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Previsión del tiempo

jueves, 29 de septiembre de 2011

El secreto de la felicidad

Hace muchísimos años, vivía en la India un sabio, de quien se decía que guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se consideraba el hombre más feliz del mundo.

Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano.  Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir. Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz.

Un día llego ante él un niño y le dijo:

“Señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz. ¿Por qué no me enseñas qué debo hacer para conseguirlo?” 

El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo:

“A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención.  En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto para ser feliz y estos son mi mente y mi corazón y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida”.

El primer paso es que debes quererte a ti mismo y todos los días, al levantarte y al acostarte, debes afirmar: yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer.  Este paso se llama autoestima alta.

El segundo paso es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; si piensas que eres  capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas.  Este paso se llama motivación.

El tercer paso es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas.

El cuarto paso es que no debes albergar en tu corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te dejará ser feliz, tú perdona y olvida.

El quinto paso es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor.

El sexto paso es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.

Y por último, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfador y que de esta manera, puedan ser felices”.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

De vacaciones...

Hola a tod@s:

He estado de vacaciones en Puerto Plata en la República Dominicana. No era mi intención dejar el blog durante las vacaciones y había preparado las entradas de esos días, pero... el abuso en los hoteles con el tema de Internet es increíble, ya me ha pasado en más de uno.

El Hotel Be Live Gran Marien donde me he quedado no tenía conexión Wifi gratuita y si me quería conectar me pedían un mínimo de 3 € para 15 minutos de conexión. Así que no permití que me tomaran el pelo y dejé mi queja por escrito, también intentaré, si se puede, ponerla en su página.
Aprovecho para dar las gracias a toda la gente que ha estado preocupada por si me habia sucedido algo. Mañana empiezo de nuevo a publicar... gracias a todos por seguirme.

Hoy dejo una foto de la Isla Cayo Levantado o Isla Bacardí (aqui se rodó el anuncio de Ron Bacardí) está situada en el Océano Atlántico, en esa playa tan bonita estuve tomando un coco loco y una langostita... mmmm

Isla de Cayo Levantado también conocida como Isla Bacardí

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Tiempo de lluvia

 


Los días de lluvia, traen consigo una nube de paraguas por la calle, la incomodidad de tener que sostener un elemento más, aparte de nuestra cartera, nuestras bolsas con las compras, etc. Vamos a ver cómo utilizarlo en determinadas situaciones que se nos presentan.

1.- Cuando vamos por la calle con el paraguas abierto, tendremos que levantarlo para no chocar con otros paraguas, cuando veamos a una señora o señorita, a personas mayores, y en general a personas de menor tamaño que nosotros. Por el contrario, si la persona que viene enfrente es más alta, nosotros lo bajaremos para que ella lo levante.
2.- Si llevamos el paraguas cerrado, tenga punta o no, siempre se lleva hacia abajo, nunca como si fuera un lancero o un caballero de las justas medievales.
3.- Cuando vayamos "tapando" a otra persona, hay que calcular bien, para que ambos queden bien cubiertos por el paraguas. Debemos tener cuidado de proteger a la otra persona, no que reciba toda la lluvia del paraguas en su cabeza o en sus prendas de vestir.
4.- Si no hay suficientes paraguas para todos, lo normal es cederlos a las damas y a los caballeros de mayor edad.
5.- Si entramos en un establecimiento, debemos plegar el paraguas, y si queremos sacudirlo, siempre a la puerta (nunca en el interior del establecimiento) y con cuidado de no salpicar a nadie. Y una vez plegado buscar el paragüero correspondiente.
6.- En los transportes públicos, debemos tratar de sacudir bien el paraguas antes de subir, pues al ir, generalmente, bastante apretados, se puede mojar a otras personas.
7.- Si está lloviendo, saldrá primero el caballero, y abrirá el paraguas para que la mujer no se moje cuando salga (lo de tirar la chaqueta en los charcos para que pase la señora lo vamos dejar para las películas) .
8.- Si tiene algún invitado, y al marchar llueve, ofrézcale un paraguas para resguardarse de la lluvia.
9.- Si por el contrario es usted, a quien le han prestado el paraguas, no se olvide de devolverlo, con un pequeño detalle por el favor que le han hecho.
10.- El paraguas, no es un juego, sobre todos los que cuentan con un pico o terminación en pico. No se puede jugar con él ni dejar que los niños jueguen se pueden hacer daño o hacer daño a otras personas.
11.- Aunque usted no sea supersticioso, procure no abrir un paraguas dentro de casa, al menos en la casa donde está invitado, pues puede que a los anfitriones no les guste demasiado.
12.- Para andar por la calle recuerde las normas básicas: se camina por la derecha, siempre pegado a la pared; se cede la derecha a las personas mayores, coches de niños, sillas de ruedas, etc. Si el paso es muy estrecho, que solo cabe una o dos personas, siempre tienen preferencia el que va por su derecha. (Por desgracia, es muy común ver a personas que vienen de frente ocupando el lado derecho con tenacidad, desplazando a la gente que va por su lado).

Leído en: http://www.protocolo.org/social/etiqueta_en_publico/el_uso_del_paraguas_como_utilizarlo_solo_y_acompanado.html

martes, 20 de septiembre de 2011

Premio de Fotografía

"El amor no se trata de encontrar a alguien con quien vivir sino de encontrar a alguien con quien no se puede dejar de vivir".

Fotos tomadas en la República de Ucrania, en las que un pájaro trata desesperadamente de salvar a su compañera...
Ella está gravemente herida

Él le trae comida y se ocupa de ella

La siguiente vez que él regresa con comida se da cuenta que ella ya está muerta

 Él trata de moverla, quiere que reaccione, pero todo es inútil

Él no se conforma, se para a su lado y grita con todas sus fuerzas para que ella despierte y se mueva

Finalmente, viendo que ya no puede reaccionar, se para a su lado gritando su desolación

lunes, 19 de septiembre de 2011

Frases célebres (II)

Apodérate del día, no confíes en el mañana.
Horacio (Poeta romano, año 65 A.C.)

¿Qué tal si a Colón le hubiesen dicho, Cris, cariño, no vayas ahora, espera a que resolvamos primero los problemas más importantes: la guerra, la pobreza y el crimen, la contaminación y la enfermedad, el odio racial…?
Bill Gates

El único secreto real del éxito es el entusiasmo
Walter Chrysler (Fundador de la compañía automotriz Chrysler)

No importa cuántos digan que no se puede hacer o cuánta gente lo haya intentado antes, lo importante es darse cuenta de que lo que sea que estés haciendo sea tu primer intento.
Wally Amos (Fundador de Galletas Amos)

No tiene caso ser el hombre más rico del cementerio, de todos modos, no se pueden hacer negocios desde ahí.
El coronel Sanders (Fundador de KFC)

El fracaso es una gran oportunidad de empezar otra vez más inteligentemente.
Henry Ford (Fundador de Ford Motor Company)

Recuerda hay tres tipos de personas en el mundo… las que hacen que las cosas sucedan, las que miran como suceden las cosas y las que se preguntan qué demonios sucedió.
Anónimo

Para evitar las críticas: No hagas nada… No digas nada… No seas nada…
Elbert Hubbard (Autor y editor Norteamericano)

La gente muchas veces dice que la motivación no dura. Bien, tampoco nos dura el baño que tomamos en la mañana, por eso la recomendamos diariamente.
Zig Ziglar (Escritor, conferencista)

Me parece interesante el que la vida más mala, la existencia más pobre, se atribuya a la voluntad de Dios, pero cuando los seres humanos se vuelven más aptos, mientras su estilo y su estándar de vida asciende la escala material, la responsabilidad de Dios desciende en escala a una velocidad increíble.
Maya Angelou (Escritora Norteamericana)

Para que la luz pueda brillar intensamente, la oscuridad debe estar presente.
Danny de Vito (Actor)

Estoy agradecido con todos mis problemas, después de resolver cada uno que se me presentaba, me volvía más fuerte y más capaz de enfrentar los que faltaban por venir. Crecí en todas mis dificultades.
J.C. Penny (Fundador de las tiendas JC Penny´s)

Aquel que dijo: “Ganar o perder no es lo que importa”, probablemente perdió.
Martina Navratilova (Campeona de Tenis)

domingo, 18 de septiembre de 2011

Los hijos de la guerra

Vo Van Dang no es vietnamita. Eso es al menos lo que él sostiene. Aunque nunca ha salido de Vietnam, no habla inglés y vive en una barriada pobre de Ciudad Ho Chi Minh, en donde 20 personas comparten un retrete al aire libre, Dang insiste en que es estadounidense. “No pertenezco aquí”, dice Dang, nacido en 1971, fruto de un breve romance entre una prostituta y una soldado estadounidense de piel oscura. “Soy de EEUU”, asegura, pero eso lo tiene que demostrar.

Dang es uno de los miles de hijos que tuvieron en Vietnam los soldados de EEUU que lucharon allí entre 1965 y 1973. La mayoría de ellos son hijos de padres ausentes y de madres que se expusieron a ser castigadas por el Viet Cong por trabajar como asistentas, vendedoras o camareras cerca de las bases norteamericanas.

Hubo un tiempo en el que los hombres y mujeres como Dang albergaban una esperanza: un visado estadounidense para ciudadanos vietnamitas hijos de soldados de EEUU. Pero la cuota de visados para ‘ameriasiáticos’, el tosco término con el que el Departamento de Estado define a los hijos mixtos de la guerra, parece que está disminuyendo.

Según datos facilitados a GlobalPost por el Departamento de Estado de EEUU, el número de visados concedidos a ‘ameriasiáticos’ ha ido menguando hasta un promedio de 240 al año en la última década. El año pasado la cifra alcanzó el mínimo histórico de 23 visados aprobados.

“Mi vida ha sido miserable”, afirma Dang, que se pasó la infancia en un campo de trabajos forzados comunista. “La vida será aún dura cuando me vaya. Pero tengo una familia americana, y nuestro lugar es Estados Unidos”, afirma.

El visado para ‘ameriasiáticos’ fue creado en 1987, cuando el Congreso de EEUU cedió ante quienes criticaron el hecho de que hubiese chavales con rostro americano deambulando por las barriadas vietnamitas.

Nadie sabe exactamente cuántos de esos niños mixtos nacieron en Vietnam, pero EEUU ha dado visados y reubicado a casi 30.000 hijos de miembros de su Ejército, junto a unos 80.000 parientes vietnamitas.

Aún así, se calcula que en Vietnam quedan todavía unos 1.000 o más ‘ameriasiáticos’. La mayoría vive en hogares atestados y a menudo son más pobres que la media de los vietnamitas: son discriminados por haber heredado los rostros con pecas y los ojos color pastel de los hombres de la nación más poderosa del mundo.

El visado ‘ameriasiático’ no está disminuyendo por falta de solicitantes. Las organizaciones de caridad dedicadas a ayudar a los hijos ya adultos de los soldados insisten en que hay cientos de solicitudes atascadas en la burocracia. La razón es que los funcionarios consulares han ido endureciendo el proceso, al haberse detectado estafadores que intentan aprovecharse de vietnamitas-americanos analfabetos para lograr su llave de acceso a EEUU.

Mucho ha pasado desde que las fuerzas de Ho Chi Minh tomaron Saigón en 1975 y se le cambió el nombre a la ciudad en honor del héroe revolucionario. Tras abandonar el marxismo puro en la década de 1980, los dirigentes comunistas vietnamitas aplican ahora un capitalismo al estilo chino.

Ciudad Ho Chi Minh tiene todo el bullicio de una nación que está creciendo y en donde los iPhone y el KFC (Kentucky Fried Chicken) son marcas populares. Pero mientras el mundo parece haber dejado atrás esa guerra, los ‘ameriasiáticos’ siguen siendo su amargo testimonio.

La atormentada infancia que tuvieron que vivir los niños medio estadounidenses todavía les define. La mayoría recuerda cómo los demás chavales les tiraban palos o los adultos les despreciaban llamándoles “hijos del enemigo”. Todo ellos recuerdan un insulto clásico, que dicho en vietnamita rima: “Americanos con 12 agujeros en el culo”.

“Les encantaba cantarnos eso”, recuerda Nguyen Thi Phan, nacida en 1968 e hija del oficial de seguridad de una base militar y la mujer que le limpiaba la ropa. “Los otros críos me decían: tu madre es una puta, tu padre es negro, ¿por qué no te largas de Vietnam?”. Los hijos de soldados estadounidenses negros eran doblemente maltratados, asegura.

“Incluso ahora, la gente me mira y dice que estoy sucia. Es difícil conseguir un empleo, porque no quieren a una persona con aspecto sucio limpiando casas o platos”, dice. “Dicen que es malo para el negocio”.

Al igual que muchos ‘ameriasiáticos’, Phan insiste en que no es vietnamita. De hecho, cada uno de los seis vietnamitas hijos de militares estadounidenses entrevistados por GlobalPost se describe como americano o ‘ameriasiático’. Todos rechazan ser etiquetados como vietnamitas.

“Toda mi vida el resto de la gente me ha dicho que no soy vietnamita. Así que vale, no lo soy”, señala Phan.
Entre los vietnamitas se asume que los ‘ameriasiáticos’ son el fruto de relaciones sexuales pagadas entre soldados imperialistas y mujeres “ligeras de cascos”, traidoras.

Pero según esas mujeres, muchos de esos niños fueron hijos de amores apasionados. El padre de Cao Thi My Kieu se quedó tan prendado de su madre, empleada en un bar, que le alquilo un apartamento y le prometió que nunca más tendría que vender su cuerpo.

“Era realmente guapa en esa época”, dice Kieu, nacida en 1967 cerca de la antigua base aérea de EEUU en Nha Trang. “Y él era muy amable. Aceptó a los otros hijos que tenía de otro hombre. Los americanos son extraños en ese sentido; realmente son capaces de criar al hijo de otro”.

Esos acuerdos domésticos eran comunes, según Robert McKelvey, un veterano de los Marines que es ahora psiquiatra y que ha estudiado a los huérfanos ‘ameriasiáticos’. “Muchos se enamoraron y vivieron como parejas de facto durante meses y años”, escribió en 1998 en un ensayo.
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