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lunes, 4 de febrero de 2013

Los corruptores

La confusión es muy comprensible. La semana pasada, sin ir más lejos, conocimos el caso de un tesorero que pretexta haber carecido de firma autorizada en las cuentas de la fundación donde ejercía dicho cargo, y el de una articulista que cobraba 3000 euros por cada texto. Si lo primero les parece inverosímil, lo segundo, se lo digo yo, es un puro argumento de ficción. Pero el ventilador que esparce excrementos por doquier produce un singular efecto óptico. La lupa que agranda los objetos situados en primer término, desenfoca las figuras más distantes hasta lograr que pasen desapercibidas. En otras palabras, los árboles no nos dejan ver el bosque.

Sabemos quién entrega los sobres y quién los recibe, pero nunca quién los llena. Los concejales abrumados por las deudas se hacen tan tristemente famosos como los intermediarios horteras que exhiben rubias teñidas con medio kilo de silicona en cada mama, y parece que todo termina ahí. Mientras tanto, los corruptores, elegantes y discretos, casados con sus señoras de toda la vida, que disimulan las canas con un tinte de su color, riegan el jardín al acecho de otra oportunidad. Viven tranquilos, porque sus nombres, sus fotos, nunca aparecen en los titulares de los diarios. Si acaso, cuando casan a alguna nieta, en la prensa del corazón.

Ellos son el principio y el fin de la corrupción, los padres del monstruo que nos devora, pero nadie se atreve a denunciarlos. Está por ver que la justicia sea capaz de colmar las exigencias de la ciudadanía, pero incluso si investigara exhaustivamente las fortunas de los corruptos, los entramados financieros de los intermediarios, para producir sentencias ejemplares sin ir más allá, no habremos conseguido nada. Los corruptores no tardarán mucho en encontrar a un político endeudado, a un vividor con buenos contactos. Y todo volverá a empezar.

Almudena Grandes para El País
http://elpais.com/elpais/2013/01/25/opinion/1359112900_387494.html

domingo, 3 de febrero de 2013

Un cambio

Las personas que tendemos a la sensatez, aun sabiendo que no hay nada menos popular en España que un espíritu moderado, llevamos tiempo añadiendo en nuestras columnas la obligada coletilla de que lo que hagan unos cuantos corruptos no puede enturbiar todo un sistema que tanto costó poner en pie. La sombra de la inhabilidad española para sostener en el tiempo períodos democráticos y estables nos lleva obligando años a hacer un continuo ejercicio de responsabilidad. Pero, de una vez por todas, aunque temamos verbalizar lo que ronda en nuestra cabeza, debemos admitir que ese borrón, que en situaciones normales se le permitiría a todo buen escribano, se ha extendido en los últimos años hasta hacer casi invisible las zonas limpias del sistema.

El martes nos despertamos con la noticia de que el secretario de las infantas ha sido imputado en el caso Urdangarin. Y no hay web que pueda borrar el rastro de un individuo que aparece a diario en la prensa. A eso se le suma Bárcenas, la financiación de los partidos, los generadores de "Ideas" sociales que no creen en ellas, o el agravio permanente a una ciudadanía convertida en financiadora de errores ajenos. El descenso de la popularidad de la monarquía española y la manera en que eso afecta al país no puede compararse a la polémica que en Holanda provocó la compra de una mansión en Mozambique por parte de los príncipes holandeses; los cimientos de su democracia son incomparablemente más sólidos que los de la nuestra.

Si sumamos hoy todas las instituciones que han sido desacreditadas en España por las malas prácticas es posible que tengamos que enfrentarnos al hecho de que algo no funciona. En general. Y algo debe cambiar para que nuestra vida no se vea alterada de manera dramática por un salvador que pervierta nuestro derecho legítimo a vivir en un país igualitario y fiable.

Elvira Lindo para El País

sábado, 2 de febrero de 2013

Todo tiene un límite

No puede ser que dentro de dos semanas vayan a enchironar a una madre que gastó 200 euros de una tarjeta de crédito ajena. Con la que está cayendo. Me pregunto si alguien ha pensado en las consecuencias. La paciencia, incluso la del pueblo, tiene un límite.
Según explica la alerta solidaria que acabo de firmar en change.org, Emilia ha recibido una notificación que le conmina a ingresar en prisión en en los próximos días. Sólo le queda la esperanza del indulto. Emilia ha devuelto lo robado, ha perdido perdón por su falta, se ha rehabilitado…

Baste recordar en su defensa que Pilar no usó dinero ajeno para gastárselo en copas, trajes o rayas de cocaína, sino en pañales y comida para sus hijas. Nadie le aplaude por su acto, pero tampoco nadie desea imponerle un castigo que exceda el retorno del importe sustraído. Ni siquiera la dueña de la tarjeta, que ya ha perdonado y se ha mostrado comprensiva con Emilia. Como es lógico, por otra parte.

Parece que el sistema judicial es lo menos lógico que existe en este país. Últimamente da la impresión más bien de que nos quiere matar a disgustos. Es débil con los Bárcenas, Mulas y Urdangarines de este país, y extremadamente implacable con las Emilias.

Pues deben enterarse de una vez los señores responsables del cotarro que no estamos preparados para ello. Esta vez han tocado hueso. Mucho me temo que este país ya no va a tolerar serenamente la imagen de Emilia entrando en el talego. Y menos al lado del excel cutre de tesorero alpinista, los mails del duque em-Palma-do o los artículos a precio de oro de la analista fantasma. Repito: todo tiene un límite en esta vida.

No tengo ni idea de a quién le toca parar esta tropelía. Emilia ya ha escrito incluso al Rey. Más le valdría a su Majestad mover toda su influencia en el aparato del Estado -que visto lo visto no debe de ser poca- para una causa más noble y desinteresada que de la su yerno and company. Emilia ya ha saldado sus deudas con la sociedad por una falta cometida hace cinco años. Díganme, si ella va a la cárcel, ¿dónde piensan esconder a los Bárcenas, Mulas y Urdangarines?

Leído en: http://blogs.lainformacion.com/treintaymuchos/2013/01/31/si-emilia-va-a-la-carcel-donde-van-a-esconder-a-barcenas-mulas-o-urdangarin/

Hoy se ha sabido que el Juzgado ha inhabilitado la entrada a prisión y posteriormente el Consejo de Ministros la ha indultado.

viernes, 1 de febrero de 2013

Sobres y bicicletas


Llevo días haciendo cálculos imaginarios de lo que podría hacerse con uno solo de los sobres que habrían estado recibiendo altos cargos del PP de manos del que fue su tesorero, si es que finalmente se confirman las investigaciones que apuntan en esa dirección. Con el desvío accidental de uno de los supuestos sobresueldos no declarados, pongamos de diez mil euros, por mencionar una cifra que se ha barajado, se podría atrasar un año un desahucio o vivirían un mes diez familias mileuristas o se pagarían seis matrículas universitarias o se aprovisionaría la despensa de cien familias para una semana o... En esas cuentas mentales andaba cuando me tropecé con un grupo de gente comprometida: los viajeros y fotógrafos del colectivo gijonés pasajero124.com.

Ellos me han brindado un ejemplo más que añadir a mi lista: con uno de esos sobres se podría construir y equipar una escuela en la región india de Anantapur y comprar las bicicletas que hacen falta para que las niñas que viven en las aldeas más aisladas puedan acudir a su centro de Secundaria y no tengan que abandonar precozmente sus estudios y ser entregadas en matrimonio; o bien sería viable construir diez casas para dar vivienda digna a otras tantas familias «dálits», es decir, pertenecientes a la casta de los intocables.

Como no disponemos del sobre porque nunca esas cosas se distraen de su flujo restringido ni figuran como apunte contable en ningún libro oficial de esos que luego revisan las auditorias externas, pues toca conquistar nuestros sueños al estilo de las niñas de Anantapur: a pedales. Y así es posible que muchos de ustedes hayan adquirido ya boletos para hacerse con una de las espléndidas instantáneas que los integrantes de pasajero124.com captaron en sus viajes a la India y exponen en gran formato en una muestra itinerante que ha recorrido ya varios espacios asturianos.

Son imágenes magnéticas, en blanco y negro o color, mayoritariamente protagonizadas por niños y niñas que sonríen a todo y pesar de todo. Puede que haya corazones de piedra que no reparen en ese grito de socorro, pero para los ojos sensibles es atrapante y hace que el alma eche a andar sola.

Foto a foto y boleto a boleto, pasajero124.com quiere completar el proyecto de las bicis para las niñas de Anantapur, que lo es en realidad de la Fundación Vicente Ferrer, presente desde hace décadas en esta zona y con la cual vienen colaborando estos gijoneses inquietos. Es verdad que no cubre más que una de las muchas necesidades de aquellas gentes, pero el impacto benéfico es mayor que el imaginado: instruir a las niñas es arrebatárselas a las garras de la explotación sexual o laboral. Es favorecer que sean capaces de liderar económicamente un grupo familiar y proteger a sus integrantes más débiles: ancianos, niños, discapacitados…

Abre las carnes recurrir a la caridad para dar a las personas lo que es en realidad su derecho pero, como decía el protagonista de «El jardinero fiel», «podemos ayudar aquí y ahora»; así que hagámoslo sin perder de vista qué mundo es el que realmente queremos.

Ah, y como no disponemos del sobre con sobresueldo que imaginábamos al principio, de los muchos proyectos que quedan por hacer en Anantapur, sigue sin financiación uno que urge: el de la escuela. Conseguir seis mil euros en la India, donde una familia gana con suerte un euro al día, es una quimera. Aquí las estamos pasando canutas, es verdad, pero ¿qué apostamos a que un día les cuento que la escuela ya existe y que ha sido gracias al esfuerzo de muchos de ustedes?

Maribel Lugilde para La Nueva España
Leído en: http://www.lne.es/opinion/2013/01/25/sobres-bicicletas/1358818.html

jueves, 31 de enero de 2013

Tonto y analfabeto

Artículo de Lucia Etxebarría, no tiene desperdicio...

Este titular tiene por objeto llamar la atención. Hace un año escribí un artículo que tenía por título “La infanta Cristina es tonta y analfabeta”. La versión suavizada del artículo no se pudo publicar en ninguna parte. Así que escribí una versión hardcore del artículo y lo colgué en mi perfil de Facebook. El  perfil de Facebook fue desactivado. Más tarde colgué el artículo en una web. Y la web fue hackeada. Pero eso no frenó el avance del texto… el  caso es que el artículo corrió de un lado a otro, vía mail, vía redes sociales, y muchísima gente lo ha leído. Ojalá pasase lo mismo con este artículo.

Señor Rajoy:

Usted es tonto. Si le birlan 22 millones (suponemos que bastante más porque esto es la punta del iceberg) y usted ni se entera, es tonto.

Si en su partido corren los sobres de dinero negro como la cocaína en un afterauers y usted ni se entera, usted es tonto.

Si usted ve normal que el marido de Andrea Fabra, elegido A DEDO, eligiera para gestionar los análisis clínicos de la Comunidad a la empresa de la que es consejero, y que cuando, ocupando aún el cargo en la Comunidad, decidiera privatizar esos análisis; si usted ve normal lo del ático en Marbella del señor González, usted es tonto.

Y si usted es tonto, me pregunto cómo va a sacarnos de la crisis.

Ah… que no nos ha sacado.

Ah… que estamos peor que antes.

Ah… que están ustedes cerrando urgencias, privatizando sanidad, denegando becas escolares y echando a gente de su casa.

Ah… que en comparación con usted, Zapatero empieza a caernos hasta bien.

Señor Rajoy, los del partido rival de usted tampoco son muy listos que digamos. Que en Andalucía también van perdiendo dinero como locos. Que sí, que lo sabemos.

Lo que yo no puedo entender es que una señora que hasta ahora ha estado casada con un ministro al que ha elegido usted, una señora que trabaja para una televisión controlada por usted, una señora, pues, afín a su partido (a Edurne Iriarte me refiero), me venga poco menos que a soltar ayer que lo que pasa en su partido no es para tanto porque al fin y al cabo el PSOE ha hecho lo mismo con los ERES. Y que, a su lado, otro tertuliano también afín a su partido tuviera la desfachatez de venir a decir que aquí en España quien más quien menos casi todo el mundo es corrupto y que eso es una cosa de la idiosincrasia del país. Idioticracia, más bien.

Señor Rajoy: cada vez que alguien de su partido me viene a hablar de los ERES de Andalucía para justificar lo que pasa en su partido lo que me viene a decir es que aquí en España la corrupción es la norma, no la excepción, y que entonces nos tenemos que apoquinar con lo que hay. Que no podemos tener sanidad, becas escolares de comedor, urgencias rurales etc… porque aquí robar dinero es lo normal.

¿Usted se imagina que la defensa de José Bretón se argumentara en que también asesinaron a Marta del Castillo y a sus asesinos no les ha venido a pasar casi nada?

Señor Rajoy: A mí no me vale que la señora Cospedal me diga que en el PP “quien la hace la paga”. No me lo creo. Repito: No me lo creo. Mentira podrida. Le recuerdo que en el PP se indulta a los corruptos.

Han indultado ustedes a Tomás Gomez Arrabal, exalcalde de la localidad malagueta de Valle de Abdalajis, condenado por corrupción, y con él a tres concejales condenados por delitos continuados de prevaricacion. Los cuatro eran militantes del Partido Popular. Salvaron de la cárcel a: Josep Maria Servitje (exsecretario general del Departamento de Trabajo de la Generalitat) y a Víctor Manuel Lorenzo Acuña (empresario) que desviaron fondos mediante el encargo de informes inútiles. Eso lo hicieron cuando aún eran socios de los convergentes. Indultaron a Constancio Alvarado, exsecretario de la subdelegación del Gobierno en Cáceres, a José Manuel Sánchez Donoso y a Luis Calle Fernández, que habían sido condenados en 2010 por vender permisos falsos a inmigrantes. Indultaron a Miguel Escudero Arias-Dávila, tras ser condenado por la Audiencia Provincial de Madrid como autor de un delito continuado de falsedad en documento mercantil en concurso con un delito de estafa. Han indultado ustedes a políticos, banqueros y empresarios… Y a cuatro mossos de escuadra condenados por torturas, en una decisión que ha soliviantado de tal forma a los jueces que casi 200 han firmado un documento en el que acusan al Ejecutivo de dinamitar la división de poderes (ahí es ná) con una decisión “abusiva” y “éticamente inasumible”.

En el PP el que la hace no la paga. Cobra. Y en negro.

Por si esto no fuera prueba de que en el PP el que la hace no es que la pague, sino que cobra, le recuerdo a usted el escandaloso nombramiento de un hombre de La Caixa para la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo. Sí, la misma sala que acabará juzgando las preferentes, las cláusulas suelo y otros abusos bancarios. Un autoblindaje del establishment.

Y ¿tengo que recordarle que en 2011 el partido Popular reclamó el archivo de las actuaciones contra Bárcenas en el caso Gurtel?

Y por cierto, no, no me olvido de que cuando gobernaba el PSOE también se indulta a los corruptos, no lo olvido.

Señor Rajoy: De nada sirve legislar si los mismos que legislan garantizan la impunidad de los corruptos.

Pero para rizar el rizo, pretende usted llevar adelante una reforma penal según la cual despojarían  al Juez Instructor de toda competencia, dejando en manos de la Fiscalía todas las diligencias de los sumarios.

¿Qué significa esto?

Pues que el sumario pasa de controlarlo un señor que, en teoría, es independiente, a uno que está regido por el principio de Obediencia Jerárquica, y cuyo jefe supremo es, ¡oh, sorpresa!, el Ministro de Justicia. Sustituirían el Principio de Legalidad, que preside nuestro Derecho, por el de Oportunidad.

¿Qué significa esto?

La diferencia radica en que el primero, de manera sencilla, obliga a perseguir de oficio todo hecho que revista indicios de criminalidad, mientras que el segundo se basa en la economía de medios, o sea: Se persigue… si compensa, o si interesa.

Viene a decir que, dependiendo de quién sea el posible imputado y posteriormente procesado y condenado, se investiga, o se deja pasar. Ya se sabe: me debes un favor de los grandes… y ya te lo cobraré.

Todo esto es lo que tiene en mente el Gallardón, pero no por iniciativa propia, no, porque estas medidas cuentan con el entusiasta apoyo de la clase política. Y es que suponen el fin definitivo a sus problemas judiciales. Es decir, esta reforma penal les viene bien a todos los corruptos: a los del PSOE, a los suyos, a los de CiU y a los que vayan por libre.

Señor Rajoy:

Si usted no se ha enterado de que su partido está corrupto hasta la médula, usted es tonto. Si de verdad me dice que su tesorero puede birlarle cuatro mil millones de pesetas y usted no alberga la más mínima sospecha, es usted muy bobo.

Y sí, me creo lo que dicen ustedes de que en el PSOE tampoco están mucho mejor. Y sí, de verdad, me creo que Pujol tenga cuentas en Suiza, porque si no no se explica de dónde saca pá tanto como destaca su hijo, yo al menos no me explico cómo Oriol y sus hermanos (una nueva versión de Rocco y sus hermanos) son miembros de al menos 73 empresas, y por qué todas ellas están relacionadas de una forma u otra con encargos de la Generalitat…

Me lo creo, de verdad que me lo creo. Eso es lo peor: que me lo creo.

Pero que el partido de al lado también sea corrupto no hace que el suyo deje de serlo. Y lo que a mí me queda claro es que usted no está haciendo nada, pero nada, para luchar contra la corrupción, y sí mucho por afianzarla. Por lo tanto señor Rajoy, usted miente. Usted no tiene ninguna intención de luchar contra la corrupción.

Le recuerdo a usted que la organización no gubernamental Access Info Europe, que lucha por la transparencia informativa, le preguntó a usted, sí, a usted, señor Rajoy, cuáles eran las medidas que ha adoptado España para luchar contra la corrupción. En realidad se lo preguntó a su antecesor, pero resulta que la pelota le rebotó a usted. Usted la rebotó a su vez al Ministerio de Justicia. Allí, el Supremo sostuvo que los datos solicitados son una forma de pedir explicaciones al Ejecutivo y no una petición de información en sí. Y Access Info Europe fue condenada por el Tribunal Supremo a pagar 3.000 euros de costas por querer conocer las medidas que ha adoptado España para luchar contra la corrupción.

Señor Rajoy: España es, precisamente, el único país europeo de más de un millón de habitantes que no tiene una legislación que ponga coto al secretismo de la Administración y abra los archivos de todas las instituciones que reciben fondos públicos.

Y ahora ya no me dirijo al señor Rajoy sino a vosotros que me estáis leyendo. Esto se puede y se debe acabar. La crisis en España no es una crisis financiera, es una crisis moral. Y hemos llegado a un punto en el que esto se debe parar. Y se puede parar.

Se puede exigir al gobierno del Señor Rajoy o al que venga después que tome medidas para que esto pare.

Medidas simples como:

Que el indulto, tal y como está concebido, desaparezca. Que el Gobierno tenga que dar explicaciones claras sobre a quién indulta y por qué. Para que deje de ser la puerta por la que se escapan los corruptos.

Que no se lleve a puerto la Reforma Penal proyectada por Gallardón.

Que se imponga la transparencia informativa: se deberían facilitar datos de todas las obras públicas que cada ayuntamiento acomete.

Que se imponga la conservación de documentos.

Que se imponga la prohibición de aceptar regalos.

Que se imponga que cualquier compra que realicen las Administraciones Públicas debería estar ejecutada a precios de mercado e incluir, necesariamente, al menos tres ofertas de proveedores diferentes, para poder elegir la más adecuada.

Que se imponga la transparencia total de las Administraciones Públicas: que cualquier decisión tomada por un funcionario dentro del cumplimiento de su profesión pueda ser conocida por el resto de ciudadanos, excepto por cuestiones relacionadas con la seguridad. Y así, ningún miembro de la Administración podría negarse a satisfacer las necesidades de información no sólo de los periodistas, sino de los votantes.

Que se imponga la ausencia de cargos de designación política: actualmente en todo el territorio nacional existe un elevado número de cargos cuya designación ha sido realizada sin ningún criterio de méritos. La hermana de Esperanza, el marido de la Fabra (sí, ese que siendo Consejero de Sanidad nombrado a dedo privatiza los análisis clínicos y luego consigue que sea su empresa la que se lleve la millonaria concesión de esos análisis), etc, etc. La guinda del pastel la pone una alcaldesa que no ha sido votada.

Que se impongan las pruebas objetivas: para cubrir el lugar de los altos cargos de las Administraciones Públicas deberían realizarse pruebas objetivas, en lugar de ser por designación partitocrática. Estos  cargos deberían designarse por méritos propios, nunca por “soy pariente de, novia de, amante de, prima de, la hermana de…”.

Que la remuneración de los sueldos públicos sea homogénea: no es lógico que un concejal en Alcalá de Henares pueda cobrar diez veces más que uno en Pontevedra, por ejemplo. Y debería ligarse a factores económicos medibles con el índice de precios de consumo (IPC).

Que se imponga la homogeneidad de sueldos: los políticos no deberían jamás poder decidir sus propios sueldos.

Que se imponga la incompatibilidad del cargo público con el ejercicio de actividades privadas relacionadas directamente con los asuntos en que tenga que intervenir por razón de su cargo.

Es decir, un político no debería, por ley:

Pertenecer a consejos de administración u órganos rectores de empresas cuya actividad esté relacionada con las que gestione el ayuntamiento;

Desempeñar cargo representativo o ejecutivo en sociedades concesionarias, contratistas de obras, servicios o suministros, arrendatarias o administradoras de monopolios o con participación o aval del sector público local;

Tener participación superior al 10 por ciento en el capital de dichas empresas.

Y ya de paso, acabe usted con la amnistía fiscal. Si esa amnistía consiguió recaudar 85 millones de euros y diez eran de Bárcenas, es como para creer que hizo usted la ley a medida de su tesorero.

Y por supuesto. Que los delitos de corrupción NO PRESCRIBAN, para que su (ex) amigo Bárcenas no pueda irse de rositas.

Tan simple como esto. Se puede y se debe exigir. ¿Y cómo puede exigirse? Acabando con la ignorancia. «No es una crisis, es una estafa», oímos decir desde hace meses.

Es una historia de robo, de complicidad, de sumisión, de ignorancia generalizada y de maniobras de distracción.

Cuando los valores morales en una sociedad son la codicia desaforada, el consumismo, la frivolidad, el sensacionalismo, el culto a la apariencia, el culto al cuerpo, el yo-mí-me-conmigo, el hedonismo, el solipsismo, el egoísmo, el ni-lo-sé-ni-me importa, el no-leo-periódicos-porque-me-aburro-y-yo-sólo-leo-el-cuore, porque la frivolidad-es muy-moderna; cuando cada uno barre para casa y únicamente mira por lo suyo y le interesa menos que cero el bien común; cuando a los corruptos no sólo no se les condena sino que se les premia y se les admira y se les vuelve a votar; cuando las palabras ética y moral se pasan de moda, antes o después el sistema cae, como ha quedado demostrado. Y se polariza: los ricos se hacen mucho más ricos; y los pobres, más pobres.

Pero hemos llegado a un punto en el que la única manera de salir adelante es desde la información y la exigencia. Información es conocimiento, conocimiento es sabiduría, sabiduría es poder. Todos podemos salir a la calle a exigir una Ley de Tranparencia y una Ley Anticorrupción serias. Y ha llegado el momento de hacerlo. Si estás de acuerdo, haz correr este texto como hiciste correr el de la Infanta.

Por Lucía Etxebarria

miércoles, 30 de enero de 2013

Innovar


Salgo tan inspirado de la entrevista a Ken Robinson, que explicaremos de su mano cómo encontrar nuestro elemento creativo. Porque a ser innovador se aprende igual que a sumar: a cualquier edad y en cualquier circunstancia, con la única condición de tener ganas. Robinson precisa cómo lograrlo en el informe que está transformando la educación británica. Y me anima a desaprender lo mal aprendido en el cole y a arriesgarme con ustedes a renovarnos hasta encontrar nuestra propia zona, nuestro mentor y tribu creativa, para alcanzar la misma e intensa conexión con la vida que gozaron Einstein o Mozart.

Un día visitando un cole vi a una niña de seis años concentradísima  dibujando. Le pregunté: "¿Qué dibujas?". Y me contestó: "La cara de Dios".

¡. ..!

"Nadie sabe cómo es", observé. "Mejor - dijo ella sin dejar de dibujar-, ahora lo sabrán".

Todo niño es un artista.

Porque todo niño cree ciegamente en su propio talento. La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse... Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él.

Los niños también se equivocan.

Si compara el dibujo de esa niña con la Capilla Sixtina, desde luego que sí, pero si la deja dibujar a Dios a su manera, esa niña seguirá intentándolo. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo.

Los exámenes hacen exactamente eso.

No estoy en contra de los exámenes, pero sí de convertirlos en el centro del sistema educativo y a las notas en su única finalidad. La niña que dibujaba nos dio una lección: si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás. No serás original.

¿Se puede medir la inteligencia?

La pregunta no es cuánta inteligencia, sino qué clase de inteligencia tienes. La educación debería ayudarnos a todos a encontrar la nuestra y no limitarse a encauzarnos hacia el mismo tipo de talento.

¿Cuál es ese tipo de talento?

Nuestro sistema educativo fue concebido para satisfacer las necesidades de la industrialización: talento sólo para ser mano de obra disciplinada con preparación técnica jerarquizada en distintos grados y funcionarios para servir al Estado moderno.

La mano de obra aún es necesaria.

¡Pero la industrialización ya no existe! Estamos en otro modo de producción con otros requerimientos, otras jerarquías. Ya no necesitamos millones de obreros y técnicos con idénticas aptitudes, pero nuestro sistema los sigue formando. Así aumenta el paro.

Pero se nos repite: ¡innovación!

La piden los mismos que la penalizan en sus organizaciones, universidades y colegios. Hemos estigmatizado el riesgo y el error y, en cambio, incentivamos la pasividad, el conformismo y la repetición

No hay nada más pasivo que una clase.

¿Es usted profesor, verdad? Las clases son pasivas porque los incentivos para estar calladito y tomar apuntes que repetirá son mayores que los de arriesgarse a participar y tal vez meter la pata. Así que, tras 20 años de educación en cinco niveles que consisten en formarnos para unas fábricas y oficinas que ya no existen, nadie es innovador.

¿Cuáles son las consecuencias?

Que la mayoría de los ciudadanos malgastan su vida haciendo cosas que no les interesan realmente, pero que creen que deben hacer para ser productivos y aceptados. Sólo una pequeña minoría es feliz con su trabajo, y suelen ser quienes desafiaron la imposición de mediocridad del sistema.

Tipos con suerte...

Son quienes se negaron a asumir el gran error anticreativo: creer que sólo unos pocos superdotados tienen talento.

"Sé humilde: acepta que no te tocó".

¡Falso! ¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación. Hoy, en cambio, está enfocada a clonar estudiantes. Y debería hacer lo contrario: descubrir qué es único en cada uno de ellos.

¿La creatividad no viene en los genes?

Es puro método. Se aprende a ser creativo como se aprende a leer. Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema nos la haya hecho desaprender.

Por ejemplo...

Soy de Liverpool y conozco el instituto donde recibieron clases de música mi amigo sir Paul McCartney y George Harrison... ¡Dios mío! ¡Ese profesor de música tenía en su clase al 50 por ciento de los Beatles!

Y...

Nada. Absolutamente nada. McCartney me ha explicado que el tipo les ponía un disco de música clásica y se iba a fumar al pasillo.

A pesar del colegio, fueron genios.

A Elvis Presley no lo admitieron en el club de canto de su cole porque "desafinaba". A mí, en cambio, un poliomielítico, me admitieron en el consejo del Royal Ballet...

Ahí, sir, acertaron de pleno.

Allí conocí a alguien que había sido un fracaso escolar de ocho años. Incapaz de estar sentada oyendo una explicación.

¿Una niña hiperactiva?

Aún no se había inventado eso, pero ya se habían inventado los psicólogos, así que la llevaron a uno. Y era bueno: habló con ella a solas cinco minutos; le dejó la radio puesta y fue a buscar a la madre a la sala de espera; juntos espiaron lo que hacía la niña sola en el despacho y... ¡estaba bailando!

Pensando con los pies.

Es lo que le dijo el psicólogo a la madre y así empezó una carrera que llevó a esa niña, Gillian Lynne, al Royal Ballet; a fundar su compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.

Si hubiera hecho caso a sus notas, hoy sería una frustrada.

Sería cualquier cosa, pero mediocre. La educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad. Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados.


Leído en: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20101103/54063818455/la-creatividad-se-aprende-igual-que-se-aprende-a-leer.html