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viernes, 16 de agosto de 2013

¡¡Vacaciones!!


 
A partir del 26 de agosto, por cierto, cumpleaños de mi hermana; volveré a publicar mis entradas.
 
Os espero

jueves, 15 de agosto de 2013

Mis tweets (VI)


El día que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo (Gabriel García Márquez en El otoño del patriarca)
 
Algunas personas llegan a aprender de sus errores, pero las inteligentes aprenden de los errores de los demás.
 
Nunca esperes nada de nadie, es preferible estar sorprendido que decepcionado.
 
Saber cuándo retirarse es tan importante como saber cuándo insistir.
 
Es triste cuando alguien que conoces se convierte en alguien que conocías
 
Me gustan los abrazos en los que sin querer se te cierran los ojos.
 
No sé si enamorarme o prepararme un sandwich... la idea es sentir algo en el estómago.
 
Prefiero causar molestias diciendo la verdad, que causar admiración diciendo mentiras.
 
No envejece más la cobardía que el tiempo, los años solo arrugan la piel pero el miedo arruga el alma (Facundo Cabral)
 
La mejor edad de la vida es estar vivos.
 
Cuando el rico le roba al pobre se llama negocio, cuando el pobre pelea por recuperarlo se llama violencia.
 
El único símbolo de superioridad que conozco, es la bondad (Ludwig Van Beethoven)
 
Eres la casualidad más bonita que llegó a mi vida.
 
Última hora: descubren a un ladrón que no es político, ni banquero, ni de la familia real... ha sido detenido inmediatamente.
 
Mi mayor ilusión es seguir teniendo ilusiones.
 
La vida es más fácil cuando sabes lo que quieres, pero sobre todo lo que no.
 
Si no te tardas mucho, te espero toda la vida (Óscar Wilde).
 
Para mi próximo truco necesito que me beses y haré aparecer mágicamente mariposas en tu estómago (Pablo Neruda).
 
Hay personas que se consideran demasiado siento una mierda... y hay personas que se consideran una mierda siendo demasiado.
 
Hay canciones que cuando cierras los ojos, se convierten en personas...
 
No existe mejor pregunta que una mirada, ni mejor respuesta que una sonrisa.
 
Un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse (Gabriel García Márquez)
 
Sigue a tu corazón pero lleva el cerebro siempre contigo.
 
No hay guerras justas y guerras injustas: sólo hay malditas guerras (Forges).
 
Si la mujer se hace 500 fotos, borra 450, edita 50, se queja de 47, aparta 3 y sube 1 al Facebook.

miércoles, 14 de agosto de 2013

El origen real de las alucinaciones nocturnas

“Aquella noche había bebido bastante, sin haber cenado nada. Quizá había fumado algún porro”, recuerda Ramón, un realizador de televisión residente en Madrid. “Estaba bastante cansado y volví a casa en el autobús nocturno. Al poco de meterme en la cama, quizá no había pasado más de una hora, abrí los ojos y ahí estaba. Lo vi. Un tipo de dos metros, justo de pie al lado de la cama, mirándome fijamente. Traté de reaccionar, pero no podía moverme. Mi corazón se desbocó, a pesar que sabía con total seguridad que estaba viendo una alucinación. Cerré los ojos, conté hasta cinco, los volví a abrir y el humanoide ya no estaba ahí”.
 
La historia que cuenta Ramón puede parecer un tanto extraña, pero, de hecho, es una experiencia bastante común, y, generalmente, no tiene nada que ver con el consumo de drogas. Durante mucho tiempo, y en todas las culturas, las alucinaciones nocturnas han recibido diversos nombres, y se han asociado a todo tipo de seres del averno, pero la experiencia vivida por este joven madrileño tiene un nombre, parálisis del sueño, y se cree que más de la mitad de las personas la han sufrido al menos una vez en la vida.
 
La parálisis del sueño ocurre cuando despertamos de un sueño, pero nuestro cuerpo no lo hace. Somos perfectamente conscientes de que ya no estamos soñando, pero somos incapaces de mover un solo músculo. Aunque nuestra vida no corre peligro, pues los músculos respiratorios siguen funcionando automáticamente, la situación genera una gran angustia, máxime teniendo en cuenta que, como le ocurrió a Ramón, la parálisis está acompañada en muchas ocasiones de alucinaciones, ansiedad y una extraña presión en el pecho. La primera vez que se sufre es tremendamente desagradable: se tiene una sensación de muerte inminente.
 
La buena noticia es que las parálisis del sueño son cortas, y no suelen durar más de un minuto. La mala es que, aunque es común que aparezcan de forma aislada en individuos sanos, hay personas (se cree que en torno al 6% de la población) que las sufren de forma recurrente, entre una vez al año y una vez al mes, y en episodios más largos. La parálisis es, además, uno de los síntomas más frecuentes de la narcolepsia, uno de los más graves trastornos del sueño. 
 
¿Por qué ocurren las parálisis?
 
Cuando nos acostamos, la actividad de nuestro cuerpo y mente se ralentiza pero, tras alcanzar el sueño profundo, la actividad cerebral vuelve a acelerarse en la fase REM (Rapid eye movements, en español, “movimientos oculares rápidos”). Es en esta fase, que suele durar entre en torno a dos horas y se desarrolla varias veces a lo largo de la noche, en la que vivimos los sueños más intensos.
 
Al entrar en la fase REM, el cerebro deja de segregar ciertos neurotransmisores, como el GABA o la glicina, con el fin de inducir un estado de parálisis. Se trata de una medida de seguridad. El cuerpo no puede moverse y, por tanto,  la persona no puede actuar fuera de los sueños –lo que hace que no seamos sonámbulos a diario–. Normalmente, esta parálisis se detiene en cuanto la persona se despierta y nuestro cerebro vuelve a ser consciente del mundo real, pero, en ocasiones, el sistema falla. Una persona puede despertarse cerebralmente, y ser dueño de nuevo de su cuerpo, pero sin que este reaccione porque los neurotransmisores no se han reactivado.
 
Las alucinaciones durante las parálisis del sueño son muy comunes y se pueden dar de muchas formas. La más habitual es aquella en la que se observa un intruso en la habitación, que se cree podría ser resultado del estado de hipervigilancia que nuestro cerebro crea al darse cuenta de que no puede moverse. Al sentirse vulnerable a un ataque, y dado que en muchas ocasiones lo único que sí podemos mover son los ojos, buscamos a un enemigo inexistente que nuestro cerebro puede confundir con cualquier objeto de la habitación, al que veremos como un intruso, en una alucinación especialmente vivida. En ocasiones la alucinación tiene forma de íncubo, un sujeto que parece estar estrangulándonos. Esto sucede porque, aunque nuestra respiración funcione con normalidad, tenemos la sensación de que alguien nos impide movernos. Las experiencias de disociación del cuerpo, una de las historias más recurrentes del mundo de lo paranormal, también parecen estar asociadas a las parálisis del sueño.
 
En general, cuando sufrimos una parálisis del sueño, despertamos sobresaltados pero, al comprobar que estamos de una pieza, y al tratarse de un fenómeno extraño, poco conocido y esporádico, no le damos mayor importancia. Es por ello que los datos sobre su prevalencia son confusos. Aunque sabemos a ciencia cierta que le puede ocurrir a cualquiera y en cualquier momento, las parálisis suelen aparecer cuando el sueño no es todo lo profundo que debiera. Esto puede explicar porque es más común después de las noches de fiesta, pero también porque su presencia es mayor en verano, cuando el calor perturba nuestros sueños, en las siestas largas, en situaciones de estrés y cuando tenemos un sueño demasiado fragmentado o un horario irregular de descanso.
 
Al igual que su colega Ramón, la directora de cine británica Carla MacKinnon se despertó una noche sin poder moverse y con la extraña sensación de que no estaba sola en su cuarto. No fue un hecho aislado. “Empecé a experimentar un montón de parálisis del sueño en verano, con bastante frecuencia, y empecé a interesarme por lo que estaba sucediendo, medica y científicamente”, explica la directora en la página web de The Sleep Paralysis Proyect, la película que estrenó la pasada primavera en la que explora los entresijos del trastorno.
En cuanto empezó a buscar información sobre el fenómeno, MacKinnon descubrió que la presencia de la parálisis del sueño en la cultura y la religión es antiquísima. Aunque la parálisis del sueño fue identificada como un trastorno médico de origen natural ya en la antigua Grecia, las personas que la experimentaban solían verla como un suceso sobrenatural, que en Occidente se asociaba al ataque de demonios o brujas. No en vano, hoy sabemos que la parálisis está detrás de grandes mitos como el del íncubo y el súcubo –demonios masculinos y femeninos, respectivamente, que paralizaban a sus víctimas mientras dormían y mantenían con ellas relaciones sexuales– y fue utilizada como prueba en numerosos casos de ajusticiamiento a brujas, incluido el famoso juicio de las brujas de Salem.
 
En los últimos tiempos la parálisis del sueño ha seguido asociada a lo paranormal. Según los psiquiatras Katharine Holden y Chritopher French el trastorno está detrás de numerosos supuestos testimonios de abducciones: más de la mitad de las personas que dicen haber sido visitadas por un alíen son en realidad víctimas de una parálisis del sueño con alucinación. En estas ocasiones, por mucho que nos extrañe, la verdad no está ahí fuera.
 
Miguel Ayuso para El Confidencial
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-08-13/por-que-ves-demonios-al-sonar-el-origen-real-de-las-alucinaciones-nocturnas_17321/

martes, 13 de agosto de 2013

Los cinco errores más habituales en las finanzas de la pareja

Gestionar las finanzas es una de las tareas más difíciles que tiene que desarrollar una familia, no en vano el dinero es una de las principales causas de conflicto en las relaciones de pareja. Por desgracia, no existe un modelo universal para administrar los gastos familiares, pero no cabe duda de que todo el mundo incurre en los mismos errores. El servicio de gestión de finanzas online Fintonic ha desarrollado unas pautas en base a los cinco equivocaciones más comunes que tienen las parejas al gestionar su economía:
 
1. Uno de los dos toma la carga económica
 
Podríamos decir que hay 2 grandes tipos de organización económica en la pareja: las que suman sus ingresos en una misma cuenta a la que asocian todos sus gastos, y las que tienen cuentas totalmente separadas y comparten el 50% de los gastos.
 
Dentro del segundo grupo hay parejas que deciden que uno asuma todos los gastos comunes y el otro, en cambio, le pagará su parte mes a mes; y otras parejas reparten equitativamente las facturas a pagar… Hasta aquí, ningún problema.
 
Los conflictos vienen cuando uno de la pareja siente toda la carga económica sobre sus hombros y surgen la primeras tensiones, sea porque tu pareja tarda en pagarte su parte y llegas fatal a fin de mes o porque en el reparto de facturas te ha tocado la peor parte… ¡o eso piensas tú! Y te hace sufrir por la enorme losa que te supone ahora y de cara al futuro.
 
¿Cómo podríamos mejorarlo? Para hacer un reparto equitativo de las facturas lo primero es saber dónde va el dinero, es decir, detectar todos los gastos recurrentes de cada mes para poder hacer una división justa y un presupuesto de gasto máximo por categoría.
 
Es importante coger varios meses de gasto común y así podrás detectar fácilmente cuáles son los gastos fijos mensuales que cada uno paga en súper, luz, internet, restaurantes… De este modo conocerás exactamente dónde invertís cada euro y te será más fácil hacer un reparto equitativo. Fintonic hace esta tarea por ti, y así no dudarás del Excel o de los apuntes de tu pareja.
 
Si eres tú quien tiene que pagar el 50% de los gastos a la otra persona, unifica todos los pagos en un solo ingreso el primer día de cada mes, y tratadlo como si fuera el pago del alquiler, enseguida cogerás ese hábito y tu pareja dejará de preocuparse por recibir el dinero a tiempo.
 
Tener cuentas separadas y compartir una para los gastos comunes es otro factor que puede ayudar en la distribución de la responsabilidad financiera en la pareja, y aumentar la intimidad (económica) de cada uno. Así, con lo que te sobre después de abonar lo acordado puedes darte algún que otro capricho.
 
No olvidéis tener en cuenta los ingresos de cada uno. En el caso de que éstos sean muy desiguales, lo mejor es definir el porcentaje del sueldo que se va a aportar a la cuenta común para ser realmente justos.
 
2. Nuestra forma de gastar afecta a nuestra pareja
 
Cuando has cubierto tu parte, puede ocurrir que el porcentaje que te sobra y que dedicas a ti mismo sea mucho más elevado de lo que crees. Solemos ignorar cómo afecta a la otra persona nuestro patrón de gasto, y este puede repercutir en la salud de la relación. Si animas, por ejemplo, a tu pareja a hacer un viaje que te hace mucha ilusión y descubres posteriormente que se ha endeudado durante meses por darte el capricho de acompañarte, la situación no es nada agradable para ninguno de los dos. A lo mejor tu pareja prefiere los placeres del día a día que tú también disfrutas: cenas, detalles…en cambio, tú eres un ahorrador nato.
 
¿Cómo podría mejorarse? No importa lo separadas que estén vuestras cuentas, la vida en común afecta siempre al otro. Pregunta siempre su opinión y procura ser más neutral para que no se sienta coaccionado por tus deseos. Tiene que haber comunicación para poder tratar estos temas con franqueza y evitar conflictos.
 
3. Imprevistos económicos
 
Normalmente las parejas olvidan tener en cuenta los imprevistos económicos en su gestión financiera. Al ser dos, los imprevistos económicos se duplican… El despido de tu pareja, por ejemplo, puede ser motivo más que suficiente para que vuestra economía personal se tambalee y desemboque en más problemas, incluso en ruptura.
 
¿Cómo podríamos mejorar esto? Con un fondo de emergencia que te proteja de gastos imprevistos (el despido de tu pareja o tuyo, la avería del coche…). Viviréis más tranquilos y vuestra estabilidad económica y personal estará blindada.
 
El dinero que destines a ese fondo de emergencia dependerá de tus necesidades. Normalmente se recomienda tener ahorrado lo suficiente como para poder cubrir al menos 3 o 6 meses de vuestros gastos recurrentes (recuerda que esos gastos recurrentes se multiplican si tenéis familia, etc.).
 
4. Derrochador vs tacaño
 
Tanto el ser tú el derrochador como el tacaño de la pareja son factores que pueden afectar negativamente al otro. ¿Cómo podría mejorarse? Una buena forma de afrontar la disparidad de visión sobre el gasto que presentan algunas parejas es establecer objetivos de ahorro en común: un viaje, comprar un coche o tener un bebé, son metas en común que os motivarán a ceñiros a vuestro presupuesto consiguiendo muy buenos resultados. Recuerda eso de “la unión hace la fuerza”.
 
5. Hablar una vez sobre el dinero no es suficiente
 
Las cosas cambian de un día para otro: un cambio de trabajo, una mudanza… son situaciones que alteran drásticamente nuestros objetivos de ahorro y volvemos a las confusiones e irritaciones de las que hablábamos antes.
 
¿Cómo podría mejorarse? Establece en el calendario algo así como el día “hablemos de dinero”. Al menos un par de veces al año tú y tu pareja reformularéis objetivos en común y ajustaréis vuestro presupuesto acorde con las nuevas circunstancias. Es una manera de fomentar la confianza en la pareja y evitar rencillas. No olvidéis empezar de cero y controlar el origen de todos los gastos e ingresos para evitar confusiones.
 

lunes, 12 de agosto de 2013

Mis tweets (V)

Las mujeres no olvidan... archivan.
 
Antes de diagnosticarte a ti mismo depresión o baja autoestima, asegúrate de no estar, de hecho, simplemente rodeado de gilipollas.
 
A veces te quiero y a veces... también.
 
Si quieres ser feliz, piensa como adulto, sueña como niño, vive como joven y aconseja como anciano.
 
Desear no es querer, se desea lo que se sabe que no dura, se quiere lo que se sabe que es eterno (Rousseau).
 
Ya va siendo hora de que tú y yo arruguemos las sábanas.
 
He olvidado cosas de la vida que todavía tú no has aprendido.
 
No me arrepiento de mi pasado, pero sí de mi tiempo perdido con la gente equivocada.
 
Vale la pena luchar por lo que vale la pena tener.
 
El mundo no será destruido por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa (Albert Einstein).
 
Yo soy lo que soy por lo que todos somos.
 
¿Por qué vas de un lado para otro, buscando por todas partes, si todo aquello que deseas está en ti...?
 
Aprende a mirar donde ya miraste y trata de ver lo que aún no viste.
 
Hay tres cosas que no pasan mucho tiempo ocultas: El sol, la luna y la verdad.
 
No se echa de menos lo que no se tiene, sino lo que uno pierde.
 
El primero en pedir perdón es el más valiente, el primero en perdonar es el más fuerte, el primero en olvidar es el más feliz...
 
Si crees que lo peor es que alguien te grite cuando estás de resaca, prueba a estornudar cuando estás con diarrea.
 
Me gustan las canciones cuando vienen con recuerdo incluido...
 
Me estoy poniendo en forma, pero todavía no se nota en forma de qué...
 
No mueras por mí, sólo vive para disfrutar conmigo.
 
Como el amor es ciego, los amantes deben acariciarse mucho (Alejandro Jodorowsky)
 
La sangre te hace pariente, pero la lealtad te hace familia.
 
Ando tan textual que podría comerte a versos.
 

domingo, 11 de agosto de 2013

El cambio climático nos vuelve violentos

Los cambios en el clima están ligados a un aumento de los conflictos sociales y la violencia en todo el mundo, según concluye un estudio estadounidense de la Universidad de California y la Universidad de Princeton. El trabajo muestra que el clima terrestre afecta a las relaciones humanas más de lo que se pensaba. Se comprobó, sobre todo, con conflictos domésticos.

Los investigadores también identificaron una relación entre el incremento de las temperaturas y los choques étnicos en Europa y las guerras civiles en África. En general, el aumento de la temperatura siempre aparecía relacionado con un aumento de la violencia personal (un 4%) y de los conflictos entre grupos (un 14%).

Aunque aún queda por determinar las causas de esta relación, las primeras hipótesis apuntan al aumento de la presión sobre los recursos y a una respuesta biológica agresiva frente al calor. Los científicos advierten que los cambios futuros en el clima afectarán negativamente a las sociedades humanas, y que si como están previsto la temperatura global asciende 2 grados esto podría generar un aumento considerable de las guerras civiles en el mundo.