuerpo en la playa. Las técnicas son cada vez más sorprendentes y, además de las típicas dietas de comer mucha verdura e ir al gimnasio, surgen nuevas formas para ganar la batalla a la báscula.
 
Este problema, común en una gran mayoría, es contrario al que vive Lizzie Velásquez. La joven texana de 25 años sufre un extraño síndrome que no le permite engordar. Lo que para muchos podría parecer un sueño, es una grave complicación ya que, pese a medir 1.57 metros, nunca ha pesado más de 30 kilogramos, lo que la sitúa con un Índice de Masa Corporal inferior a 13 puntos. Muy lejos de los 18.5 que se considera como valor mínimo dentro del peso ideal.
Junto a su escaso peso y la ausencia de grasa, hay que añadirle sus problemas de visión, al solo poder ver con el ojo izquierdo, el rápido envejecimiento de su piel y la difícil alimentación que ha de llevar, pues debe ingerir alimentos cada cuarto de hora. Estos impedimentos, junto a su apariencia física, le han llevado a ser nombrada como “la mujer más fea del mundo”.
Sus dificultades, lejos de aislarla de la sociedad, le han servido para fortalecer su personalidad y hacer de su aparente debilidad su punto más fuerte, ya que en la actualidad es escritora, se dedica a dar charlas motivacionales y su presencia en redes sociales es más que notable con una cuenta de Twitter que siguen más de 35.000 perfiles.
 
Velásquez es un ejemplo de saber sobreponerse a las dificultades y buscar los aspectos positivos que tiene la vida. De hecho, ella misma hace comentarios jocosos respecto a los obstáculos que ha tenido que ir sorteando: “Cuando me encuentro con una persona grosera lo dejo en mi lado derecho y es como si no existiera para mí”, haciendo alusión a sus problemas de visión y los conflictos que ha tenido con la gente que se burla de ella.
 
Muchas son las webs que se han hecho eco de sus declaraciones e, incluso, han elaborado listas de todas las enseñanzas que pueden aprenderse de esta oradora. Pero, en definitiva, estas son las 5 lecciones que Velásquez a través de sus discursos y libros intenta mostrar:
 
1. La importancia de una buena educación
 
Sus padres desde pequeña le hicieron ver que pese a sus problemas de salud, no debe dejar que la condicionen  en su vida. Le decían: “Tienes esta enfermedad, pero no va a definir quién eres”.
2. Tú eres el único que puedes decidir tu camino
 
Las decisiones de una vida han de ser tomadas por el que la vive y solo tú puedes elegir entre ser feliz con lo que tienes o no serlo por aquello de lo que careces.
 
3. No importa lo que la gente piense de ti
Cuando era niña, un compañero colgó en internet un vídeo en el que aparecía ella y obtuvo 4 millones de visitas y miles de comentarios. En un primer momento eso fue un duro golpe para ella, pero con el tiempo llegó a la conclusión de lo único que puede definirla son sus éxitos y metas, no lo que la gente diga sobre un vídeo de pocos segundos.
 
4. Ver el vaso medio lleno
 
Ella es consciente de que no puede ver por un ojo, pero reconoce que es afortunada por poder hacerlo con el otro. Es tan sencillo como ver todo lo positivo que tiene la vida.
 
5. La negatividad solo ha de servir para mejorar
 
Los aspectos adversos que te vas encontrando han de servir para superarlos, buscar nuevas metas y seguir mejorando. Nunca como algo que desmotive y te deje estancado.
Leído en:

viernes, 18 de julio de 2014

¿Ven a Pablo Iglesias de Presidente del Gobierno?

¿O es demasiado pronto para afirmarlo o negarlo? Pero es que podría ocurrir dentro de un año y cinco meses o menos. Y se puede dar el caso de que tenga el apoyo masivo: quienes ya lo apoyaron en las europeas, más abstencionistas crónicos o temporales, anarquistas, ácratas, extremas izquierdas, desencantados del PSOE si no consigue detener su descomposición, adeptos vacilantes de Izquierda Unida llamada Plural, pensionistas cabreados, preferentistas cabreados, parados cabreados, forzosos emigrados cabreados, profesionales con trabajo pero irritados, mileuristas, o menos, esperanzados, nacionalistas que vean vías abiertas, católicos de base, republicanos en bloque, despedidos por Eres injustos, que son casi todos, maestros interinos, sanidad, enfermos dependientes, gamonales, ecologistas… Es tal el descontento que podría barrer la Ley D’Hondt. Incluso se creyeron lo de los 600 euros de renta base. Iglesias podría ser el Atila pacífico de España. Con la reacción acobardada en sus cuarteles. Con la estupefacción de políticos habituales y votantes de orden establecido. Sería como llevar España a la tintorería, al quirófano de urgencias. La lluvia lava el mundo, dijo Neruda. Podemos intentaría lavar España de tanta porquería y frustración, España dividida en dos, unos frente a otros, de momento por lo pacífico, aunque pronto, si no antes, empezarían las intrigas y conspiraciones. Los acusarán de bolivarianos a sueldo, de proiraníes, de marxistas desbocados, de populistas baratos, de destructores de la democracia, de encubiertos dictadores, de lo que haga falta, y por supuesto que habrá que vigilarlo y esclarecerlo. Pero no los podrán acusar de no ser la única posibilidad de que esto cambie, que es lo que el pueblo ansía. En todo caso sería una aventura apasionante. La gente está fatigada de más de lo mismo, quiere apostar a lo nuevo, ha perdido el miedo, probar a ver qué pasa, los experimentos se hacen con la gaseosa de la decisión y más y más limpia democracia, al fin y al cabo Cristo solo tenía dos años menos que Iglesias, lo único grave sería Monedero haciéndole de Alfonso Guerra, si España quiere Europa no la detiene, al menos en primera instancia, entre Iglesias, Felipe VI, Alberto Garzón y Madina o Sánchez podrían armar la de dios es cristo.
Porque quedarse en Jefe de la Oposición o de grupo parlamentario importante le condenaría, inevitablemente se integraría en la Casta y comenzaría su descrédito. Es dudoso que aguantase el pulso, caería en los mismos errores y argucias. Se le pasaría el arroz Bomba del poder. O en noviembre o nunca. Por cierto, permítanme un personalismo: yo seguiré votando a IU. Pero me alegraré de que gane Iglesias si todos los mentados lo deciden. Lo que sea, con tal de que esto no siga. Sí, sí, todo esto es un disparate, ¿pero qué prefieren ustedes para finales de 2015, que siga Rajoy o que venga Pablo Iglesias?
Arturo González en Puntada sin hilo en Público.es