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Previsión del tiempo

miércoles, 6 de abril de 2011

¿Por qué la BlackBerry se llama así?

La pusieron así porque cuando había esclavitud en los Estados Unidos, a los esclavos nuevos se les ataba una bola negra de hierro muy irregular y cacariza, (vamos, que no era una bola perfecta), con una cadena y un grillete al pie para que no escaparan corriendo de los campos de algodón. Los Amos, por usar un eufemismo, la llamaban "BlackBerry" porque se asemejaba a dicha fruta. Ese era el símbolo antiguo de la esclavitud que significaba que estaba forzado a dejar su vida hasta perecer sin poder escapar de los campos de siembra.
En los tiempos modernos, a los nuevos empleados no se les puede amarrar a una bola de hierro para que no escapen, en cambio, se les da una "Blackberry" y quedan inalámbricamente atados con ese grillete, que al igual que los esclavos, no pueden dejar de lado y que los tiene atados al trabajo todo el tiempo. Es el símbolo moderno de la esclavitud.
Mi Jefe tiene una, al igual que todos los demás gerentes y directores y basta ver como están pegados a la dichosa maquinita todo el tiempo, como adicción; en el baño, en el auto, en el cine, en la cena, al dormirse y no hay forma de escapar cuando llama el Jefe o cuando te mandan correos. No hay manera de decir que no te llegó o que no escuchaste porque este teléfono chismoso te avisa si llamaron y no contestaste, si tienes mensajes por leer, si lo leíste y si los demás abrieron tus correos, te marca citas, horarios, te despierta, se apaga solo, se prende solo y te permite estar idiotizado horas en Internet, mientras tu esposa, esposo, novia o novio y tus hijos y familia te reclaman porque no les pones atención. Y ahí les ves, modernos ejecutivos que se sienten importantes porque "el Jefe les dió su Blackbery" para que no escapen de los campos de trabajo. 


No han podido pensar un nombre mejor, ¿no os parece?

martes, 5 de abril de 2011

Para pensar (II)

Cuando el elefante tropieza, son las hormigas las que sufren (Proverbio de Congo).
Quien se traga un coco confía en su ano (Proverbio de Costa de Marfil).
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca (Proverbio de Costa de Marfil).
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo (Proverbio de Senegal).
Conserva el recuerdo del perfume de la rosa y fácilmente olvidarás que está marchita.
El mayor placer de una persona inteligente es parecer idiota delante de un idiota que se cree inteligente.
Nunca discutas con un imbécil, te hará descender a su nivel y allí te ganará por experiencia.
Sonreír es la llave de todas las puertas.
Lo más bello que podemos experimentar es el misterio de las cosas.
Quieres ser feliz por un instante... ¡Véngate!, quieres ser feliz para siempre... ¡Perdona!.
Vive HOY que cuando llegue mañana, vuelva a ser HOY”.
El sol brilla en todas partes pero hay quienes no ven más que su sombra.
No sueñes tu vida, vive tus sueños.
El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan... demasiado rápido para aquellos que temen.... demasiado largo para aquellos que sufren.... demasiado corto para aquellos que celebran... pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno (Henry Van Dyke).
Cuando un hombre te roba tu mujer no hay mayor venganza que dejar que se la quede (Sacha Guitry).
Después del casamiento, marido y mujer se vuelven caras de una misma moneda; no pueden verse, pero siguen juntos (Hemant Joshi).
Por todos los medios, cásate. Si tu mujer es buena, serás feliz. Si tu mujer es mala, serás un filósofo (Sócrates).
Las mujeres nos inspiran grandes cosas, y no nos dejan conseguirlas (Dumas).
Recientemente leí que el amor es una cuestión de química, debe ser por eso que mi esposa me trata como si fuera un desecho tóxico (David  Bissonette).
La gran pregunta... que no he podido responder... es, ¿qué quiere una mujer? (Sigmund Freud).
Crucé unas palabras con mi mujer y ella cruzó unos párrafos conmigo (Anónimo).
Algunas personas nos preguntan el secreto de nuestro largo matrimonio, nos reservamos tiempo para ir a un restaurante dos veces por semana, luz de velas, cena, música suave y baile. Ella va los jueves y yo los viernes (Henny Youngman).
No me preocupa el terrorismo, estuve casado por dos años (Sam Kinison).
Hay una manera de transferir fondos que es mas rápida que en el banco, se llama matrimonio (James Holt McGavran).
Tuve mala suerte con mis dos esposas, la primera me dejó, la segunda no (Patrick Murria).
Dos secretos para mantener vivo el matrimonio: 1. Cuando estés errado, admítelo 2. Cuando tengas razón, cállate (Nash).
La manera más efectiva de recordar el cumpleaños de tu esposa es olvidarlo una vez (Anónimo).
¿Sabes qué hice antes de casarme? Lo que quería (Henny Youngman).
Mi esposa y yo fuimos felices por veinte años, después nos conocimos (Rodney Dangerfield).
Una buena esposa siempre perdona a su marido cuando está equivocada (Milton Berle).
El matrimonio es la única guerra en la que uno duerme con el enemigo (Anónimo).
Un hombre puso un aviso en los clasificados: 'Busco esposa'. Al día siguiente recibió cien cartas. Todas decían lo mismo: “Puedes quedarte con la mía”.
Un hombre decía orgulloso: ¡Mi esposa es un ángel!. otro le dice: Tienes suerte, la mía sigue viva.

lunes, 4 de abril de 2011

Crisis mundial... desde otra perspectiva

Imagínese un pueblo muy pequeño donde hay una señora mayor que tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:
"No sé, pero he amanecido con el presentimeinto de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo".
El hijo se va a jugar al billar y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:
"Te apuesto un peso a que no la haces".
Todos se ríen... él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga el peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Y él contesta:
"Es cierto, pero me he quedado preocupado de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder en este pueblo".

Todos se ríen de él y el que se ha ganado su peso regresa a su casa donde está con su mamá, feliz con su peso, le dice:
"Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto".
¿Y por qué es un tonto?.
"Porque no pudo hacer una carambola sencillísima, según él preocupado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo".
Y su madre le dice:
"No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen".

Una pariente que estaba oyendo esto se va a comprar carne y le dice al carnicero:
"Deme un kilo de carne" y en el momento que la está cortando, le dice:
"Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado".
El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne le dice:
"Mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar y se están preparando y comprando cosas".
Entonces la vieja responde:
"Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos...".
Se lleva los cuatro kilos y para no hacer larga la historia diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor.

Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde alguien dice:
"¿Se han dado cuenta del calor que está haciendo?".
"¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!".
Sin embargo dice uno:
"A esta hora nunca ha hecho tanto calor".
"Sí, pero no tanto calor como hoy".
En el pueblo todos están en alerta. A la plaza desierta baja de pronto un pajarito y se corre la voz:
"Hay un pajarito en la plaza".
Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.
"Pero señores..." dice uno: "Siempre ha habido pajaritos que bajan aquí".
"Sí, pero nunca a esta hora".
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
"Yo sí soy muy macho" grita uno, "Yo me voy".
Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo le ve. Hasta que todos dicen:
"Si éste se atreve, pues nosotros también, nos vamos..."
Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales... todo. Y uno de los últimos que abandona el pueblo dice:
"Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa" y entonces la incendia y otros incendian también sus casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio y le dice a su hijo que está a su lado:
"¿Viste m'hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?.

Esto es lo que en sociología llaman "la profecía autocumplida" o "el efecto Pigmalión". Por eso:
  • No hagas caso del rumor.
  • No seas un instrumento para crear el caos.
  • Lo negativo atrae a lo negativo.
  • positivo.
  • Tratemos de construir con visión de futuro y no destruir lo que tenemos.
Autor: Gabriel García Márquez

Si seguimos hablando y pensando en la crisis, indudablemente ésta se hará más fuerte. Pensemos positivamente y tratemos de mantenernos siempre positivos. Si hemos salido de situaciones muy malas ¿Por qué no vamos a salir de ésta?.







domingo, 3 de abril de 2011

La inocencia de los niños

Hace poco recibí un correo con estas cartas de los niños, por su inocencia las reproduzco:

Querido Jesús: En carnaval me voy a disfrazar de diablo. No te importa, ¿verdad? (Miguel)

Querido Jesús: ¿La jirafa la querías hacer así? ¿o fue un accidente? (Patricia)

Querido Niño Jesús: Cuando tu padre hizo el universo, ¿no era mejor que en vez del domingo hubiera descansado los días de cole? (Enrique)

Querido Niño Jesús: Gracias por el hermanito pero yo lo que había pedido era un perro. (Gianluca)

Querido Niño Jesús: ¿El Padre Mario es amigo tuyo o sólo es un compañero del trabajo? (Antonio)

Querido Jesús: ¿Cómo es que hacías tantos milagros antiguamente y ahora ya no los haces? (Jacobo)

Querido Niño Jesús: ¿Tu las cosas las sabes antes de que se inventen? (Daniela)

Querido Jesús: Cuando hiciste al primer hombre, ¿funcionaba bien como nosotros ahora? (Tomás)

Querido Niño Jesús: ¿Los pecados los marcas en rojo como hace la maestra? (Clara)

Querido Niño Jesús: Me gustaría saber cómo se llamaban tu buey y tu mula. (Valentina)

Querido Niño Jesús: Si no llegas a extinguir a los dinosaurios no habríamos tenido sitio nosotros. Lo has hecho muy bien. (Mauricio)

Querido Jesús: Hemos estudiado que Tomás Edison descubrió la luz. Pero en la catequesis dicen que fuiste Tu. Yo creo que te robó la idea. (Daria)

Querido Niño Jesús: Está bien que hagas tantas religiones, ¿pero no te confundes nunca? (Francisco)

Querido Niño Jesús: ¿Cómo es que no has inventado algún animal en los últimos tiempos? Tenemos los de siempre. (Laura)

Querido Jesús: No te preocupes por mí. Yo miro siempre a los dos lados antes de cruzar. (Marco)

Querido Jesús: En catequesis nos han dicho todo lo que haces. Pero cuando estás de vacaciones, ¿quién te sustituye? (Marina)

Querido Niño Jesús: Me gustaría que hicieras gente que no se rompa tanto. A mí ya me han puesto tres puntos y una inyección. (Sandra)

Querido Niño Jesús: A lo mejor Caín y Abel no se mataban si hubieran tenido una habitación cada uno. Con mi hermano funciona. (Lorenzo)

Querido Jesús: Si de verdad volvemos a vivir, por favor no me hagas como a Annalisa Beccacci que es una antipática. (Diana)

Querido Niño Jesús: Por favor mándame un cachorrito. Nunca te he pedido nada lo puedes comprobar. (Bruno)

Querido Jesús: Hace mucho que espero la primavera pero todavía no ha llegado. ¡No te la olvides! (Silvia)

Querido Niño Jesús: ¡Qué listo eres! Todas las noches consigues poner las estrellas en el mismo sitio. (Caterina)

Querido Niño Jesús: Yo soy italiano, ¿y tu? (Roberto)

Querido Niño Jesús: Para mí la máquina de coser es uno de tus mejores inventos. (Rosana)

Querido Niño Jesús: Seguro que para tí es dificilísimo querer a todos en todo el mundo. En mi familia sólo somos cuatro y yo no lo consigo. (Violeta)

Querido Niño Jesús: Me gusta mucho el padrenuestro. ¿Se te ocurrió enseguida o lo tuviste que hacer varias veces? Yo siempre que escribo algo lo tengo que repetir. (Andrea)

Querido Niño Jesús: A veces pienso en tí aunque no esté rezando. (Ricardo)

Querido Jesús: De todos los que trabajan contigo, yo prefiero a San Pedro y San Juan. (Rino)

Querido Niño Jesús: Si me miras el domingo en la Iglesia te enseño mis zapatos nuevos. (Miguel)

Querido Niño Jesús: Ya no he vuelto a sentirme sola desde que descubrí que existes. (Nora)

Querido Niño Jesús: Por favor pon un poco de vacaciones entre Navidad y Semana Santa. Es que ahora en medio no hay nada. (Marco)

Querido Jesús: ¿De verdad eres invisible o es sólo un truco? (Juan)

Querido Niño Jesús: No creo que pueda haber un Dios mejor que tú. Bueno quería que lo supieras. Pero no creas que lo digo porque eres Dios ¿eh? (Valerio)

Querido Niño Jesús: ¿Sabes que me gusta mucho cómo has hecho a mi novia Simonetta? (Mateo)

Querido Niño Jesús: Me llamo Andrés y mi físico es bajo, delgado pero no soy debilucho. Mi hermano dice que tengo una cara horrible pero me alegro, porque así no tendré una mujer que me esté molestando siempre y contándome chismes. (Andrés)

Querido Niño Jesús: Yo creía que el naranja no pegaba con el morado. Pero luego he visto el atardecer que hiciste el martes. ¡Es genial! (Eugenio)

Querido Niño Jesús: ¿Tú cómo sabías que eras Dios? (Carlos)

sábado, 2 de abril de 2011

La cama de Pandora (I)

Si queréis pasar un buen rato os recomiendo leer las entradas del Blog de "La cama de Pandora" que se publica en el diario El Mundo. Leer éste hasta el final porque os váis a reír:

"Mucho arroz pa' tan poco pollo"

No fue mi vida entera la que vi la otra noche pasar ante mis ojos en un segundo. Fue un desfile con todos los penes que he probado en mis 18 años de militancia sexual el que recorrió como una exhalación los instantes que transcurrieron entre que Julio, el hombre número 100, se bajó el calzoncillo y vislumbré todo lo suyo, y mi cuerpo experimentó una reacción incontrolable de salto hacia atrás. Tan incontrolable que él pensó que me había dado una descarga eléctrica o algo. Tan incontrolable que me golpeé con el cabecero de la cama, lo que en realidad fue una suerte, porque me permitió esconder un poco la cabeza entre los brazos y dejar de mirar por un momento la verga más delgada del mundo. Larga y fina como un junco. Una flauta. Un cíclope desnutrido, válgame Dios.
Si me llega a sacar de los pantalones una bandurria y se pone a darme una serenata no se me baja tanto la libido, la verdad. No me había pasado jamás, lo reconozco. Pero si hay una o dos de esas por cada 100 de las normales, me la tenía que encontrar tarde o temprano; era cuestión de probabilidad.
Por la puerta que separa mis piernas han entrado penes grandes, medianos y pequeños. Y, aunque existe un dicho que reza: Con buena polla bien se folla, no es cierto que los penes inmensos sean los más placenteros. Sin ir más lejos, la Coca-Cola familiar del torturado Rafa (que me preguntaba con toda delicadeza en cada embestida: "¿Te hago daño?"), no ha sido la que más placer me ha proporcionado, de hecho me sentía un poco empalada, la verdad. Ni siquiera sé si él disfruta tanto como el resto de chicos que viste y calza algo más acorde con la media nacional, porque su rostro cuando me penetraba se parecía sospechosamente al de El grito de Munch.
Es verdad que no tengo un gran recuerdo tampoco de los penes muy pequeños, de cuya existencia tengo constancia porque he visto uno o dos en mi vida. Pero eran otros tiempos y una, que era mucho más joven y tenía menos recorrido, no tenía el cuerpo todavía acongojado por totems cual botes de laca ni acostumbrado a esos fantásticos penes oscilatorios que crecen más que mis bizcochos en el horno.
Mi jefe, Fernando, me lo comentó el día que publicamos Tortura Erótica:
-“Valiente el que se atreve a desnudarse en tu presencia, Pandora. Esto, en el fondo, es peor para ti, porque ya no te vale cualquier cosita, ¿verdad?”.
Vive Dios que estaba en lo cierto. ¿Pero quién iba a imaginar que me llegaría tan pronto el primer desengaño? ¿Y por qué tenía que ser en mi número 100?
Confieso que se me secó la vagina más rápido que la garganta y todo el calentamiento que llevábamos hasta que traspasamos la puerta de mi dormitorio sirvió entre poco y nada.
Descarté hacerle ningún comentario, porque sería tan feo como si él me dijera "tienes las tetas pequeñas" y maldije el día en que me deshice de aquel engrosador de penes que venía de regalo en una revista. Nos hubiera hecho el apaño…

La cabeza me daba vueltas mientras él forcejeaba con mi ropa y yo me dejé hacer. Por un segundo quise ser Carmen, que una vez tuvo los ovarios de decirle a un tipo en su cara:
-“Tú eso no me lo metes”, y quedarse tan ancha. Pero no, me pareció injusto e infantil. Al fin y al cabo, aquello no era culpa suya. Si me hubiera venido con pruebas de que estaba peleado con el agua y el jabón... Pero no: Julio era un chico guapo, limpio, correcto en el vestir, perfectamente presentable con una ligerísima y cuestionable idiosincrasia en el grosor de su herramienta que no podía yo dejarle notar que me importaba lo más mínimo.
Así es que cuando consiguió deshacerse de mis bragas, separarme las piernas y tocar mi clítoris con la punta de la lengua emití un suspiro de rendición mientras él se afanaba con encomiable empeño en hacerle el boca a boca a mi difunta vagina.
Ilustración: Luci Gutiérrez

No iba a ser el polvo descorche que estaba deseando, el que iba a hacer que mi libido subiera como el champán, pero decidí hacer de la necesidad virtud y, ya metidos como estábamos en faena, pensé que podría poner en práctica algunas de esas técnicas que recomiendan para estos casos (la primera de ellas, asegurarme de que, la próxima vez, el sujeto en cuestión no usa los bolsillos delanteros como alforjas...).
Así es que cerré los ojos y me concentré en las cosas que sentía: sus manos acariciando mi sexo, su lengua empapada de saliva mezclada con mis primeros flujos, sus brazos abrazando mis piernas... Y la cosa mejoró.
Noté cómo Julio se revolvía ahí abajo: oí cómo rasgaba el sobre de un condón y subía mis piernas a sus hombros sin dejar de introducir en mi sexo los dedos de dos en dos.
Como sentí que se demoraba en la penetración, me arranqué en un arrebato de pasión y le ordené:
-“Métemela ya, por favor”. Se detuvo y se hizo el silencio.
-“¿Cómo? Pero si ya te la he metido”.
Y me quise morir de vergüenza porque, efectivamente, al abrir los ojos le vi con el cuerpo inclinado sobre mí en clara postura coital y su pubis incrustado hasta el fondo en mi vagina. Creo que si hubiera empujado un poco más habría sido capaz de meterme también la bolsa escrotal entera. Total, espacio quedaba...
-“Esto... Sí, quería decir que... Me gustaría que te movieses así en círculos. ¿Sabes cómo te digo?”. Dadas las circunstancias sólo se me ocurrió pedirle que me hiciera la batidora, a ver si así nos enterábamos de algo. Pero a la segunda vuelta ya notaba que no iba muy suelto de cadera y temí que se me luxara el hombro.
Pensé rápido otra cosa y le saqué de mí para cambiar de postura porque creí que si apostábamos por un misionero con las piernas cerradas a lo mejor, en la estrechez...
Y sí, algo solucionamos, por lo menos para él porque además contraje al máximo los músculos de mi vagina para que los dos pudiéramos sentir que aquello era una sesión de sexo, no de yoga.
Al final lo conseguimos. Él, gracias a la fuerza de mi suelo pélvico y yo, al golpeteo de su pubis sobre el clítoris.
Un orgasmo que me supo a gloria porque costó alcanzarlo la misma vida. Y en mi nebulosa estaba, disfrutando del relax tras el esfuerzo, cuando, ojiplática, le oí murmurarme al oído:
-“No ha estado mal, ¿verdad? Sobre todo teniendo en cuenta que tienes un problemilla de holgura de coño...”.
-“Que yo… ¡¿Holgura de coño?!”. No daba crédito. "¿No será más bien que aquí hay mucho arroz pa' tan poco pollo?", acerté a contestar.
Lo que son las endorfinas, no se lo tomó mal y yo... ¿Qué puedo decir de aquella noche? Que sólo se pareció a lo que soñé en que, al marcharse, se acordó de cerrar bien la puerta.
Publicado en el blog La Cama de Pandora: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/lacamadepandora/ 

viernes, 1 de abril de 2011

No se salva nadie

Según el último barómetro del CIS, el paro, la situación económica y los políticos, son los principales problemas para los españoles, el terrorismo y ETA que años atrás estaban en los primeros puestos ahora ocupan los últimos. Sin embargo, la política antiterrorista vuelve a las portadas de los medios de comunicación como sucedió durante el proceso de paz de la legislatura anterior, PSOE y PP se enzarzan en acusaciones de lo que unos y otros han hecho cuando intentaban conseguir el final de ETA mediante el diálogo y la negociación.

Siempre se dijo que de la política antiterrorista no se debía hablar porque es un tema especialmente sensible y lo único que se hace es darle publicidad a la banda terrorista, yo sería partidario de no dar tanta información sobre ellos y no acudir a las ruedas de prensa de sus seguidores.

El proceso de paz de 2006, que es el que está saliendo a la luz en estos días, es el enésimo intento por acabar con ETA mediante el diálogo. Antes estuvo la autodisolución de los "polimilis" en tiempos de Adolfo Suarez, la Mesa de Argel cuando gobernaba Felipe González en 1988 o las reuniones de Zúrich del Gobierno de José María Aznar en 1998.

En estos días se ha hecho público parte del sumario del 'caso Faisán', sumario que incluye supuestas actas en las que la banda terrorista registró sus conversaciones con el Gobierno de Zapatero durante el fracasado proceso de paz de 2006. Pero también de las anteriores conversaciones con ETA se conocen distintos detalles.

"Ahora lo que toca es la paz. Sólo la paz y nada más que la paz. Construir la paz es lo más importante. Es la tarea que tenemos ahora. Es fundamental construir la paz sobre una base sólida pero, a la vez, flexible... Apuesto por el diálogo y la responsabilidad compartida". Estas no son palabras de Arnaldo Otegi como podría parecer, las dijo José María Aznar entonces presidente del Gobierno, el 26 de septiembre de 1998 después de que ETA declarara una tregua y dejara de ser una banda terrorista para convertirse en un "Movimiento de Liberación Nacional Vasco" según palabras del propio Aznar.
El presidente del Gobierno, que merecía entonces  editoriales titulados 'Otro valiente paso de Aznar hacia la paz' en el mismo diario que ahora exige la dimisión de Rubalcaba, autorizó contactos con ETA, contactos que Rajoy, entonces ministro del Interior, dijo que se llevaban "directamente y sin intermediación". José María Aznar, que este martes en una entrevista en televisión acusaba al Partido socialista de "buscar atajos, a veces el de la guerra sucia y el GAL, ahora el de la negociación" permitió que en esa tregua, que duró hasta el 28 de noviembre de 1999 (14 meses), se excarcelara a 180 etarras antes de cumplir sus penas, muchos de ellos con delitos de sangre, se acercaran al País Vasco a 135 presos, se permitiera regresar a 304 prófugos y se ordenara también que descendiese el número de detenciones.

El motivo por el que el Partido Popular carga contra el Ejecutivo ahora no es sólo la negociación, sino también el presunto 'chivatazo' del que se acusa a los responsables de Interior mediante el cual se habría avisado a ETA de una operación policial para intentar proteger las conversaciones y acusar de paso a los policias que dieron el chivatazo de colaboración con banda armada. Y lo que aduce el Partido Socialista, más allá de negarse a aceptar como prueba lo que digan los terroristas en sus actas internas, es que el Gobierno de Aznar no avisó a ETA de nada, sino que directamente relajaron la política penitenciaria hasta el punto de poner en las calles a centenares de etarras ¿esto también sería colaboración con banda armada?

Otro tema que avergonzó a la inmensa mayoría de los españoles fue todo lo que concernió, durante las negociaciones del Gobierno socialista, en torno a la excarcelación de De Juana Chao y la atenuación de su condena aduciendo motivos de salud o la liberación de otros etarras que estaban enfermos uno de ellos con 21 asesinatos a sus espaldas.

Creo que los procesos de negociación tienen en común la voluntad de los Ejecutivos, sean del signo que sean, de conseguir el fin de la violencia de ETA y esto nos duela o no se tendrá que hacer negociando. La cuestión es si poner la política antiterrorista sobre la mesa es necesario, si convertir a ETA en un arma arrojadiza conduce a algo más de lo que se ha conseguido por el camino contrario y aquí tenemos un ejemplo claro, el pacto entre PP y PSOE en el País Vasco. Son detalles con los que no se debería jugar ni hacer campaña política porque la única que se beneficia es la propia ETA y en este caso a dos meses de las elecciones de Mayo.